Ficha Limpia vuelve al centro de la reforma electoral y Bullrich busca acelerar su tratamiento en el Senado
- Ficha Limpia será uno de los principales ejes de la reforma electoral que el oficialismo retomará en septiembre.
- El proyecto busca impedir determinadas candidaturas cuando existan condenas penales confirmadas en segunda instancia.
- Bullrich también impulsa cambios en el financiamiento y funcionamiento de los partidos políticos.
- La digitalización de las afiliaciones y los padrones será otro componente de la reforma.
- La Libertad Avanza mantiene como objetivo eliminar las PASO y revisar el calendario electoral.
- El oficialismo buscará los votos de la UCR, el PRO, gobernadores y partidos provinciales para aprobar el paquete.
La reforma electoral que el oficialismo pretende impulsar en el Senado tendrá a Ficha Limpia como uno de sus principales ejes de discusión. La jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, confirmó que el debate en comisión se reactivará durante la segunda semana de septiembre y aseguró que el proyecto destinado a limitar las candidaturas de dirigentes con condenas penales firmes en segunda instancia formará parte de las iniciativas que el Gobierno buscará convertir en ley.
La decisión de retomar el tratamiento se produjo luego de que distintos sectores aliados reclamaran avanzar con reglas más estrictas para quienes pretendan competir por cargos nacionales. Bullrich sostuvo que Ficha Limpia ya está incorporada dentro del paquete de modificaciones electorales y anticipó que el oficialismo buscará alcanzar acuerdos para garantizar su aprobación.
El proyecto plantea impedir que personas con determinadas condenas penales confirmadas en segunda instancia puedan presentarse como candidatos. La propuesta vuelve a instalar así una discusión que durante los últimos años generó fuertes cruces políticos y jurídicos, especialmente en torno al momento a partir del cual una condena debe producir efectos sobre los derechos electorales de una persona.
Para el oficialismo, la iniciativa constituye una herramienta destinada a elevar los estándares de integridad de quienes buscan ocupar cargos públicos. Su tratamiento estará vinculado además con una reforma más amplia del sistema político, que incluirá modificaciones en el funcionamiento de los partidos y en el esquema de financiamiento electoral.
Bullrich planteó la necesidad de reducir los recursos públicos destinados a las estructuras partidarias y cuestionó la existencia de agrupaciones que, según su evaluación, carecen de una representación política real. En ese marco, anticipó cambios sobre el sistema de afiliaciones, con la intención de abandonar los procedimientos basados exclusivamente en documentación física y avanzar hacia mecanismos de registro digital.
La digitalización de los padrones aparece como otro de los puntos que el oficialismo pretende incorporar a la reforma. La medida buscaría fortalecer los controles sobre las afiliaciones y otorgar mayor trazabilidad a los registros partidarios.
El Gobierno también apunta a revisar el esquema de publicidad electoral y la utilización de recursos públicos durante las campañas. La intención es reducir el volumen de espacios de propaganda y establecer mayores controles sobre el financiamiento y el funcionamiento de las agrupaciones.
La eliminación de las PASO constituye el otro gran frente de batalla. Bullrich volvió a cuestionar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias y sostuvo que el calendario electoral termina extendiéndose durante buena parte del año, reduciendo el período efectivo de gestión.
El oficialismo todavía debe definir qué mecanismo reemplazaría a las primarias en caso de que sean eliminadas o modificadas. Una de las cuestiones pendientes será determinar cómo los partidos resolverán la selección de sus candidatos sin una instancia electoral obligatoria para toda la ciudadanía.
Para avanzar con el paquete de reformas, La Libertad Avanza deberá construir una mayoría en el Senado. Bullrich descartó buscar acuerdos con el kirchnerismo y ubicó la negociación en otros espacios políticos. La estrategia contempla conversaciones con gobernadores, el PRO, la Unión Cívica Radical y los bloques provinciales que habitualmente acompañan algunas iniciativas del Poder Ejecutivo.
La UCR, con diez representantes en la Cámara Alta, aparece como uno de los sectores decisivos para alcanzar los votos necesarios. También será relevante el respaldo de los tres senadores del PRO y de los legisladores que responden a fuerzas provinciales.
El oficialismo llega al reinicio del debate después de que el Senado aprobara 67 pliegos para cubrir cargos en tribunales federales, incluidos puestos estratégicos en Comodoro Py y Rosario. Ahora, el foco parlamentario se trasladará hacia la reforma electoral.
Con Ficha Limpia como una de las principales demandas de los sectores aliados, la eliminación de las PASO y la reorganización del sistema de partidos completarán una agenda que promete generar nuevas negociaciones y fuertes cruces políticos durante septiembre.