Jugó contra Los Pumas, fue una figura del rugby y hoy trabaja hasta 12 horas como camionero
Antes de convertirse en camionero, Chris Vui fue capitán de Samoa y una de las figuras de Bristol Bears. El segunda línea construyó una extensa carrera en el rugby profesional, con más de 100 partidos para el club inglés, y llegó a representar a su país en el Mundial de Francia 2023, donde se enfrentó a la Selección Argentina.
Vui había firmado un contrato por cuatro años con Bristol y atravesaba uno de los mejores momentos económicos de su carrera. Sin embargo, todo cambió a partir de un control antidopaje positivo que derivó en una suspensión y lo obligó a alejarse de las canchas.
Hoy, su realidad es completamente diferente. El exjugador trabaja como camionero en Bristol, comienza su jornada a las 3:30 de la madrugada y puede pasar hasta 12 horas trabajando para mantener a su familia.
El control antidopaje que cambió su carrera
El episodio ocurrió durante el Mundial de 2023. Vui se preparaba para liderar a Samoa en un partido contra Japón cuando el entrenador Seilala Mapusua lo llamó a una reunión y le comunicó que un análisis había dado positivo.
La muestra había sido tomada en agosto de 2023, durante una concentración de Samoa y fuera de competición. Según explicó Daily Mail, el análisis detectó 19-norandrosterona, un metabolito asociado a la nandrolona, una sustancia prohibida en el deporte.
Vui contó que inicialmente no podía creer lo que estaba escuchando.
"Estaba confundido, conmocionado. Pensé que era una broma. Pero su tono se puso más serio y me di cuenta de que estaba diciendo la verdad. Nunca había oído hablar de la droga", recordó.
El jugador fue enviado de regreso a Bristol al día siguiente y comenzó un proceso legal que se extendió durante varios años.
Chris Vui negó haber consumido una sustancia prohibida
El exinternacional samoano siempre sostuvo que no consumió deliberadamente una sustancia prohibida y atribuyó el resultado a una posible contaminación de los suplementos que utilizaba.
"Creo que la prueba positiva vino de los suplementos", afirmó Vui, quien explicó que durante aquella concentración le habían recomendado utilizarlos.
Además, cuestionó el tiempo que pasó entre la extracción de la muestra y la notificación del resultado. Según su relato, recibió la información 57 días después, cuando ya no tenía los suplementos que había consumido y, por lo tanto, no podía someterlos a nuevos análisis.
Como parte de su defensa, solicitó el análisis de una muestra B y presentó otros elementos, entre ellos una prueba voluntaria con detector de mentiras y análisis de cabello y uñas.
Sin embargo, esos argumentos no modificaron la sanción. World Rugby lo suspendió el 27 de septiembre de 2023 y el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) confirmó posteriormente una pena de cuatro años, por lo que no podrá volver a jugar hasta junio de 2027.
De un contrato millonario a trabajar como camionero
La suspensión tuvo un fuerte impacto en su vida personal y económica. Vui acababa de firmar un nuevo contrato con Bristol y, según explicó, se encontraba en el mejor momento financiero de su carrera.
"Acabo de firmar un contrato de cuatro años con Bristol y era la mayor cantidad de dinero en el que había estado. De repente, boom. Todo se ha ido", relató.
A pesar de haber quedado alejado del rugby profesional, sus responsabilidades continuaron. Tenía una hipoteca y una familia que mantener, mientras los gastos legales aumentaban.
Fue entonces cuando decidió dejar de lado su carrera deportiva y buscar un empleo. Actualmente trabaja como conductor de camiones y recorre distintas zonas de Inglaterra.
Su rutina comienza de madrugada: sale de su casa a las 3:30 y media hora después empieza su jornada en el depósito de camiones. Algunos días puede pasar hasta 12 horas trabajando.
El cambio fue radical para alguien acostumbrado a la estructura del deporte profesional.
"Cuando eres un atleta profesional, se te da todo en un plato. Es una vida privilegiada y cuando todos esos privilegios se quitan, de repente, estás en el mundo real. He tenido que dejar de lado mi orgullo y encontrar un trabajo para alimentar a mi familia", explicó.
La nueva vida de Chris Vui
El trabajo como camionero también modificó sus hábitos. Vui reconoció que mantener una alimentación saludable resulta más complicado durante las largas jornadas en la ruta.
"No es el estilo de vida más saludable. La dieta de un conductor de camión es todo azúcar: gaseosa, pasteles, empanadas y patatas fritas", contó.
A pesar de las dificultades, intenta mantenerse activo y comenzó a correr para conservar parte de la preparación física que tenía como jugador profesional.
Durante este período, su familia fue uno de sus principales apoyos. Su esposa Karen, sus padres, el entrenador de Bristol Pat Lam y la Asociación de Jugadores de Rugby estuvieron cerca de él.
Además, el nacimiento de su hijo Cole, que se sumó a su hija Kaylen, significó un nuevo impulso para atravesar una etapa especialmente difícil.
Su objetivo: volver al rugby
A pesar de la suspensión, Vui no descarta regresar a las canchas cuando termine su sanción. El excapitán de Samoa considera que todavía puede competir a un alto nivel y reconoce que extraña el rugby.
También trabaja en un proyecto audiovisual llamado "Spiked", con el que busca abordar los riesgos vinculados con la contaminación cruzada de suplementos y generar conciencia entre los deportistas.
Vui sabe que su regreso no será sencillo después de varios años alejado de la competencia, pero mantiene abierta esa posibilidad.
"Siempre me arrepentiré un poco si mi tiempo en el rugby no termina en mis términos. No puedo simplemente rendirme", sostuvo.
Y dejó en claro su postura sobre lo ocurrido: "Creo en el deporte limpio y en la lucha contra el dopaje. Hay algunos que eligen hacer trampa, pero yo no lo hice".