RAFAELA R24N

Viotti salió con los tapones de punta contra el Concejo: “Son como el perro del hortelano, no comen ni dejan comer”

RESUMEN

  • El intendente Leonardo Viotti salió con los tapones de punta contra los concejales que rechazaron la nueva bandera de Rafaela.
  • El proyecto fue rechazado por 7 votos contra 2, en medio de cuestionamientos al concurso.
  • Viotti acusó a algunos ediles de “poner trabas en todo” y de no haber cumplido correctamente con su tarea.
  • El intendente negó que la bandera sea un proyecto personal y remarcó: “Es la bandera de la ciudad”.
  • La frase más dura llegó al final: “Son como el perro del hortelano, no comen ni dejan comer”.

La bandera todavía no flamea en Rafaela, pero la pelea política ya está flameando con fuerza.

El rechazo del Concejo Municipal al proyecto que buscaba oficializar el diseño elegido para representar a la ciudad provocó una fuerte reacción de Leonardo Viotti, que esta vez decidió abandonar el tono diplomático y salió directamente a cuestionar a los concejales que votaron en contra.

El resultado de la votación fue contundente: 7 votos negativos contra apenas 2 positivos. Y aunque los concejales que rechazaron la iniciativa plantearon objeciones sobre el proceso de selección, las bases del concurso y cuestiones relacionadas con el diseño, para el intendente hay algo más detrás de todo esto.

Hay política.

Y mucha.

“Le tumbamos la bandera a Viotti”

Uno de los argumentos que más molestó al intendente fue la posibilidad de que la bandera terminara convertida en un trofeo político.

Viotti cuestionó a quienes, según su interpretación, pretenden presentar el rechazo como una derrota personal del Ejecutivo.

“Piensan que se llevan una pequeña ganancia política circunstancial diciendo ‘le tumbamos la bandera a Viotti’”, sostuvo.

Pero inmediatamente marcó territorio:

“No es la bandera de Viotti. Es la bandera de la ciudad”.

Y en este punto el intendente tiene un argumento difícil de esquivar: él no eligió personalmente el diseño. La propuesta surgió de un concurso y fue seleccionada por un jurado.

Por eso insistió:

“Yo no participé en el proceso, participó la gente, hubo un jurado externo”.

La discusión, entonces, parece haber tomado un camino bastante extraño: una bandera que pretendía representar a todos los rafaelinos terminó transformada en otra pulseada entre oficialismo y oposición.

Pero el intendente no se quedó solamente con la cuestión política.

También cuestionó la actuación de algunos concejales durante el proceso.

“Algunos que discuten el proceso eran parte del proceso. Alguno no hizo bien su trabajo”, afirmó.

Traducido al lenguaje político sin demasiadas vueltas: para Viotti, hay concejales que ahora cuestionan un procedimiento en el que ellos mismos tuvieron participación.

Y ahí apareció una de las frases que más ruido hizo.

El intendente pidió que el Concejo deje de concentrarse en lo que considera discusiones menores y empiece a mirar una ciudad que, según su visión, demostró durante los Juegos Suramericanos que puede aspirar a mucho más.

“Tienen que dejar de estar en estas cosas chiquitas y de poner trabas en todo. No es la ciudad que queremos”, lanzó.

“Ojalá empiecen a pensar en grande”

Viotti utilizó los Juegos Suramericanos como argumento para reclamar otra actitud de parte del Concejo.

Rafaela acaba de ser sede de una competencia internacional y el municipio pretende utilizar esa experiencia como plataforma para nuevos proyectos.

“Venimos de demostrar que la ciudad está para cosas más grandes”, sostuvo el intendente.

Y completó:

“Ojalá empiecen a pensar en grande”.

El mensaje no fue precisamente diplomático.

Pero todavía faltaba el remate.

El perro del hortelano

Cuando parecía que la conferencia ya había dejado suficientemente clara la posición del intendente, Viotti recurrió a una vieja y conocida expresión popular para describir a quienes, según él, ni hacen ni dejan hacer.

“Son como el perro del hortelano, no comen ni dejan comer”, disparó.

Y probablemente sea esa frase la que termine sobreviviendo políticamente al debate sobre la bandera.

Porque detrás de un símbolo que debería representar a todos los rafaelinos quedó expuesta una discusión bastante menos simbólica: quién tiene la capacidad de imponer agenda, quién controla los tiempos políticos y quién logra capitalizar cada iniciativa del municipio.

El proyecto fue rechazado y ahora el Ejecutivo deberá decidir qué camino seguir.

Mientras tanto, la bandera quedó en el medio.

Ni oficializada, ni archivada. Pero definitivamente convertida en otro motivo de enfrentamiento entre Viotti y el Concejo.

En Rafaela, al parecer, hasta para elegir una bandera hace falta atravesar la grieta.

Y esta vez el intendente decidió sacar la espada.