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Mercado Libre se prepara para una nueva ofensiva de Temu y Shein

  • Mercado Libre enfrenta la posibilidad de una nueva etapa de expansión de Temu y Shein en el mercado argentino.
  • Las plataformas asiáticas compiten principalmente mediante precios, variedad de productos, renovación constante y estrategias de promoción digital.
  • La logística y los tiempos de entrega constituyen uno de los principales terrenos de disputa entre las compañías.
  • Mercado Pago y el ecosistema de servicios financieros representan una de las principales herramientas de diferenciación de Mercado Libre.
  • Los cambios en el sistema de exportaciones pueden abrir nuevas oportunidades para que las pequeñas y medianas empresas argentinas vendan productos en mercados internacionales.
  • El desarrollo del e-commerce podría convertir a la Argentina no solo en un mercado comprador, sino también en un espacio desde el cual miles de empresas puedan ofrecer sus productos al exterior.

El comercio electrónico argentino atraviesa una nueva etapa de competencia, con Mercado Libre como principal protagonista y con las plataformas asiáticas Temu y Shein buscando ampliar su presencia en el mercado local. En ese escenario, comenzó a tomar fuerza la posibilidad de una segunda fase de expansión de las compañías chinas, con cambios que podrían modificar tanto la logística como la forma de comercializar sus productos en el país.

La dimensión alcanzada por el e-commerce argentino quedó reflejada durante el encuentro anual organizado por Mercado Libre para vendedores y socios comerciales. La empresa informó que su actividad generó un valor agregado de 5.400 millones de dólares en la economía argentina, equivalente al 1% del Producto Bruto Interno.

La convocatoria también mostró la expansión del ecosistema digital. Vendedores, pequeñas y medianas empresas, empleados, consultores, creadores de contenido y otros profesionales participaron de una jornada que reunió a distintos actores vinculados con el comercio electrónico.

En ese contexto comenzó a instalarse una preocupación común entre referentes del sector: el avance de las plataformas asiáticas podría intensificarse. La posibilidad adquiere relevancia porque los consumidores argentinos ya destinaron más de 700 millones de dólares a compras en Temu y Shein durante el año.

Las compañías chinas cuentan con ventajas asociadas principalmente a sus precios, la amplitud de sus catálogos y una renovación permanente de productos. A eso suman estrategias de marketing basadas en promociones, descuentos y mecanismos de gamificación que buscan incrementar la frecuencia de uso de sus aplicaciones.

Frente a ese escenario, Mercado Libre viene desarrollando herramientas para competir en aspectos que exceden la oferta de productos. La empresa instaló hubs de abastecimiento en China para su programa de compras internacionales, con el objetivo de reducir costos y mejorar los tiempos de entrega.

La logística representa uno de los principales campos de disputa. Una eventual instalación de centros de distribución de las plataformas asiáticas permitiría pasar de envíos individuales a operaciones mediante contenedores, reducir costos y almacenar productos en función de la demanda local. También podría facilitar devoluciones y acortar significativamente los plazos de entrega.

Mercado Libre, sin embargo, cuenta con una estructura local que combina comercio, logística, medios de pago, atención al cliente y vendedores radicados en el país. Esa integración le permite ofrecer tiempos de entrega más previsibles, mecanismos de devolución y servicios posteriores a la compra.

La competencia también comienza a extenderse al terreno financiero. Mercado Pago constituye uno de los principales activos del ecosistema de Mercado Libre, mientras las plataformas chinas avanzan sobre sistemas de pago y buscan desarrollar herramientas que les permitan construir una relación más amplia con los consumidores.

La disputa podría ampliarse todavía más a partir de los cambios regulatorios que facilitan las exportaciones de pequeños productos argentinos mediante el sistema postal. Este nuevo escenario abre la posibilidad de que las plataformas internacionales no sean solamente canales para importar mercadería, sino también instrumentos para que empresas locales vendan al exterior.

El desafío para las pequeñas y medianas empresas argentinas pasa, en ese sentido, por encontrar productos capaces de competir por diferenciación y no únicamente por precio. Indumentaria de diseño, marroquinería, joyería, cosmética natural, productos gourmet, decoración y diseño industrial aparecen entre las categorías con posibilidades de expansión internacional.

El costo del envío continúa siendo una de las principales limitaciones para ese proceso. También será necesario definir aspectos operativos vinculados con impuestos, logística, devoluciones y funcionamiento de las plataformas.

La eventual segunda etapa de Temu y Shein, por lo tanto, podría representar algo más que una disputa entre grandes compañías. El crecimiento de la competencia internacional plantea un escenario en el que el e-commerce argentino puede pasar de utilizar las plataformas principalmente para comprar productos extranjeros a emplearlas como canales para vender producción nacional en otros mercados.

El resultado dependerá de la capacidad de las empresas para combinar plataformas globales, logística competitiva, mecanismos simplificados de exportación y sistemas de pago internacionales. En ese proceso, la disputa entre Mercado Libre, Temu y Shein puede convertirse en una parte de una transformación más amplia del comercio digital argentino.