El FMI acordó con la Argentina avanzar en la revisión del programa y destacó la compra de reservas
- El FMI alcanzó un acuerdo técnico con la Argentina para completar la tercera revisión del programa de 48 meses.
- El Directorio Ejecutivo deberá aprobar el entendimiento para habilitar un desembolso de 900 millones de dólares.
- El organismo destacó el superávit primario previsto del 1,4% del PBI para 2026 y la continuidad del orden fiscal en 2027.
- El Banco Central acumuló compras cercanas a los 16.000 millones de dólares durante 2026, con una aceleración en octubre.
- El FMI pidió fortalecer las reservas, profundizar el mercado de capitales local y recuperar el acceso al financiamiento internacional.
- La revisión sería tratada a principios de diciembre, mientras la Argentina enfrenta vencimientos de intereses con el organismo.
La Argentina alcanzó un acuerdo técnico con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para completar la tercera revisión del programa de 48 meses respaldado por el Servicio Ampliado del organismo. El entendimiento representa un avance para el Gobierno, aunque todavía deberá ser aprobado por el Directorio Ejecutivo para habilitar un desembolso pendiente de 900 millones de dólares.
El organismo valoró los resultados de la política económica, con especial énfasis en el superávit fiscal, la desaceleración de la inflación y la acumulación de reservas internacionales. De acuerdo con el comunicado, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) compró cerca de 16.000 millones de dólares durante 2026, en el marco de una estrategia orientada a fortalecer la posición externa del país.
El FMI consideró que el programa económico continúa mostrando resultados positivos pese a un escenario internacional más complejo. Atribuyó esos avances a la continuidad de las políticas fiscales y monetarias, que contribuyeron a sostener el proceso de desinflación y las compras de divisas por parte de la autoridad monetaria.
El equilibrio fiscal, una de las prioridades
En materia fiscal, el organismo ratificó la importancia de sostener un superávit primario equivalente al 1,4% del Producto Bruto Interno (PBI) durante 2026. Para el próximo año, las proyecciones contemplan un esfuerzo similar, en línea con los objetivos incluidos en el proyecto de Presupuesto 2027 enviado por el Gobierno al Congreso.
La meta apunta a consolidar el orden de las cuentas públicas por cuarto año consecutivo. Según el FMI, la disciplina en el gasto y las reformas de los sistemas tributario y fiscal contribuirán a profundizar ese proceso, al tiempo que se busca preservar los recursos destinados a infraestructura y servicios sociales prioritarios.
En el plano monetario, el organismo señaló que el Banco Central continuará utilizando objetivos para los agregados monetarios, con una calibración destinada a acompañar la baja de la inflación y la acumulación de reservas. Esa estrategia deberá convivir con la flexibilidad cambiaria dentro del sistema de bandas vigente.
También se prevé avanzar en el fortalecimiento de las herramientas de administración de liquidez, mejorar la transmisión de la política monetaria y favorecer una mayor monetización de la economía, junto con una expansión prudente del crédito.
La acumulación de reservas y el acceso al financiamiento
La política de compras de divisas fue uno de los principales asuntos discutidos durante las conversaciones entre los técnicos del FMI y las autoridades argentinas a fines de septiembre. Después de alcanzar una meta informal de adquisición de 10.000 millones de dólares para 2026, la discusión se concentró en la conveniencia de mantener el ritmo de compras o moderarlo para favorecer la recuperación del crédito.
Sin embargo, la aceleración registrada en octubre reforzó la orientación elegida por el Gobierno. Durante ese mes, las adquisiciones superaron los 1.200 millones de dólares, frente a los 473 millones de septiembre, aunque en las últimas dos jornadas mencionadas en el informe se interrumpió la racha compradora.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que, si se mantiene el ritmo de acumulación, las compras del Banco Central podrían acercarse a los 20.000 millones de dólares al cierre del año.
El FMI también insistió en la necesidad de recuperar el acceso a los mercados internacionales de capitales cuando las condiciones lo permitan y de recurrir a líneas de crédito contingentes si fuera necesario. Ese objetivo enfrenta dificultades por el nivel del riesgo país, situado por encima de los 750 puntos básicos, frente a los aproximadamente 400 puntos registrados en julio.
En paralelo, el organismo recomendó profundizar el desarrollo del mercado de capitales local, ampliar las alternativas de financiamiento a largo plazo y facilitar inversiones estratégicas bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). También destacó la importancia de impulsar las concesiones de infraestructura adjudicadas y continuar con las reformas laborales y de mercado.
Un desembolso sujeto a la aprobación del Directorio
La conclusión de la revisión técnica constituye un paso decisivo, pero no garantiza por sí sola la llegada de los fondos. El Directorio Ejecutivo del FMI deberá evaluar el acuerdo y aprobarlo para liberar el desembolso de 900 millones de dólares, equivalente a 600 millones de Derechos Especiales de Giro.
El cronograma adquiere relevancia por los compromisos financieros inmediatos de la Argentina. El Gobierno enfrenta un vencimiento de aproximadamente 800 millones de dólares en intereses con el organismo, mientras aguarda la autorización para recibir los recursos pendientes.
Según lo informado, la tercera revisión sería presentada al Directorio Ejecutivo para su consideración a principios de diciembre, una vez completadas las medidas acordadas que todavía restan.
El entendimiento técnico representa un respaldo a la estrategia económica oficial, pero mantiene abiertos dos desafíos centrales: sostener la acumulación de reservas sin obstaculizar la recuperación del crédito y recuperar el financiamiento externo en condiciones más favorables.