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Rattazzi volvió a reclamar una dolarización y alertó por 2027

  • Cristiano Rattazzi volvió a reclamar que la Argentina avance hacia una dolarización de la economía
  • El empresario sostuvo que el peso perdió credibilidad después de décadas de inestabilidad
  • Rattazzi cuestionó la continuidad de controles cambiarios pese al ingreso de divisas de sectores productivos
  • El empresario vinculó la estabilidad monetaria con una mejora para los sectores de menores ingresos
  • También destacó una recuperación de la construcción privada, aunque pidió mayor acceso al crédito
  • Rattazzi expresó preocupación por el escenario de 2027 y advirtió sobre el riesgo de un “2001”

El empresario automotriz Cristiano Rattazzi renovó su respaldo al presidente Javier Milei, aunque al mismo tiempo volvió a plantear la necesidad de avanzar hacia una dolarización de la economía argentina. Según sostuvo, el cambio debería concretarse “lo más rápido posible” y permitiría contar con una moneda más estable, especialmente beneficiosa para los sectores de menores ingresos.

El ex directivo de Fiat cuestionó la trayectoria del peso y sostuvo que perdió credibilidad después de décadas de inestabilidad. Desde su perspectiva, la Argentina debería avanzar hacia un esquema apoyado en monedas fuertes, en un contexto internacional que, según estimó, tenderá a concentrarse en pocas divisas de referencia, entre ellas el dólar, el euro y el yuan.

Rattazzi consideró que ese escenario facilitaría una eventual dolarización y cuestionó que el Gobierno todavía no haya concretado una de las principales promesas de campaña de Milei. “Al principio fue exitoso y uno se enamora del éxito. Esa es mi sensación. Entonces, falta avanzar”, expresó al referirse al rumbo económico y a las medidas que todavía considera pendientes.

El empresario también manifestó un fuerte respaldo personal al Presidente. Aseguró que “lo ama” porque, según explicó, observa la economía de una manera similar a la de él. Su planteo, sin embargo, incluyó críticas y reclamos vinculados con la política monetaria y cambiaria, particularmente por la permanencia de determinadas restricciones.

En ese sentido, Rattazzi puso el foco en los controles cambiarios y en el ingreso de divisas provenientes de sectores como el campo, Vaca Muerta y la minería. Su cuestionamiento estuvo relacionado con el objetivo de alcanzar una economía con mayores niveles de libertad. “Tenemos que llegar a tener el país más libre del mundo”, afirmó, antes de preguntarse por qué todavía persisten restricciones en un escenario en el que esos sectores aportan dólares.

Su crítica más contundente estuvo dirigida al peso. Lo definió como una “moneda basura desde hace 100 años” y sostuvo que durante décadas se perjudicó a la población mediante una moneda que, desde su perspectiva, perdió valor y confianza. También utilizó la expresión “moneda totalmente falopa” para describir al peso y reforzó su cuestionamiento al sistema monetario vigente.

El empresario vinculó directamente esa situación con el impacto sobre los sectores más vulnerables. En particular, planteó que una moneda estable permitiría evitar que las personas de menores ingresos soporten las consecuencias de la inestabilidad monetaria. Su argumento fue que no debería trasladarse a esos sectores el costo de mantener una moneda que considera poco confiable.

En paralelo, Rattazzi relativizó las dificultades que atraviesan algunas empresas y sectores productivos. Sostuvo que el cierre de compañías forma parte de la dinámica económica y remarcó que mientras algunas empresas dejan de operar, otras comienzan nuevas actividades. También señaló que la construcción privada empieza a mostrar señales de recuperación, aunque advirtió que todavía necesita mejores condiciones de acceso al crédito.

Hacia el final de su análisis, el empresario puso la mirada en las elecciones de 2027 y en las decisiones que podrían adoptar los inversores. Según explicó, distintos actores económicos estarían esperando definiciones antes de avanzar con nuevas decisiones. En ese contexto, planteó una preocupación vinculada con la posibilidad de que Milei no consiga la reelección y resumió su advertencia con una frase contundente: “Tengo miedo de un 2001”.