La Corte Suprema de Santa Fe entra en una etapa decisiva: noviembre sería clave para la salida de dos ministros

La renovación de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe atraviesa semanas decisivas. Roberto Falistocco y Rafael Gutiérrez, los dos integrantes del máximo tribunal que todavía no formalizaron sus renuncias, aparecen en el centro de las negociaciones con el gobierno de Maximiliano Pullaro, que busca completar la nueva composición del Poder Judicial antes de fin de año.

Ambos magistrados superan los 75 años, el límite de edad establecido por la nueva Constitución provincial. Sin embargo, la aplicación de esa disposición a quienes ya integraban la Corte abrió discusiones jurídicas vinculadas con su alcance retroactivo. Frente a ese escenario, la Casa Gris apuesta a una salida acordada y apela a la responsabilidad institucional de los jueces para avanzar con el recambio.

El proceso ya tiene un paso importante cumplido: la Legislatura aprobó los pliegos de Aldo Alurralde y Jorgelina Genghini, quienes fueron propuestos para ocupar las futuras vacantes. La decisión generó cuestionamientos de Gutiérrez, quien objetó que se avalaran las designaciones antes de que se produjeran formalmente las salidas de los actuales ministros.

Noviembre, el mes que concentra las definiciones

Aunque todavía no se presentaron las renuncias, noviembre aparece como el período con mayores posibilidades para concretar ambas salidas.

En el caso de Falistocco, las fechas personales y su extensa trayectoria dentro del tribunal marcan el calendario. El magistrado cumplirá años el 10 de noviembre y, tres días después, alcanzará los 35 años de permanencia en la Corte. Su intención sería presentar la renuncia entre el 20 y el 25 del próximo mes.

El procedimiento podría seguir el mecanismo utilizado por otros integrantes del máximo tribunal al momento de retirarse: comunicar la decisión en una reunión de Acuerdo, formalizarla por escrito ante la presidencia de la Corte y transmitirla posteriormente al Poder Ejecutivo.

La situación de Gutiérrez también habría registrado avances en los últimos días. El ministro habría mantenido conversaciones con el gobernador Pullaro para abordar su salida, aunque la fecha definitiva todavía no está confirmada.

En su caso, el calendario también está condicionado por sus eventuales aspiraciones políticas y electorales. Por ese motivo, dentro del oficialismo consideran poco probable que la definición se prolongue más allá de diciembre.

La expectativa de la administración provincial es que los nuevos integrantes puedan asumir rápidamente una vez concretadas las vacantes. El objetivo ideal es llegar a diciembre con la Corte renovada, aunque el escenario más conservador contempla completar el proceso antes de finalizar el año.

La apuesta del gobierno a una salida consensuada

La postura oficial quedó expuesta días atrás por la vocera gubernamental, Virginia Coudannes, quien volvió a defender la necesidad de renovar el Poder Judicial y pidió que Gutiérrez tome una decisión en ese sentido.

La funcionaria sostuvo que la renovación institucional debe alcanzar a todos los ámbitos de la Justicia y planteó que el proceso responde a una necesidad de la ciudadanía, no solamente a los intereses de quienes integran el sistema judicial.

El mensaje apunta a lograr una transición acordada, que permita evitar una confrontación directa entre el Ejecutivo y los magistrados.

Sin embargo, el gobierno también habría dejado trascender una alternativa más conflictiva: avanzar con un decreto del gobernador para disponer el cese de alguno de los jueces antes de fin de año si no se alcanza un entendimiento.

Ese eventual camino abriría un escenario de tensión institucional, especialmente por las discusiones sobre la aplicación del nuevo límite de edad y sus efectos sobre los integrantes que ya estaban en funciones.

Con los reemplazantes aprobados y el calendario cada vez más ajustado, las próximas semanas serán determinantes para definir cómo se completa la renovación de la Corte santafesina y si el proceso se concreta mediante un acuerdo político e institucional o deriva en una disputa entre poderes.