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El Tesoro enfrenta una prueba clave en el mercado local con vencimientos por $16,6 billones

  • El Tesoro deberá renovar esta semana vencimientos por hasta $16,6 billones.
  • La segunda licitación de agosto tendrá compromisos por unos $14 billones.
  • El Gobierno busca extender los vencimientos de deuda para reducir las necesidades financieras antes de 2027.
  • El canje de bonos dollar-linked alcanzó una aceptación del 34%, equivalente a unos $2,2 billones.
  • Las tasas de corto plazo bajaron y las Lecap y Boncap recuperaron valor durante las últimas jornadas.
  • Las expectativas de una inflación cercana al 1,6% mensual podrían favorecer la estrategia de financiamiento en pesos.

El Gobierno afrontará esta semana una nueva prueba en el mercado de deuda en pesos, con el objetivo de renovar vencimientos por $16,6 billones. La operación estará a cargo del secretario de Finanzas, Federico Furiase, y será la segunda licitación del mes, en un contexto en el que los inversores siguen de cerca la capacidad del Tesoro para sostener elevados niveles de refinanciamiento.

La atención estará concentrada especialmente en el porcentaje de rollover que consiga el Palacio de Hacienda. En la primera licitación de agosto, cuando los vencimientos alcanzaban aproximadamente $4,5 billones, la renovación apenas superó el 100%. Ahora la exigencia será considerablemente mayor, con compromisos que rondan los $14 billones en la segunda convocatoria.

La composición de esos vencimientos muestra además diferentes tipos de instrumentos. Unos $7,2 billones corresponden a títulos ajustados por TAMAR, mientras que otros $4,4 billones están vinculados con la evolución del dólar. Los $2,8 billones restantes corresponden a instrumentos a tasa fija.

En paralelo, el Gobierno concretó un canje de bonos dollar-linked que vencen el 31 de agosto. La operación alcanzó una aceptación del 34%, equivalente a aproximadamente $2,2 billones. El resultado permitió reducir parcialmente las obligaciones inmediatas, aunque dejó una porción significativa de vencimientos que deberá ser administrada mediante la próxima licitación.

La estrategia oficial busca extender los plazos de vencimiento de la deuda para reducir las necesidades de financiamiento durante el período previo a las elecciones de 2027. Sin embargo, la respuesta de los inversores muestra que la demanda no siempre acompaña ese objetivo.

En la primera licitación del mes, por ejemplo, los operadores concentraron su interés en una Lecap con vencimiento el 30 de noviembre. El Tesoro consiguió colocar $3,29 billones en ese instrumento, mientras que posteriormente logró una menor participación en un bono Dual que combina ajuste por TAMAR y evolución del dólar.

Para la próxima operación también se espera que el Gobierno vuelva a ofrecer los Bonares 2029. Hasta el momento, esos títulos acumulan colocaciones por unos USD 1.226 millones, sobre una emisión total prevista de USD 2.000 millones.

El comportamiento de las tasas de interés en pesos constituye otro de los factores centrales para la estrategia financiera oficial. Durante las últimas jornadas se observó una intervención de entidades públicas destinada a evitar una suba pronunciada del costo del dinero de corto plazo.

La tasa de caución a un día descendió 150 puntos básicos hasta ubicarse en 26,7%, mientras que la tasa de repo entre bancos retrocedió cerca de 200 puntos básicos y quedó en torno al 26,5%. En el mercado se interpretó que una entidad bancaria pública habría colocado pesos a una tasa cercana al 27% para establecer un límite a la suba de los rendimientos.

La reducción de las tasas de corto plazo también repercutió sobre los instrumentos de deuda en pesos. Las Lecap con vencimientos hasta noviembre de 2026 registraron mejoras de hasta 0,6%, mientras que los Boncap mostraron una recuperación todavía más pronunciada, con subas de entre 0,5% y 1,4%.

Como resultado, las tasas efectivas mensuales de buena parte de la curva en pesos se ubican actualmente entre 2,1% y 2,2%, salvo el instrumento cuyo vencimiento opera durante este mes.

El escenario financiero también encuentra respaldo en las expectativas sobre la inflación. Los indicadores de alta frecuencia correspondientes a agosto muestran una desaceleración de los precios respecto de meses anteriores, con algunas estimaciones que proyectan una inflación mensual cercana al 1,6%.

Para el Gobierno, esa combinación entre menores tasas de corto plazo y una eventual moderación inflacionaria puede facilitar la renovación de la deuda. Sin embargo, la magnitud de los vencimientos convierte a la próxima licitación en una instancia decisiva para medir el grado de confianza del mercado en la estrategia financiera oficial.