Paz Caruso y la bandera de Raafela: "encuentro una postura autoritaria y soberbia por parte de Viotti"
RESUMEN
- El Concejo Municipal rechazó por siete votos contra dos el proyecto para oficializar la bandera elegida en el concurso.
- María Paz Caruso explicó por qué el PJ votó en contra y apuntó a falencias en el procedimiento.
- La concejal cuestionó la decisión de Leonardo Viotti de enviar el proyecto al Concejo en medio de las controversias.
- También criticó la relación del intendente con los demás espacios políticos y puso como ejemplo el Foro de Seguridad.
- Propuso revisar las bases del concurso y convocar especialistas en vexilología antes de retomar la iniciativa.
La discusión por la bandera oficial de Rafaela sigue abierta y sumando cuestionamientos. Después de que el Concejo Municipal rechazara el proyecto del Ejecutivo para oficializar el diseño ganador del concurso, la concejal justicialista María Paz Caruso explicó los motivos de su voto negativo y reclamó revisar el procedimiento antes de insistir con una propuesta que, lejos de generar consenso, terminó profundizando las diferencias políticas.
La iniciativa fue rechazada el jueves 1 de octubre por siete votos contra dos, luego de semanas de objeciones vinculadas tanto al diseño seleccionado como a la manera en que se desarrolló el concurso. Caruso aclaró que su bloque no se opone a que Rafaela tenga una bandera propia, pero consideró que el camino elegido presentó problemas que debieron analizarse antes de llegar al recinto.
En declaraciones a Radio Rafaela, la edil sostuvo que el PJ acompañaba la idea de construir un símbolo representativo de la ciudad, aunque no estaba de acuerdo con el modelo presentado ni con las condiciones en las que se desarrolló el proceso. Según explicó, una vez conocido el diseño ganador comenzaron a aparecer observaciones sobre su parecido con otras banderas y distintas cuestiones que, a su entender, merecían una evaluación más profunda.
Caruso cuestionó especialmente que el intendente Leonardo Viotti remitiera el proyecto al Concejo cuando las críticas todavía estaban sobre la mesa. Interpretó esa decisión como un intento de trasladar al cuerpo legislativo una controversia que el Ejecutivo podría haber revisado previamente. Para la concejal, el rechazo no debe interpretarse como una derrota de un sector político, sino como una señal de que era necesario detenerse, analizar los cuestionamientos y corregir lo que corresponda.
“Yo encuentro una postura autoritaria y soberbia por parte del intendente. Eso no le hace bien a Rafaela”, manifestó Caruso"
La representante del PJ también apuntó contra la manera en que Viotti se relaciona con los distintos espacios políticos. Habló de una actitud que considera autoritaria y soberbia, y advirtió que esa forma de conducir las discusiones dificulta la construcción de acuerdos. Sus críticas excedieron el debate por la bandera y alcanzaron el funcionamiento institucional del municipio.
Como ejemplo, mencionó el Foro de Seguridad, que había sido anunciado como un ámbito de encuentro mensual entre distintos sectores. Caruso afirmó que esa periodicidad no se cumplió y que ni siquiera se logró sostener después de las primeras reuniones. Desde su perspectiva, lo ocurrido refleja las dificultades para mantener espacios de diálogo y participación que permitan abordar cuestiones importantes para Rafaela.
La polémica por la bandera, así, dejó de ser una discusión exclusivamente estética o simbólica. También abrió un debate sobre la organización del concurso, la responsabilidad del Ejecutivo y la capacidad de las instituciones locales para alcanzar consensos en iniciativas que pretenden representar al conjunto de los rafaelinos.
Especialistas y una nueva revisión del concurso
Pese al rechazo del proyecto, Caruso recordó que la ordenanza que dio origen al proceso de creación de la bandera continúa vigente. Por eso, consideró que la iniciativa puede retomarse, aunque antes deberían revisarse las bases y condiciones del concurso para evitar que se repitan los cuestionamientos.
Entre sus propuestas, planteó incorporar profesionales especializados en vexilología, la disciplina dedicada al estudio de las banderas. Según explicó, la participación de expertos habría permitido evaluar aspectos técnicos que van más allá de la estética o del significado que se pretende transmitir con un símbolo.
La concejal señaló que era importante contar con especialistas capaces de determinar si el diseño elegido reunía las condiciones necesarias para reproducirse correctamente en diferentes telas, materiales y formatos. A su entender, ese análisis debía formar parte del procedimiento y no quedar librado únicamente a apreciaciones generales sobre la apariencia de la bandera.
La discusión, por lo tanto, no pasa solamente por decidir si el diseño gusta o no gusta. También implica establecer criterios técnicos claros, garantizar un procedimiento transparente y procurar que la propuesta final tenga suficiente respaldo ciudadano e institucional.
¿Cómo sigue la bandera de Rafaela?
Con la votación del Concejo, el diseño seleccionado quedó sin la aprobación necesaria para convertirse en la insignia oficial de la ciudad. Sin embargo, el rechazo no significa que Rafaela deba abandonar definitivamente el proyecto.
La alternativa planteada por Caruso consiste en revisar el proceso, convocar especialistas y volver a evaluar la propuesta antes de avanzar con una nueva presentación. El desafío será determinar qué aspectos deben corregirse y cómo construir un mecanismo que permita llegar a una bandera que represente a la ciudad sin quedar atrapada en una disputa política.
Por ahora, la bandera que debía convertirse en un símbolo de identidad rafaelina terminó exponiendo diferencias sobre la gestión del concurso, la conducción del Ejecutivo y la relación entre el intendente y el Concejo Municipal. La próxima etapa dependerá de si existe voluntad de revisar lo actuado y abrir una nueva instancia de discusión.