Itai Hagman cuestionó el rumbo económico de Milei y reclamó una reforma tributaria progresiva
- Itai Hagman cuestionó que la Argentina haya alcanzado el orden macroeconómico que sostiene el Gobierno.
- El diputado consideró que la estabilidad cambiaria actual depende de condiciones financieras que podrían generar nuevas tensiones.
- El legislador reclamó una reforma tributaria progresiva para mejorar ingresos, jubilaciones e inversiones.
- Su propuesta contempla un impuesto permanente sobre la riqueza y las grandes fortunas.
- También planteó revisar exenciones tributarias y modificar la composición de la recaudación para reducir el peso de los impuestos al consumo.
- El planteo de Hagman contrasta con la estrategia oficial de Javier Milei, que ubica la reducción de impuestos entre las prioridades centrales de su programa económico.
El diputado nacional de Unión por la Patria, Itai Hagman, cuestionó el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei y puso en duda que la Argentina haya alcanzado el orden macroeconómico que sostiene el oficialismo. El legislador planteó que la estabilidad actual estaría respaldada por un esquema que considera vulnerable y reclamó avanzar con una reforma tributaria destinada a modificar la distribución de la carga impositiva.
Hagman sostuvo que la aparente estabilidad cambiaria y financiera no constituye, a su criterio, una señal suficiente para afirmar que las variables macroeconómicas se encuentran definitivamente ordenadas. Según su interpretación, el esquema se apoya en un tipo de cambio relativamente estable y en un proceso de endeudamiento que permitiría sostener determinadas condiciones en el corto plazo.
El diputado comparó la situación con experiencias anteriores en las que la estabilidad fue acompañada por un incremento del endeudamiento y posteriormente terminó enfrentando fuertes tensiones. En ese sentido, consideró que el actual modelo podría mantener una apariencia de equilibrio mientras consiga sostener las condiciones financieras que lo respaldan.
El planteo de Hagman se extendió al impacto de las políticas económicas sobre los ingresos de la población. El legislador cuestionó que la reducción de impuestos sea presentada como el principal mecanismo para mejorar la economía y sostuvo que el debate debería concentrarse también en la recuperación de los salarios, las jubilaciones y la capacidad de inversión.
Para el diputado, una eventual recomposición de los ingresos requiere una modificación integral del sistema tributario. Su propuesta apunta a una estructura progresiva en la que los sectores con mayor capacidad económica tengan una participación más significativa en el financiamiento del Estado.
Entre las principales medidas que planteó se encuentra la creación de un impuesto permanente sobre la riqueza y las grandes fortunas. El objetivo sería transformar en una herramienta estable un mecanismo que, hasta el momento, estuvo sujeto a distintos diseños y circunstancias extraordinarias.
Hagman también propuso revisar las numerosas exenciones impositivas existentes en el sistema argentino. Desde su perspectiva, algunas de ellas carecen de una justificación económica o social suficiente y representan una pérdida de recursos para el Estado.
El legislador reconoció que una reducción de impuestos podría ser deseable en determinados sectores, pero advirtió que para concretarla sería necesario definir previamente de dónde surgirían los recursos que dejarían de recaudarse. Su planteo apunta, por lo tanto, a modificar la composición de la carga tributaria antes que a una disminución generalizada de los impuestos.
Uno de los ejes de su diagnóstico está relacionado con quiénes terminan soportando el peso del sistema fiscal. Hagman cuestionó la idea extendida de que las empresas y los sectores de mayores ingresos son quienes afrontan la mayor presión tributaria y sostuvo que buena parte de la recaudación proviene de impuestos que impactan directamente sobre el consumo y la actividad económica.
En particular, señaló al Impuesto al Valor Agregado como uno de los principales componentes de la estructura recaudatoria y mencionó también los tributos vinculados con la producción. Desde su perspectiva, estos mecanismos tienen un efecto más amplio sobre la población porque alcanzan a los consumidores independientemente de su nivel de ingresos.
En contraste, consideró que los impuestos vinculados con las ganancias y el patrimonio deberían tener una mayor participación dentro del esquema tributario. Según su análisis, durante los últimos años esos componentes perdieron peso y la política impulsada por el Gobierno profundizó esa tendencia mediante distintas reducciones impositivas.
Las críticas de Hagman se producen mientras el oficialismo sostiene que la disminución de impuestos constituye uno de los pilares de su programa económico. Desde La Libertad Avanza se plantea que una menor presión fiscal puede favorecer la inversión, la actividad privada y el crecimiento de largo plazo.
En esa línea, el diputado oficialista Bertie Benegas Lynch había definido la reducción de impuestos como uno de los principales objetivos de Milei y había anticipado que el Gobierno buscará profundizar ese camino cuando las condiciones económicas y políticas lo permitan.
El debate contrapone así dos visiones sobre el rumbo económico. Mientras el oficialismo apuesta a reducir la carga tributaria y limitar el peso del Estado, sectores de la oposición proponen una reforma que aumente la progresividad del sistema y traslade una mayor proporción del esfuerzo fiscal hacia los sectores de mayor capacidad contributiva.