Las PASO, la foto de Pullaro y el silencio de Llaryora
RESUMEN
- Maximiliano Pullaro reunió en Rosario a Martín Llaryora, Ignacio Torres y Juan Pablo Valdés durante los Juegos Suramericanos y convirtió el encuentro deportivo en una nueva postal política.
- Pullaro, Torres y Valdés coincidieron en avanzar hacia la suspensión o eliminación de las PASO nacionales, aunque con matices diferentes.
- Martín Llaryora volvió a marcar distancia y evitó pronunciarse públicamente sobre la eliminación de las primarias.
- La coincidencia de tres gobernadores representa un respaldo indirecto a la estrategia de Javier Milei para modificar las reglas electorales de cara a 2027.
- Los Juegos Suramericanos funcionaron además como una importante vidriera política para Pullaro, que aprovechó el evento para mostrar gestión, reunir a sus aliados y proyectarse más allá de Santa Fe.
Los Juegos Suramericanos no solamente dejaron competencias deportivas, medallas y una importante exposición para Rosario y Santa Fe. También volvieron a convertirse en escenario de movimientos políticos.
El protagonista de la jornada fue Maximiliano Pullaro, que consiguió reunir en Rosario a tres gobernadores con los que comparte buena parte de su mirada política: Ignacio Torres, de Chubut; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; y Martín Llaryora, de Córdoba.
La foto tuvo además una consecuencia política concreta. Pullaro, Torres y Valdés coincidieron en cuestionar la continuidad de las PASO nacionales, aunque no exactamente desde el mismo lugar.
La excepción fue el cordobés Llaryora, que decidió mantener una posición más prudente y no acompañar públicamente la eliminación de las primarias.
La postal se construyó en el Parque Independencia, uno de los principales escenarios rosarinos de los Juegos, pero rápidamente adquirió otra dimensión. El debate sobre las reglas electorales de cara a 2027 ya está instalado y el gobierno de Javier Milei necesita sumar voluntades fuera de La Libertad Avanza para avanzar con eventuales modificaciones.
Y allí apareció Pullaro.
Tres gobernadores alineados y un cordobés que toma distancia
Maximiliano Pullaro había fijado posición pocas horas antes del encuentro. Su planteo apunta a suspender las PASO nacionales, aunque estableciendo una diferencia con el sistema santafesino, que el gobernador continúa defendiendo.
El argumento de Pullaro pasa fundamentalmente por el funcionamiento de las primarias nacionales y por el costo que representan para el Estado.
Distinto es el caso de Juan Pablo Valdés. El gobernador correntino fue más directo y defendió la eliminación del sistema.
Valdés sostuvo que los partidos políticos deberían resolver sus propias internas mediante acuerdos y mecanismos partidarios, sin trasladar ese gasto al Estado.
En la misma dirección se expresó Ignacio Torres, quien recordó que en Chubut las PASO ya fueron eliminadas.
El gobernador patagónico planteó incluso que, desde su posición, resultaría contradictorio defender la permanencia del sistema nacional después de haberlo eliminado en su propia provincia.
Sin embargo, Torres también introdujo una advertencia: cualquier reforma debería ser pensada más allá de una elección determinada y con una mirada de mediano y largo plazo.
Ese matiz no es menor.
Porque una cosa es discutir la utilidad de las PASO y otra muy diferente es que la reforma aparezca como una herramienta diseñada exclusivamente para resolver una coyuntura electoral.
Llaryora volvió a jugar con cartas propias
La presencia de Martín Llaryora impidió que la foto pudiera ser presentada como un acuerdo completo entre los cuatro gobernadores.
El cordobés evitó pronunciarse públicamente y mantuvo la posición que viene sosteniendo alrededor de este tema.
La diferencia vuelve a mostrar una característica de Provincias Unidas: sus integrantes pueden compartir determinados objetivos políticos, pero también conservan autonomía para defender los intereses y las estrategias de sus respectivas provincias.
En ese contexto, la postura de Llaryora adquiere especial relevancia, porque Córdoba es un distrito de enorme peso electoral y porque el gobernador mantiene abiertos distintos canales de negociación con el gobierno nacional.
Por eso, la foto de Rosario mostró coincidencias, pero también dejó expuestas las diferencias.
Los Juegos, la gran vidriera de Pullaro
El debate por las PASO apareció dentro de una actividad cuyo motivo formal eran los Juegos Suramericanos.
Pero para Pullaro, el evento representa mucho más que una competencia deportiva.
El gobernador santafesino viene utilizando la realización de los Juegos como una vidriera de gestión, especialmente en Rosario, una ciudad que durante años estuvo atravesada por una fuerte crisis de seguridad.
La llegada de sus pares provinciales permitió ampliar esa fotografía y darle una dimensión nacional.
Ignacio Torres destacó el cambio que, según su mirada, experimentó Rosario y habló de una ciudad que actualmente puede recorrerse con mayor tranquilidad.
También Llaryora elogió el proceso encabezado por Pullaro y vinculó los Juegos con una nueva etapa para Santa Fe y Rosario.
La presencia de los gobernadores, entonces, tuvo dos lecturas simultáneas: respaldo institucional a Santa Fe y construcción política hacia adelante.
Pullaro también ordena su propia tropa
Antes de la recorrida por el Parque Independencia, Pullaro organizó un almuerzo que sirvió para ampliar todavía más la escena política.
Alrededor de la mesa se sentaron dirigentes de distintos sectores que integran Unidos, entre ellos Federico Angelini, por el PRO; el socialista Joaquín Blanco; Julián Galdeano, referente radical y presidente del comité organizador de los Juegos; Gisela Scaglia y el intendente de Rosario, Pablo Javkin.
También estuvo Sebastián García de Luca, dirigente del PRO que acompañó a Torres.
La señal política fue clara: Pullaro aprovechó el escenario de los Juegos para mostrar amplitud, ordenar a sus socios y mantener la centralidad.
Primero fue el protagonismo de Gisela Scaglia. Después aparecieron otros dirigentes de Unidos. Ahora llegaron gobernadores de distintos puntos del país.
La estrategia es sencilla de leer: usar una vidriera de gestión para construir una vidriera política.
Y mientras los atletas compiten en Rosario, en Buenos Aires comienza otra competencia, mucho menos deportiva: la negociación por las reglas con las que se jugará la elección de 2027.
En ese tablero, Pullaro consiguió mostrar una coincidencia importante con otros gobernadores, aunque Llaryora volvió a dejar claro que Córdoba no está dispuesta a entregar todas sus cartas antes de tiempo.