ECONOMÍA Dante HERRERA

La inflación frena su desaceleración en septiembre impulsada por alimentos y combustibles

Tras el 1,7% registrado en agosto, el Gobierno nacional buscaba consolidar una senda descendente en los precios. Sin embargo, las mediciones privadas proyectan un freno en esa tendencia: estimaciones de consultoras señalan que la inflación de septiembre volvería a situarse cerca del 2%. Este repunte responde principalmente a marcadas presiones en la categoría de alimentos y bebidas, a las que se sumó el reciente incremento en los combustibles.

Durante las últimas semanas de septiembre, relevamientos de las firmas Analytica y LCG evidenciaron una aceleración en alimentos, con variaciones promedio del rubro que rondan el 3% acumulado en cuatro semanas. El comportamiento de este segmento resulta determinante para el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec debido a su elevado peso en la canasta básica. De acuerdo con LCG, los mayores incrementos se concentraron en bebidas e infusiones con un alza del 14%, mientras que Analytica destacó una suba del 12,8% en el promedio de las verduras.

A este panorama se sumó el ajuste aplicado por petroleras privadas como Shell, Axion y Puma, que aumentaron entre 2% y 5% sus valores, impulsadas por la cotización internacional del petróleo que alcanzó los USD 105. Aunque YPF —que domina el 55% del mercado minorista— no modificó de inmediato sus esquemas de precios, la suba en las estaciones de servicio suma presión a los costos logísticos. Desde Analytica, el economista Claudio Caprarulo señaló que la mayor parte del impacto de este incremento se trasladará principalmente al índice de octubre.

Pese a los datos de la economía real y las proyecciones de los analistas privados, el discurso oficial mantiene una postura más optimista. El asesor ministerial Federico Furiase afirmó que el IPC rompió el piso del 2% y se ubica actualmente en una franja de entre 1,5% y 2%, confiando en que el orden fiscal y monetario conducirá progresivamente la inflación hacia parámetros internacionales. Sin embargo, para cumplir con la meta gubernamental de cerrar 2026 con un acumulado anual del 29%, el indicador general debería promediar un 1,6% mensual en el último cuatrimestre, una cifra que choca contra la dinámica reciente del consumo masivo y las tarifas energéticas.