La conexión de Carolina Losada con el desembarco de Cerimedo en la Hidrovía
RESUMEN
- Fernando Cerimedo llegó al negocio de la Hidrovía después de una serie de movimientos empresarios y políticos alrededor de Sanabria SRL.
- Antes de su desembarco, Marcelo Molins, dirigente cercano a Carolina Losada, llegó a controlar el 35% de esa sociedad.
- La trama también conecta a dirigentes vinculados con el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo (SOEA).
- El proyecto habría buscado apoyo político para conseguir la habilitación municipal necesaria para ingresar al negocio portuario.
- Tras la derrota electoral de Luciano Mandón, el emprendimiento terminó relacionado con el entorno de Cerimedo, dejando abierta la pregunta sobre quién facilitó ese desembarco.
La llegada de Fernando Cerimedo al negocio de la Hidrovía aparece precedida por una serie de vínculos políticos, sindicales y empresariales que tienen un punto de contacto con la dirigente santafesina Carolina Losada.
La trama comienza con Marcelo Molins, quien fue candidato a concejal de Puerto General San Martín por el espacio político de Losada y que, al mismo tiempo, tuvo una participación significativa en Sanabria SRL, una empresa que buscaba transformar una antigua guardería náutica en una compañía dedicada a brindar servicios portuarios y abastecer de combustible a remolcadores y barcazas.
Según consta en el Boletín Oficial de Santa Fe, en junio de 2022 Molins poseía 175 de las 500 cuotas de Sanabria SRL, lo que representaba el 35% de la sociedad. El resto estaba en manos de Iván Alberto Sanabria.
Pero la participación de Molins en la empresa no fue permanente. En enero de 2023 transfirió la totalidad de sus cuotas a Sergio Ezequiel Amarilla y dejó formalmente la sociedad.
El dato adquiere relevancia por su recorrido político. Molins fue candidato a concejal de Puerto General San Martín por el espacio de Carolina Losada y ya había respaldado a la dirigente radical cuando obtuvo una banca en el Senado de la Nación en 2021.
La conexión política no termina allí.
Losada, Bullrich y Cerimedo
Carolina Losada fue una de las dirigentes santafesinas que más abiertamente respaldó a Patricia Bullrich durante la interna presidencial de Juntos por el Cambio en 2023.
A su vez, Bullrich había sido una de las principales impulsoras de Losada en la interna santafesina contra Maximiliano Pullaro por la candidatura a gobernador.
El resultado terminó favoreciendo ampliamente a Pullaro, pero aquel entramado político dejó expuesta una relación que ahora vuelve a aparecer alrededor del negocio portuario.
Es que Cerimedo también tuvo vínculos políticos con Patricia Bullrich.
El consultor libertario había relatado que ingresó a la política argentina a través del espacio de Bullrich en 2019 y que continuó trabajando con ella hasta 2021.
También aparece mencionado Andy Rivas, señalado como socio de Cerimedo y relacionado con tareas de asesoramiento para Bullrich.
De esta manera, la trama comienza a unir nombres que, en principio, pertenecían a ámbitos diferentes: Losada, Bullrich, Molins y Cerimedo.
El capítulo aceitero
En paralelo al recorrido de Molins, comenzó a tomar protagonismo Luciano Mandón, dirigente vinculado al poderoso Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo.
Mandón compitió en 2023 por la intendencia de Puerto General San Martín contra el histórico intendente peronista Carlos De Grandis.
De acuerdo con fuentes conocedoras del negocio portuario citadas en la investigación original, Sanabria habría tenido la expectativa de obtener la habilitación municipal para ingresar al negocio portuario si Mandón lograba imponerse electoralmente.
La versión sostiene que el cambio de gobierno municipal podía permitir destrabar una autorización que la empresa no conseguía obtener.
Pero Mandón perdió la elección y ese escenario político se frustró.
Mandón había sido concejal de Puerto General San Martín entre 2017 y 2025, preside la Mutual AMPIAVA e integra la comisión directiva del SOEA.
Su recorrido político también tuvo distintos capítulos. Antes de incorporarse al espacio Unidos, había pasado por el peronismo y por Unidad Popular, el partido vinculado a Claudio Lozano.
El poder del SOEA
El vínculo sindical conduce a Daniel Succi, actual titular del SOEA, quien llegó a la conducción del gremio mediante un acuerdo con Mandón.
En el sector agroexportador, Succi es conocido por su histórica relación con Vicentin, la empresa cerealera que entró en default en 2019.
En el armado político regional también aparece Walter Ghione, pastor evangélico y diputado, a través de cuyo espacio se produjo el acercamiento de Mandón a Unidos.
Otro nombre que aparece es el de Mariano Soria, médico sanitarista, exsecretario de Salud de San Lorenzo y candidato a senador por el departamento San Lorenzo.
Según fuentes citadas por la investigación, Soria y Mandón compartieron actividades políticas y vínculos con el sector aceitero y habrían trabajado para intentar desplazar electoralmente a De Grandis del gobierno de Puerto General San Martín.
La derrota de Mandón cambió el escenario.
Y fue entonces cuando el proyecto empresario comenzó a acercarse al entorno de Fernando Cerimedo.
La llegada de Cerimedo a Sanabria
Después de la derrota electoral de Mandón, Sanabria SRL comenzó a aparecer vinculada con Surlibre Inversiones y tomó protagonismo Vicente Quintanal, señalado por distintas fuentes como supuesto testaferro de Cerimedo.
A partir de allí, la antigua guardería náutica aceleró sus gestiones para convertirse en una empresa de servicios navales y portuarios.
Uno de los puntos que generó interrogantes fue la velocidad con la que consiguió autorizaciones provisorias de Prefectura, mientras todavía permanecían pendientes cuestiones vinculadas con la habilitación municipal definitiva.
Fuentes del complejo agroexportador citadas en la investigación sostienen que conseguir este tipo de autorizaciones no es una tarea sencilla y que requiere contactos y capacidad de gestión en los niveles más altos.
Un empresario con décadas de experiencia en el sector llegó a describir el negocio portuario como un ámbito de acceso muy restringido, donde los contactos con las máximas autoridades resultan determinantes para poder ingresar.
Una trama que pasó por tres etapas
El recorrido de Sanabria SRL muestra, según la investigación, tres etapas claramente diferenciadas.
La primera estuvo marcada por Marcelo Molins, su participación del 35% en la sociedad y su vínculo político con el espacio de Carolina Losada.
La segunda tuvo como protagonistas a dirigentes relacionados con el sindicalismo aceitero, especialmente alrededor de Luciano Mandón, en un intento de conseguir una salida política que permitiera obtener la habilitación municipal.
La tercera comenzó después de la derrota electoral de Mandón y terminó con el desembarco del entorno de Fernando Cerimedo, que llevó el proyecto a una dimensión mayor dentro del negocio portuario sobre el río Paraná.
Así, una empresa que comenzó como una antigua guardería náutica terminó vinculada a un proyecto de servicios portuarios y al acceso a uno de los espacios estratégicos de la Hidrovía.
La sucesión de nombres y vínculos políticos resulta, cuanto menos, llamativa: Carolina Losada, Patricia Bullrich, Marcelo Molins, Luciano Mandón, Daniel Succi y finalmente Fernando Cerimedo.
La cuestión central, entonces, no es solamente quiénes participaron en las distintas etapas.
La pregunta que queda planteada en el sector es mucho más concreta:
¿Quién llevó el negocio de Sanabria hasta el entorno de Fernando Cerimedo?
Y, sobre todo, ¿qué papel jugaron los vínculos políticos que precedieron a su desembarco en la Hidrovía?