El empleo cambió de perfil
- El mercado laboral incorporó 818.070 puestos entre el segundo trimestre de 2023 y el segundo trimestre de 2026.
- La industria manufacturera perdió 415.000 empleos y redujo su participación sobre el total ocupado.
- Hoteles y restaurantes sumaron 495.000 puestos y aumentaron significativamente su peso dentro del empleo.
- El empleo privado creció mientras disminuyó la cantidad de trabajadores estatales y asalariados registrados.
- Los trabajadores por cuenta propia y el conjunto de los no asalariados incrementaron su participación.
- La desocupación pasó del 7,6% al 7,9% entre los segundos trimestres de 2023 y 2026.
El mercado laboral argentino mostró una fuerte transformación entre el segundo trimestre de 2023 y el mismo período de 2026. Aunque el número total de ocupados aumentó, el crecimiento estuvo acompañado por una modificación en la estructura sectorial y por una mayor presencia del trabajo informal y por cuenta propia.
En esos tres años se incorporaron 818.070 puestos de trabajo, con un incremento del 4% al proyectar al total del país los datos relevados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en los 31 aglomerados urbanos que releva. La cantidad de ocupados pasó de 20,37 millones a 21,19 millones y la tasa de empleo avanzó de 44,6% a 45% de la población.
La industria manufacturera fue uno de los sectores que más empleo perdió. Entre ambos períodos desaparecieron 415.000 puestos, equivalente a una reducción del 16,7%. Como consecuencia, su participación dentro del empleo total descendió de 12,2% a 9,8%.
En el extremo opuesto se ubicaron los hoteles y restaurantes, que incorporaron 495.000 trabajadores, con una expansión del 67,8%. El sector pasó de representar el 3,6% al 5,8% del total de personas ocupadas. La construcción también registró una reducción significativa, con 197.400 empleos menos, una caída del 9,9%, mientras su participación retrocedió de 9,8% a 8,4%.
El empleo estatal siguió una tendencia descendente. La cantidad de trabajadores públicos se redujo en 330.000 personas, un 9,1%, al pasar de 3,63 millones a 3,3 millones. Su participación sobre el total ocupado cayó de 17,8% a 15,6%. Dentro de ese universo, administración pública, defensa y seguridad social perdió 245.000 puestos, un descenso del 14%.
En cambio, el empleo privado incorporó 1,28 millones de trabajadores, un crecimiento del 7,8%, hasta alcanzar 17,7 millones de personas. Su participación pasó del 80,6% al 83,6%. También avanzaron el comercio, con 381.000 nuevos puestos; el transporte, almacenamiento y comunicaciones, con 264.000; y los servicios financieros, de alquiler y empresariales, que sumaron 195.000 empleos.
La modificación también se reflejó en la modalidad de contratación. Los asalariados con descuento jubilatorio disminuyeron en 280.000 personas, un 2,9%, y pasaron de 9,55 millones a 9,27 millones. Su participación cayó de 46,9% a 43,8%. Al mismo tiempo, los trabajadores por cuenta propia aumentaron en 562.000, un 12,4%, y llegaron a 5,08 millones. El conjunto de los no asalariados creció en 633.000 personas.
La composición del empleo tampoco evolucionó de manera uniforme según edad y género. Las mujeres de 65 años o más tuvieron el mayor crecimiento porcentual, con 138.000 puestos adicionales, mientras que las mujeres de entre 30 y 64 años sumaron 460.000 ocupadas. En cambio, las mujeres de hasta 29 años fueron el único grupo que perdió puestos en términos absolutos, con 77.000 empleos menos.
El nivel educativo también modificó su peso dentro del mercado laboral. Los ocupados con secundaria completa aumentaron en 803.000 personas y llegaron a representar el 32,7% del total. Los trabajadores con secundaria incompleta, en cambio, disminuyeron en 304.000. Las personas con estudios superiores completos sumaron 404.000 puestos.
En paralelo, la tasa de desocupación alcanzó el 7,9% en el segundo trimestre de 2026, frente al 7,6% registrado en igual período de 2023. Dentro del conjunto de desempleados, aumentó especialmente la participación de los varones de entre 30 y 64 años.