El crédito privado volvió a crecer en agosto y los bancos preparan nuevas bajas de tasas hipotecarias
- El crédito en pesos al sector privado creció 0,6% en términos reales durante agosto y alcanzó los $106,5 billones.
- La expansión interanual del financiamiento en pesos fue del 32,3%, aunque la recuperación real todavía resulta moderada.
- Los préstamos hipotecarios aumentaron 4,8% mensual y acumularon un crecimiento interanual del 81,8%.
- Las entidades financieras comenzaron a reducir tasas hipotecarias ante la expectativa de nuevos fondos provenientes del FGS.
- Los créditos en dólares llegaron a USD 25.238 millones y crecieron 38,9% interanual, con fuerte peso del financiamiento comercial.
- La evolución de la morosidad, las tasas de interés y el nuevo fondeo de largo plazo serán claves para determinar si la recuperación crediticia puede sostenerse.
El crédito al sector privado mostró en agosto una señal de recuperación luego de varios meses de retroceso, aunque todavía persisten dudas sobre la fortaleza de la mejora. Los préstamos en pesos alcanzaron los $106,5 billones y registraron un incremento real del 0,6% durante el mes, mientras que en términos nominales la expansión fue del 2,3%. La evolución permitió interrumpir una racha de diez meses consecutivos de caída real.
El crecimiento interanual también resultó significativo. El stock total de préstamos en pesos pasó de $80,5 billones en agosto de 2025 a los actuales $106,5 billones, lo que representa una expansión nominal del 32,3%. Sin embargo, el aumento real fue mucho más moderado y llevó a los analistas a plantear que la mejora todavía no puede interpretarse como una recuperación contundente de la demanda de financiamiento.
Uno de los principales motores del movimiento fueron los préstamos comerciales, cuyo saldo aumentó 2,4% en términos nominales durante agosto y alcanzó los $36,3 billones. En la comparación interanual, ese segmento creció 37,3%, frente a los $26,4 billones registrados un año atrás.
También hubo avances en los préstamos personales, que aumentaron 1,8% mensual y llegaron a $21,9 billones. El crecimiento interanual alcanzó 23,5%, aunque el comportamiento de la morosidad continúa limitando las estrategias de expansión de las entidades financieras. Los bancos están destinando una parte importante de sus esfuerzos a recuperar clientes con atrasos antes de profundizar campañas más agresivas de colocación.
Las tarjetas de crédito registraron una suba nominal del 1,4% mensual y acumularon un saldo de $25,1 billones. Frente a agosto del año pasado, la expansión fue del 20,1%. En tanto, los créditos prendarios crecieron 2% mensual, hasta los $6,4 billones, con un aumento interanual del 21,1%.
El segmento que sobresalió fue el hipotecario. Los préstamos para vivienda, incluidos los ajustados por inflación mediante UVA, aumentaron 4,8% en términos nominales durante agosto y alcanzaron un stock de $8,6 billones. En un año, el crecimiento llegó al 81,8%, frente a los $4,6 billones registrados en agosto de 2025.
La evolución de las tasas podría darle un nuevo impulso a este mercado. Los bancos comenzaron a evaluar reducciones en el costo de los créditos hipotecarios en la antesala de una nueva operatoria de fondeo que permitirá utilizar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS).
En ese contexto, una entidad bancaria redujo un punto porcentual la tasa de sus préstamos UVA para vivienda y la llevó a UVA más 7,5% anual, desde el 8,5% que aplicaba anteriormente. El nuevo nivel coincide con el máximo establecido para los créditos que sean financiados mediante los recursos provenientes del FGS, una condición que podría incentivar a otras entidades a revisar sus tasas.
El esquema contempla que los bancos accedan a fondeo de mayor plazo y lo transformen en nuevos préstamos hipotecarios. La primera licitación de recursos tendría una disponibilidad cercana a los $200.000 millones. Las entidades podrán captar fondos a un año a una tasa de UVA más 2,5% o a cinco años a UVA más 4,5%, con un límite de hasta el 20% de los recursos ofrecidos por cada institución y un plazo de 90 días para convertir esos fondos en nuevos créditos.
Los préstamos financiados bajo este esquema deberán tener una tasa máxima de UVA más 7,5%, un plazo mínimo de 15 años y un monto máximo de 150.000 UVA por operación, equivalente a unos $315 millones. Además, estarán destinados a la compra, construcción, ampliación o refacción de una primera vivienda.
En paralelo, los préstamos en dólares también mostraron una evolución positiva. El stock creció 1,6% mensual y alcanzó los USD 25.238 millones, un aumento interanual de 38,9%. La mayor parte de esa deuda corresponde al financiamiento comercial, que representa el 75,4% del total y avanzó 2% en el mes y 38,4% en doce meses.
El escenario plantea una mejora gradual del crédito, aunque todavía con una recuperación desigual. La moderación de la inflación contribuyó a que los saldos mostraran una variación real positiva, pero el mercado financiero deberá observar si la tendencia se consolida durante los próximos meses. En particular, la evolución de las tasas hipotecarias, la morosidad y el acceso a financiamiento de largo plazo serán determinantes para saber si el repunte de agosto representa el comienzo de una recuperación sostenida.