Brasil: perdió el comunista Lula a manos de Bolsonaro pero habrá balotaje
RESUMEN
- Flávio Bolsonaro se impuso en la primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas frente al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.
- Con el 99,10% de los votos escrutados, el candidato del Partido Liberal obtuvo el 47,20%, mientras que Lula alcanzó el 44,96%.
- La diferencia marca un fuerte revés político para el presidente brasileño, que aspiraba a conseguir un nuevo mandato sin mayores sobresaltos.
- La elección se definirá el próximo 25 de octubre, cuando ambos candidatos vuelvan a enfrentarse en las urnas.
- El resultado representa un nuevo impulso para la derecha latinoamericana y constituye una señal política de importancia para Donald Trump y sus aliados en la región.
Brasil habló en las urnas y el resultado dejó un mensaje político que trasciende sus propias fronteras. Flávio Bolsonaro derrotó a Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta presidencial, aunque no consiguió superar el 50% de los votos válidos que necesitaba para consagrarse presidente sin una segunda votación. Habrá balotaje, pero el primer golpe político ya está dado.
Con el 99,10% de los votos escrutados, Flávio Bolsonaro consiguió el 47,20% de los sufragios, contra el 44,96% obtenido por Lula. Una diferencia que adquiere especial relevancia si se tiene en cuenta que buena parte de los sondeos previos ubicaban al actual mandatario en una posición más favorable.
La derrota de Lula en esta primera instancia no es un dato menor. El presidente buscaba renovar su mandato y mantener al Partido de los Trabajadores al frente de la principal economía de América Latina. Sin embargo, el electorado brasileño mostró que existe una porción muy importante de la sociedad que quiere un cambio de rumbo y que no está dispuesta a entregar nuevamente un cheque en blanco al proyecto de izquierda.
El apellido Bolsonaro vuelve a ser protagonista
La figura de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, consiguió capitalizar el descontento de una parte del electorado y mantener vigente un movimiento político que parecía haber quedado golpeado por las dificultades judiciales y políticas de su principal referente.
Pero sería un error interpretar este resultado exclusivamente como una cuestión familiar. Lo que está en discusión es mucho más profundo: dos modelos de país, dos visiones económicas y dos concepciones diferentes sobre el papel del Estado, la libertad económica y las relaciones internacionales.
Por un lado, Lula representa la continuidad de un proyecto de izquierda que lleva décadas teniendo un peso determinante en la política brasileña. Por el otro, Flávio Bolsonaro encarna la posibilidad de recuperar el espacio que construyó su padre y profundizar una orientación política más cercana a los sectores conservadores y liberales.
Trump mira hacia Brasil
El resultado también tiene una lectura internacional. Donald Trump observa con atención lo que sucede en Brasil, porque una eventual victoria de Flávio Bolsonaro podría fortalecer el mapa de gobiernos y movimientos de derecha que vienen ganando protagonismo en América Latina.
Brasil no es cualquier país. Es la principal economía sudamericana, tiene un peso decisivo en los organismos internacionales y su orientación política influye directamente sobre el equilibrio regional.
Una victoria de Bolsonaro el 25 de octubre significaría un cambio importante en la relación de Brasil con Washington y podría modificar las alianzas políticas que Lula construyó durante su gestión.
El 25 de octubre se juega mucho más que una presidencia
Ahora comienza otra elección. El balotaje obliga a los candidatos a buscar los votos de quienes eligieron otras alternativas en la primera vuelta. Allí estará la verdadera batalla.
Lula todavía tiene posibilidades de revertir el resultado, pero ya no llega con la ventaja política que esperaba. Bolsonaro, en cambio, llega fortalecido, con una victoria inicial que le permite encarar la segunda etapa de la campaña desde una posición mucho más favorable.
La pregunta es qué harán los votantes de los candidatos que quedaron fuera de competencia. También será determinante la capacidad de ambos espacios para sumar adhesiones entre quienes no se sienten representados por ninguno de los dos.
Brasil tendrá que elegir entre la continuidad de Lula y el regreso del bolsonarismo al poder. No es una elección menor y tampoco es un asunto exclusivamente brasileño.
El comunismo no pudo festejar, Lula recibió un duro golpe y Bolsonaro quedó a las puertas de una victoria que podría cambiar el mapa político de América Latina. La definición llegará el 25 de octubre. Y esta vez, nadie podrá mirar para otro lado.