El crédito en Argentina: entre la mayor morosidad regional y un volumen financiero bajo mínimos
Un reciente informe elaborado por la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) sobre 16 países de la región posiciona al sistema financiero argentino en un escenario sumamente crítico. De acuerdo con las cifras correspondientes al primer trimestre de este año, la Argentina encabeza el índice de morosidad regional con un 7,3% de su cartera de préstamos privados en situación irregular, una cifra que supera con creces el promedio latinoamericano de 2,78%. Esta problemática abarca no solo a la banca tradicional —que concentra casi dos tercios de la deuda vencida—, sino también a las fintech, cooperativas y emisores de tarjetas comerciales.
A la par de este elevado nivel de impagos, el país registra el nivel de financiamiento más acotado de la muestra: el ratio crédito sobre PBI argentino se ubica en un exiguo 14,3%, colocándose en el último lugar del ranking y lejos del promedio regional del 47,3%. Históricamente, la reducida profundidad del sistema crediticio funcionaba como un mecanismo de protección ante eventuales riesgos sistémicos; sin embargo, la persistencia de una inflación de dos dígitos anuales —aspecto en el que Argentina destaca negativamente en el continente— continúa actuando como la principal barrera estructural, desincentivando tanto la oferta de los bancos como la demanda por parte de familias y empresas.
A pesar de que el crédito privado mostró signos de dinamismo durante los últimos dos años —impulsado por la estabilización cambiaria, la menor intervención de títulos del Banco Central y el freno del costo de vida—, esta reactivación derivó en un aumento acelerado de la irregularidad financiera, afectando a cerca de 7 millones de deudores. Frente a esta coyuntura, mientras el Poder Ejecutivo sostiene que el fenómeno debe resolverse estrictamente entre entes privados, diversos analistas sugieren una intervención del Banco Central para contener la vulnerabilidad de las familias.
La fragilidad del esquema local se agrava al evaluar el indicador de cobertura con previsiones, la reserva que inmovilizan las entidades frente al riesgo de impago. Mientras que la media latinoamericana mantiene respaldos sólidos por encima del 160%, Argentina exhibe una cobertura inferior al 100% (con un 84%), situándose junto a Panamá como los únicos sistemas financieros sin los resguardos necesarios para cubrir la totalidad de su cartera vencida.