Preocupación en Santa Fe por el cambio en la conducción nacional de Discapacidad

El cambio de autoridades en la Secretaría de Discapacidad de la Nación generó preocupación entre las instituciones y organizaciones que trabajan con personas con discapacidad en Santa Fe. La salida del doctor Vilches, quien había asumido luego de la intervención judicial del organismo por una causa de corrupción que derivó en 19 personas imputadas, dio paso a una nueva conducción encabezada por Pablo Di Liscia.

Di Liscia, vinculado políticamente al ministro de Economía, Luis Caputo, quedó al frente de un área que atraviesa un escenario marcado por reclamos de prestadores, instituciones y familias debido a las dificultades de financiamiento y al funcionamiento del sistema de atención.

Desde Santa Fe, las entidades del sector recibieron el nombramiento con cautela y plantearon dudas sobre el rumbo que tendrá la política nacional en materia de discapacidad.

Gabriela Ortolochipi, titular de la Unión de Entidades de Personas con Discapacidad de Santa Fe (UENDISFE), expresó su preocupación por el perfil de la nueva conducción y lo vinculó con la situación económica que atraviesan actualmente las instituciones.

“El nuevo secretario es un hombre de confianza del ministro de Economía. Viendo todo lo que venimos pasando desde el área de discapacidad, no nos puede dar mucha tranquilidad”, sostuvo.

La dirigente señaló que el cambio se produce en un momento particularmente complejo para las entidades que brindan servicios de atención, acompañamiento y rehabilitación. En ese contexto, el principal interrogante del sector está relacionado con las decisiones que adoptará la nueva gestión en materia de financiamiento y prestaciones.

Las organizaciones santafesinas vienen reclamando respuestas ante las dificultades que enfrentan los prestadores y las instituciones, mientras también siguen de cerca el debate sobre las modificaciones previstas por el Gobierno nacional para el sistema de discapacidad.

El recambio en la Secretaría nacional se suma así a una discusión más amplia sobre el futuro de las políticas destinadas a este sector. Para las entidades de Santa Fe, el desafío inmediato será conocer las prioridades de la nueva conducción y determinar si habrá medidas destinadas a recomponer el financiamiento y garantizar la continuidad de las prestaciones.

El nombramiento de Di Liscia abre, de esta manera, una nueva etapa en un organismo que llega a este cambio de autoridades bajo una fuerte presión institucional y con reclamos pendientes por parte de prestadores, familias y organizaciones de todo el país.