Argentina, Chile, Bolivia y Perú avanzan en una alianza regional por los minerales estratégicos
- Argentina, Chile, Bolivia y Perú firmaron una declaración conjunta sobre minerales estratégicos.
- Los cuatro países buscan fortalecer su posición como proveedores confiables para la transición energética.
- El acuerdo contempla cooperación en geología, fiscalización, políticas mineras y formación de capital humano.
- Los gobiernos promoverán inversiones responsables y proyectos con mayor generación de valor agregado.
- Argentina destacó especialmente el potencial regional de los proyectos de cobre de largo plazo.
- La estrategia apunta a convertir los recursos minerales en una herramienta de integración, inversión y desarrollo económico.
Argentina, Chile, Bolivia y Perú dieron un nuevo paso hacia una estrategia común para fortalecer el desarrollo de sus sectores mineros y aprovechar la creciente demanda internacional de minerales considerados estratégicos para la transición energética. Las autoridades de los cuatro países suscribieron en Santiago una declaración conjunta que busca posicionar a la región como un proveedor confiable de recursos fundamentales para la descarbonización, la electromovilidad y las nuevas tecnologías.
El acuerdo fue firmado durante el primer encuentro ministerial sobre minerales estratégicos y plantea profundizar la cooperación entre los gobiernos, promover inversiones responsables y avanzar en el desarrollo de las distintas etapas de la cadena de valor minera.
La iniciativa parte de una premisa compartida: la minería puede convertirse en una herramienta central para generar crecimiento económico, empleo, formación de capital humano y desarrollo social. En ese sentido, los cuatro países coincidieron en que la oportunidad no está limitada a incrementar la extracción de recursos, sino también en avanzar hacia una mayor industrialización y generación de valor agregado.
La declaración contempla el intercambio de experiencias entre los organismos mineros nacionales en áreas como fiscalización, geología, diseño de políticas públicas y capacitación de trabajadores especializados. También se prevé explorar mecanismos de cooperación técnica e institucional que permitan mejorar las capacidades de cada país y facilitar proyectos de alcance regional.
El entendimiento toma como referencia experiencias bilaterales ya desarrolladas. Entre ellas aparece el Tratado de Integración y Complementación Minera entre Argentina y Chile, cuya comisión administradora fue reactivada durante este año, y el memorando de entendimiento sobre asuntos mineros suscripto entre Chile y Perú en 2025.
Otro de los objetivos consiste en conseguir respaldo técnico y financiero de organismos multilaterales para iniciativas vinculadas con investigación, innovación y fortalecimiento institucional. Para ello, los gobiernos buscarán impulsar convocatorias conjuntas capaces de reunir a empresas, organismos públicos, instituciones académicas y otros actores relacionados con la actividad.
Durante el encuentro, el biministro chileno de Economía y Minería, Daniel Mas, planteó que el acuerdo constituye un primer paso para consolidar una alianza permanente en el Cono Sur. El funcionario destacó las perspectivas de crecimiento de la demanda internacional de minerales críticos durante la próxima década y señaló que las decisiones adoptadas por los países productores pueden tener consecuencias sobre la estabilidad de las cadenas globales de suministro.
En el caso argentino, el secretario de Minería, Luis Lucero, sostuvo que la combinación de los recursos geológicos existentes y un escenario regional de estabilidad genera condiciones favorables para atraer inversiones. El funcionario puso especial énfasis en los proyectos de cobre, cuyos horizontes productivos pueden extenderse durante varias décadas.
Lucero destacó además la posibilidad de que Argentina forme parte de una región con capacidad para abastecer una porción significativa de la demanda mundial de cobre. Desde su perspectiva, esa oportunidad requiere construir una planificación de largo plazo que trascienda las prioridades particulares de cada gobierno.
Bolivia planteó una mirada orientada a superar el modelo basado exclusivamente en la extracción y exportación de materias primas. El viceministro Walter Landívar sostuvo que la cooperación entre los países debe permitir avanzar hacia productos con mayor valor agregado y una integración más profunda de las cadenas de suministro.
El funcionario también remarcó que el crecimiento productivo deberá estar acompañado por mecanismos adecuados de fiscalización, responsabilidad social y protección ambiental. La meta, señaló, es que la explotación de los recursos minerales se traduzca efectivamente en desarrollo.
Desde Perú, el ministro de Energía y Minas, Guillermo Shinno, destacó la necesidad de orientar el aprovechamiento de los recursos naturales hacia un desarrollo inclusivo y competitivo. En esa línea, consideró que los minerales estratégicos pueden contribuir a garantizar cadenas de abastecimiento confiables y generar nuevas oportunidades para las economías de la región.
El acuerdo entre los cuatro países refleja así una búsqueda de mayor coordinación frente a un mercado internacional que demanda cada vez más minerales esenciales para nuevas tecnologías. Cobre, litio y otros recursos adquieren una importancia creciente en un escenario marcado por la transición energética y la expansión de la inteligencia artificial.
La apuesta regional consiste en transformar esa ventaja geológica en una plataforma de inversión, empleo y desarrollo industrial, mediante reglas comunes, cooperación institucional y una mayor integración de las cadenas productivas.