La industria ajusta producción, resigna márgenes y frena inversiones ante la debilidad del consumo
- Las empresas ajustan su producción ante la debilidad del consumo y priorizan los pedidos confirmados.
- La industria manufacturera PyME cayó un 6,1% interanual en agosto y acumuló una contracción del 6,4% en ocho meses.
- La refinación de petróleo crece, mientras maquinaria, textiles y otros sectores industriales registran fuertes retrocesos.
- Los consumidores recurren a segundas marcas, compras más pequeñas, promociones y facilidades de pago.
- El 46,4% de los industriales consultados espera una expansión de la producción durante los próximos 12 meses.
- Las compañías reducen costos y preservan liquidez, mientras las nuevas inversiones continúan condicionadas por la incertidumbre sobre la demanda.
La persistencia de una demanda interna debilitada está obligando a las empresas argentinas a revisar sus estrategias de producción, ventas y financiamiento. En lugar de fabricar para acumular existencias, numerosos establecimientos industriales priorizan los pedidos confirmados, las reparaciones y el mantenimiento, mientras recurren a descuentos, cuotas y facilidades de pago para sostener las operaciones y preservar liquidez. El cambio refleja las dificultades que atraviesan los sectores más expuestos al consumo, pese a algunas mejoras mensuales de la actividad.
El informe de Qualy Consultora sobre indicadores privados adelantados de agosto y septiembre identifica una combinación de factores que condiciona las decisiones empresariales: menor poder adquisitivo, aumentos de tarifas, fletes y materias primas, capacidad ociosa y competencia de productos importados. Frente a ese escenario, las compañías reducen riesgos, limitan la reposición de inventarios y mantienen bajo revisión los desembolsos destinados a ampliar instalaciones o incorporar equipamiento.
Los datos de producción confirman la persistencia de las dificultades. La industria manufacturera PyME registró en agosto una caída interanual del 6,1%, aunque avanzó un 0,3% frente a julio en la medición desestacionalizada. Entre enero y agosto, la contracción acumulada llegó al 6,4%. Por su parte, el Índice de Producción Industrial Manufacturero retrocedió un 3,2% interanual en agosto, pese a una mejora mensual del 1,9%, y permaneció un 12,1% por debajo del nivel de 2023.
El relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa también registró una contracción acumulada del 8,5% en la industria PyME y una utilización promedio de la capacidad instalada del 55,3%. La caída alcanzó a casi todos los rubros relevados, con retrocesos interanuales del 14,9% en químicos y plásticos y del 10,3% en alimentos y bebidas. Madera y muebles fue la excepción, con una expansión del 1,1%.
Una industria dividida por sectores
La evolución dispar entre actividades constituye otro de los rasgos centrales del panorama productivo. Mientras refinación de petróleo creció un 4,7% interanual en agosto, los productos químicos avanzaron un 4% y los metales básicos un 3,3%, maquinaria y equipos cayó un 24%. También registraron fuertes retrocesos otros equipos e instrumentos, prendas de vestir, cuero y calzado, productos metálicos, textiles y vehículos y autopartes.
Las diferencias se amplían al comparar los niveles actuales con los de 2023. Maquinaria y equipos se encuentra un 43,5% por debajo de aquel registro y los textiles, un 33,8%. En sentido contrario, la refinación de petróleo supera en un 23,3% el nivel de ese año. La producción petrolera alcanzó en agosto los 947.310 barriles diarios, con un crecimiento interanual del 13,8%, impulsado principalmente por Vaca Muerta.
La industria automotriz también exhibe comportamientos diferentes según el destino de su producción. En septiembre, la fabricación cayó un 15,6% interanual y las ventas internas retrocedieron un 20,4%, mientras que las exportaciones aumentaron un 6,8% y absorbieron el 71% de los vehículos producidos en el país.
Consumidores más cautelosos y ventas desiguales
Los cambios en las fábricas tienen su correlato en los hábitos de compra. Los consumidores optan por segundas marcas, fraccionan sus adquisiciones y postergan gastos de mayor valor. En ese contexto, las promociones y las cuotas ganan importancia para concretar operaciones.
Las ventas minoristas PyME bajaron un 1,2% mensual en septiembre y acumularon una caída del 2,1% durante los primeros nueve meses del año, aunque registraron una mejora interanual del 0,4%. Alimentos y bebidas retrocedió un 3,1% frente a septiembre del año anterior, mientras que bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles cayó un 3,4%. En cambio, textil e indumentaria creció un 5%, calzado y marroquinería avanzó un 3,5% y ferretería y materiales para la construcción aumentó un 3,3%.
Los despachos de cemento aportaron otra señal de recuperación parcial: subieron un 17,9% mensual en septiembre y un 4,6% interanual, aunque todavía acumularon una baja del 2,9% en los primeros nueve meses. La mejora estuvo asociada, en parte, con la obra privada y el crédito hipotecario.
Expectativas de recuperación con inversiones bajo revisión
Pese a las dificultades, el 46,4% de los industriales consultados por Qualy espera que la producción aumente durante los próximos 12 meses, mientras que el 12,8% anticipa una caída. Sin embargo, las expectativas favorables todavía no se traducen en una decisión generalizada de ampliar inversiones.
Los balances de grandes compañías muestran otras formas de adaptación. Molinos Río de la Plata registró ventas por $285.279 millones en el segundo trimestre, un 5,5% menos que un año antes, pero obtuvo una ganancia de $200 millones tras reducir gastos centrales, disminuir capital de trabajo y equilibrar su deuda. Mastellone Hermanos informó ingresos por $528.180 millones y una ganancia neta de $7.405 millones.
En el sector financiero, BBVA Argentina registró ingresos netos por $954.377 millones, un resultado operativo de $358.180 millones y una ganancia neta de $131.562 millones, un 65,2% superior a la del mismo período del año anterior.
El conjunto de los indicadores muestra una economía con desempeños heterogéneos. Mientras algunas actividades vinculadas con la energía y las exportaciones conservan dinamismo, buena parte de la industria orientada al mercado interno sigue ajustando costos y producción. La recuperación sostenida dependerá de que las mejoras mensuales se consoliden y se traduzcan en una mayor demanda, mejores niveles de utilización de la capacidad instalada y condiciones que permitan retomar las inversiones.