Marocco entre Sáenz, Cristina y Kicillof: las contradicciones del vicegobernador salteño
- Antonio Marocco reivindicó a Cristina Kirchner y expresó coincidencias con Axel Kicillof, pese a integrar el gobierno de Gustavo Sáenz.
- El vicegobernador reclamó terminar con las designaciones partidarias a dedo, pero aceptó que Sáenz decida sobre su continuidad en la fórmula provincial.
- Sus declaraciones sobre las PASO contrastaron con una propuesta posterior de realizar una interna abierta con millones de participantes.
- La defensa de Cristina Kirchner profundizó las diferencias con Sáenz, quien cuestionó su conducción del Partido Justicialista y el manejo familiar de la estructura partidaria.
- Marocco también modificó sus posicionamientos respecto de Javier Milei, después de haber respaldado anteriormente la legitimidad de sus decisiones y los acuerdos legislativos con el oficialismo.
- Si Sáenz renueva la fórmula y obtiene la reelección, Marocco podría completar su tercer mandato como vicegobernador a fines de 2031, con 84 años.
La disputa por el futuro del peronismo y las definiciones sobre el escenario político nacional dejaron al descubierto las diferencias entre los discursos y las decisiones del vicegobernador de Salta, Antonio Marocco. A los 78 años, el dirigente volvió a expresar su intención de continuar acompañando a Gustavo Sáenz en la fórmula provincial, pero simultáneamente reivindicó a Cristina Fernández de Kirchner, manifestó coincidencias con Axel Kicillof y reclamó que el peronismo abandone las designaciones impuestas desde las conducciones partidarias.
Las declaraciones, realizadas durante una serie de entrevistas difundidas por medios locales, reabrieron interrogantes sobre la posición política del funcionario y su relación con el gobernador. Es que Sáenz mantiene desde hace tiempo fuertes diferencias con la conducción kirchnerista del Partido Justicialista y cuestionó públicamente el manejo de la estructura partidaria por parte de la ex presidenta.
Uno de los principales puntos de tensión apareció cuando Marocco reclamó una renovación de los mecanismos de selección de autoridades y candidatos del peronismo. El vicegobernador sostuvo que las decisiones deben surgir de la discusión, el consenso y la elección de los mejores dirigentes, y utilizó una expresión contundente: "Nunca más dedo".
Sin embargo, cuando fue consultado sobre sus propias aspiraciones políticas, adoptó una postura diferente. Lejos de reclamar una competencia interna para definir quién acompañará a Sáenz, manifestó su disposición a aceptar lo que determine el gobernador. Explicó que la decisión corresponde al conductor del espacio y que su respuesta dependerá de la propuesta que reciba.
De esta manera, el dirigente dejó planteada una diferencia entre el mecanismo que considera apropiado para seleccionar las candidaturas del peronismo y el procedimiento que acepta para resolver su continuidad en el Gobierno provincial.
También modificó su posición respecto de las elecciones primarias. El 7 de octubre había manifestado que nunca estuvo de acuerdo con las PASO y que ese mecanismo había terminado debilitando a los partidos políticos. No obstante, semanas después planteó la posibilidad de realizar una interna abierta con un padrón de aproximadamente seis millones de ciudadanos.
La propuesta introdujo otro interrogante sobre el sistema electoral que considera conveniente para reorganizar al justicialismo y seleccionar sus futuras conducciones.
Las diferencias con Sáenz y el acercamiento al kirchnerismo
Las declaraciones de Marocco también expusieron una distancia política con su propio gobernador en relación con Cristina Kirchner. El vicegobernador cuestionó el tratamiento judicial recibido por la ex mandataria y sostuvo que no se le impartió justicia como corresponde. Además, afirmó que no se había probado su culpabilidad.
Su posición contrasta con las críticas que Sáenz viene formulando contra la conducción nacional del peronismo. Después de las elecciones legislativas de 2025, el gobernador responsabilizó a Cristina Kirchner por la situación del partido y cuestionó que el PJ funcionara como una estructura familiar. También rechazó las designaciones de autoridades provinciales decididas sin participación de las bases.
La diferencia no es menor porque Marocco forma parte de la administración provincial y aspira a continuar integrando la fórmula encabezada por Sáenz. Su reivindicación de la ex presidenta introduce una tensión política dentro de un espacio que construyó buena parte de su identidad diferenciándose del kirchnerismo.
En ese contexto, también adquieren relevancia sus antecedentes personales. En 2019, cuando fue cuestionado por su alejamiento del kirchnerismo, Marocco respondió que no se consideraba un traidor y mencionó al ex secretario de Obras Públicas José López como una referencia de aquello de lo que se había distanciado. Ahora, sus declaraciones muestran una posición diferente respecto de Cristina Kirchner y de su responsabilidad en las causas judiciales.
La relación con el Gobierno nacional también tuvo distintas etapas. En enero, Marocco había defendido la legitimidad de las decisiones de Javier Milei por haber sido elegido mediante el voto popular y sostuvo que los legisladores salteños que acompañaban iniciativas de la Casa Rosada estaban haciendo política.
En julio, además, justificó la presencia de Sáenz junto al Presidente durante el acto por el Día de la Independencia en Tucumán, al señalar que no había existido una negociación política detrás de ese encuentro.
Ahora, en cambio, manifestó coincidencias con Kicillof y cuestionó lo que definió como un ataque permanente del Gobierno nacional contra los sectores más vulnerables.
La continuidad como objetivo político
Más allá de las diferencias discursivas, el futuro de Marocco parece estar vinculado con la decisión que adopte Sáenz sobre la fórmula provincial. Si el gobernador resuelve mantenerlo como compañero de fórmula y ambos obtienen el respaldo electoral necesario, el vicegobernador podría completar un tercer mandato consecutivo y permanecer en el cargo hasta fines de 2031, cuando tendría 84 años.
La posibilidad de prolongar su permanencia en el poder constituye uno de los elementos centrales de su posicionamiento actual. Marocco busca conservar su lugar dentro del oficialismo salteño, pero también mantener vínculos con sectores del peronismo nacional que sostienen posiciones diferentes de las del gobernador.
El desafío será explicar cómo pueden convivir esas pertenencias y definiciones sin que las diferencias terminen convirtiéndose en un problema político para la propia administración provincial. Por ahora, el vicegobernador evita establecer una identificación excluyente y deja abierta su participación en distintos sectores del justicialismo.
La discusión sobre el futuro del PJ salteño y la reorganización del peronismo nacional seguramente obligará a los dirigentes a precisar sus posiciones. En el caso de Marocco, la continuidad de su carrera política dependerá, en buena medida, de mantener el respaldo de Sáenz sin perder interlocución con los sectores partidarios con los que ahora busca acercarse.