Putin busca profundizar el vínculo con China y propone extender de forma permanente la exención de visas

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, planteó este lunes avanzar hacia un régimen permanente de exención de visados con China, en una nueva señal de acercamiento entre Moscú y Beijing. La propuesta fue formulada durante un encuentro bilateral con su par chino, Xi Jinping, realizado en el marco de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS).

Putin condicionó la posibilidad a que las autoridades chinas consideren conveniente y viable mantener de manera indefinida el actual esquema de libre tránsito. El mandatario ruso destacó además el crecimiento de los viajes entre ambos países y señaló que el intercambio turístico aumentó 43% durante el primer semestre del año.

Según explicó Putin, ese incremento está directamente relacionado con las facilidades migratorias implementadas entre Rusia y China, por lo que Moscú estaría dispuesto a trabajar junto a Beijing para transformar el mecanismo vigente en una medida de carácter permanente.

Una cumbre marcada por la alianza entre Moscú y Beijing

El encuentro entre Putin y Xi se produjo tras la llegada del mandatario ruso a Biskek, capital de Kirguistán, donde se desarrolla la cumbre de la OCS.

La organización celebra este año su 25° aniversario y reúne a diez países como miembros plenos, entre ellos Rusia, China, India, Pakistán, Irán y cuatro Estados de Asia Central. A ese núcleo se suman otros 15 países que participan como socios de diálogo, entre ellos Arabia Saudita, Qatar y Turquía.

La presencia de los principales referentes de Asia y Eurasia convirtió a la reunión en un escenario de relevancia geopolítica, especialmente en un contexto internacional atravesado por la disputa entre grandes potencias.

Putin y Xi refuerzan su discurso sobre un mundo multipolar

Las reuniones de la Organización de Cooperación de Shanghái se transformaron en los últimos años en una plataforma utilizada por Rusia y China para fortalecer su coordinación política y promover una visión de orden internacional multipolar.

Moscú y Beijing buscan proyectar una mayor autonomía frente a las potencias occidentales y, particularmente, frente a Estados Unidos.

En anteriores encuentros del bloque, Putin cuestionó a los países occidentales por su papel en el conflicto de Ucrania, mientras que Xi Jinping apuntó contra lo que calificó como prácticas de intimidación y cuestionó la política impulsada desde Washington.

En ese contexto, la propuesta rusa para convertir en permanente la exención de visas con China aparece como un nuevo paso para profundizar los vínculos económicos, turísticos y políticos entre ambos países, mientras Moscú y Beijing consolidan una relación estratégica cada vez más estrecha.