Lacunza defendió las PASO, descartó una alianza con Milei y propuso levantar el cepo
- Lacunza defendió la continuidad de las PASO y cuestionó los cambios electorales de último momento.
- El precandidato del PRO descartó una alianza con La Libertad Avanza para las elecciones de 2027.
- El dirigente pidió priorizar la presentación de propuestas antes de definir acuerdos políticos.
- Cuestionó las agresiones verbales desde el Estado por su impacto en la convivencia democrática.
- Consideró que la seguridad jurídica es fundamental para atraer inversiones en Vaca Muerta y la minería.
- Propuso levantar el cepo cambiario, impulsar la construcción y reducir los impuestos sobre el crédito.
El precandidato presidencial del PRO, Hernán Lacunza, presentó sus principales diferencias con el Gobierno nacional y delineó una serie de medidas políticas, institucionales y económicas que considera necesarias para el país. Entre sus planteos, defendió la continuidad de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), rechazó una alianza electoral con La Libertad Avanza y propuso avanzar con la eliminación de las restricciones cambiarias, un programa de impulso a la construcción y una reducción de los impuestos sobre el crédito.
En materia electoral, el ex ministro de Hacienda cuestionó la posibilidad de modificar las reglas de competencia cuando el proceso se encuentra próximo. Si bien consideró legítimo debatir cambios en el sistema, sostuvo que las reformas no deberían implementarse de manera oportunista ante una elección cercana. Para graficar su posición, comparó la situación con un partido de fútbol en el que se alteran las reglas cuando los equipos están por salir a la cancha.
Lacunza defendió las primarias como una herramienta para ordenar la competencia entre espacios que comparten afinidades, pero mantienen diferencias sobre sus propuestas. Según explicó, esa instancia cumple una función distinta de la primera vuelta y del balotaje, por lo que eliminarla podría limitar la participación de los ciudadanos en la definición de las candidaturas.
En ese sentido, sostuvo que la elección de los representantes debe quedar en manos de la sociedad y no depender exclusivamente de acuerdos entre dirigentes. También advirtió que una competencia reducida a dos grandes polos políticos puede favorecer a quienes ya ocupan esas posiciones. Como antecedente, recordó que las elecciones presidenciales de 2023 estuvieron marcadas por una distribución del voto en torno a casi tres tercios.
Respecto de las alianzas para los comicios generales de 2027, el dirigente consideró prematuro comenzar a definir acuerdos. A su entender, la prioridad actual debe ser presentar ideas y propuestas de gobierno para que los votantes puedan comparar alternativas. Sin embargo, dejó clara su postura frente al oficialismo: descartó incorporarse a una alianza con La Libertad Avanza y ubicó a Patricia Bullrich dentro de ese espacio por su función como presidenta del bloque libertario en el Senado.
Sus diferencias con la administración nacional también abarcan el estilo de comunicación política. Lacunza cuestionó las agresiones verbales y los insultos provenientes del Estado, al considerar que pueden deteriorar la convivencia democrática. Además, advirtió que las amenazas, incluso cuando se expresan verbalmente, pueden utilizarse para condicionar, reprimir o silenciar voces.
En el plano institucional, puso el foco en la Justicia como una condición determinante para atraer inversiones de largo plazo. En particular, sostuvo que la seguridad jurídica tiene más peso que los beneficios contemplados en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para proyectos vinculados con Vaca Muerta y la minería.
Según su planteo, quienes evalúan inversiones necesitan contar con mecanismos confiables para resolver conflictos tanto con el Estado como con actores privados. Por eso, propuso recuperar el prestigio de la Justicia mediante procedimientos más transparentes para la designación de jueces y una mayor importancia de las evaluaciones técnicas frente a los criterios subjetivos. En esa línea, destacó una acordada de la Corte Suprema de marzo que propuso fortalecer las pruebas técnicas y reducir la ponderación de las entrevistas.
En cuanto a la economía, Lacunza identificó tres medidas que, a su juicio, podrían ponerse en marcha sin demora. La primera es completar la normalización del mercado cambiario y levantar el cepo, al considerar que las restricciones desalientan las inversiones.
La segunda iniciativa apunta a promover la construcción, una actividad que definió como intensiva en mano de obra y con capacidad para generar empleo en las zonas urbanas. El dirigente vinculó esta propuesta con la necesidad de atender las dificultades económicas y laborales.
Finalmente, planteó reducir los impuestos que gravan el crédito mediante un acuerdo con los gobernadores, independientemente de su pertenencia política. Su argumento es que el financiamiento no debería soportar una carga tributaria que complique aún más el acceso de las familias a préstamos, en un contexto caracterizado por la escasez de crédito y los niveles de morosidad.