Así fue el mega cumpleaños de Kim Kardashian

Las celebraciones de cumpleaños de las Kardashian suelen convertirse en acontecimientos que llaman la atención por sus exclusivos escenarios, sus invitados y cada detalle de la organización. El festejo de Kim Kardashian por sus 46 años no fue la excepción: la empresaria reunió a sus familiares y amigos más cercanos en un restaurante de Beverly Hills, California, con una ambientación inspirada en un bosque encantado y una cena de varios pasos.

Sin embargo, uno de los aspectos que más se destacó fue su elección de vestuario. Para la ocasión, Kim apostó por dos vestidos vintage de Paco Rabanne, con diseños similares y diferentes colores, que aportaron un sello distintivo a la celebración.

La decoración de bosque encantado que eligió Kim Kardashian

El festejo tuvo lugar en Baldi, el restaurante ubicado en el hotel Waldorf Astoria de Beverly Hills. Para ambientar el espacio, la empresaria optó por una propuesta inspirada en un bosque encantado, con pequeños árboles, arreglos florales en tonos rosas y blancos y velas distribuidas por el salón.

La iluminación tenue y los detalles florales crearon una atmósfera delicada, pensada para acompañar una reunión íntima con su círculo más cercano.

La cena también estuvo a la altura de la ocasión, con un menú de varios pasos. Como entrada, los invitados disfrutaron de una ensalada de alcachofas, hinojo y pecorino suave. Después, se sirvieron tortellini de maíz dulce con mascarpone y mantequilla de trufa.

Para el plato principal, hubo dos opciones: un New York steak de wagyu australiano o lenguado de Dover con salsa de limón. La propuesta se completó con guarniciones de papas asadas con romero y salvia, espinacas al vapor con aceite de oliva y limón y coliflor asada.

El cierre llegó con una torta cubierta de frambuesas, elegida para acompañar el momento en el que Kim sopló las velas por su cumpleaños número 46.

Quiénes estuvieron en el cumpleaños de Kim Kardashian

Entre los invitados estuvieron Kris Jenner y sus hijas Kourtney, Khloé y Kylie Kardashian. También participó Rob Kardashian, cuya presencia llamó la atención debido a su habitual bajo perfil y a sus escasas apariciones públicas.

En cambio, Kendall Jenner no apareció en las imágenes difundidas del encuentro, una ausencia que generó preguntas entre los seguidores de la familia.

Tampoco estuvo presente Lewis Hamilton, quien se encontraba enfocado en su participación en el Gran Premio de Fórmula 1 de Estados Unidos.

Más allá de la reunión, Kim recibió numerosos mensajes de cariño de parte de sus familiares. Kris Jenner le dedicó unas palabras en las que destacó su compromiso con las personas que ama, su capacidad para perseguir sus sueños y su papel como madre.

Khloé Kardashian también compartió una felicitación, en la que recordó las experiencias que atravesaron juntas, tanto los momentos felices como aquellos en los que necesitaron apoyarse mutuamente.

“Hay algo muy especial en tener a alguien que conoce toda tu historia porque ha estado ahí, viviéndola contigo”, escribió Khloé en su mensaje.

Los dos vestidos vintage de Paco Rabanne que lució Kim Kardashian

La moda fue una de las grandes protagonistas de la noche. Para llegar al restaurante, Kim Kardashian eligió un vestido corto de malla metálica en color verde oliva, con escote pronunciado, abertura lateral y detalles de pedrería.

El diseño pertenece a Paco Rabanne y a su colección de alta costura otoño de 1996, una pieza vintage que se destacó por su textura y sus terminaciones brillantes.

La empresaria completó el look con un tocado a juego y sandalias negras de tacón. La combinación mantuvo el foco en el vestido, que aportó un estilo audaz y sofisticado a su aparición.

Pero ese no fue el único atuendo que eligió para celebrar sus 46 años. Una vez dentro del establecimiento, Kim cambió el modelo verde por otra versión prácticamente idéntica, pero en color rojo.

La elección de dos diseños similares permitió mantener una misma línea estética y, al mismo tiempo, introducir una variación cromática durante la velada.

Con una decoración cuidada, un menú exclusivo y piezas históricas de la moda, Kim Kardashian convirtió su cumpleaños número 46 en una celebración marcada por el lujo y los detalles, en la que sus dos vestidos vintage de Paco Rabanne se llevaron buena parte de la atención.