El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, encabezó este jueves el acto de inauguración de la Unidad Penitenciaria N° 9, en Recreo. El edificio cuenta con 891 plazas y uno de sus pabellones destinado a mujeres, y permitirá descomprimir las comisarías de la región. Ante autoridades políticas, judiciales, de las fuerzas de seguridad y de la sociedad civil, el mandatario comenzó su alocución señalando que “debo ser el único gobernador al que le gusta inaugurar cárceles y estaciones policiales”.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, encabezó este jueves la inauguración de la Unidad Penitenciaria N° 9, ubicada en la ciudad de Recreo, una obra que incorpora 891 plazas al sistema carcelario provincial y apunta a reducir la cantidad de personas alojadas en dependencias policiales.
El acto contó con la presencia de autoridades políticas y judiciales, integrantes de las fuerzas de seguridad y representantes de distintos sectores de la sociedad civil. Durante la ceremonia, el mandatario provincial destacó la importancia de ampliar la capacidad penitenciaria en un contexto de fuerte demanda sobre el sistema de seguridad.
La nueva unidad contará además con uno de sus pabellones destinado exclusivamente a mujeres, lo que permitirá ampliar y mejorar las condiciones de alojamiento para personas privadas de su libertad.
Durante su discurso, Pullaro hizo referencia al perfil que adquirió su gestión en materia de seguridad y obras penitenciarias. Con una cuota de ironía, sostuvo: “Debo ser el único gobernador al que le gusta inaugurar cárceles y estaciones policiales”.
La puesta en funcionamiento del establecimiento forma parte de la estrategia del Gobierno santafesino para incrementar la capacidad del sistema penitenciario y liberar a las comisarías de una función que no les corresponde, como es el alojamiento prolongado de personas detenidas.
Con la incorporación de estas nuevas plazas, la Provincia busca avanzar en un esquema que permita separar las tareas de prevención y seguridad policial de aquellas vinculadas con la custodia penitenciaria, al mismo tiempo que refuerza la infraestructura destinada al cumplimiento de las penas.