Renault negocia con Chery la producción de un vehículo comercial en Córdoba
- Renault mantiene negociaciones con Chery para incorporar un nuevo vehículo comercial a la planta de Santa Isabel, en Córdoba.
- El proyecto, que comenzó a evaluarse hace aproximadamente un año y medio, recuperó impulso durante los últimos seis meses.
- La iniciativa se suma a la fabricación de la pick-up Niagara, que ya comenzó a ensamblarse en la planta cordobesa.
- Chery inició contactos con fabricantes argentinos de autopartes y solicitó cotizaciones de componentes para evaluar la integración local.
- Entre las alternativas se analiza comenzar con el sistema CKD, mediante el ensamblaje de vehículos a partir de kits importados.
- El modelo podría ser una camioneta o un utilitario y no necesariamente llevaría la marca Chery, ya que el grupo también controla Omoda-Jaecoo y Jetour.
La creciente presencia de fabricantes chinos en la industria automotriz argentina podría abrir una nueva etapa para la planta de Renault en Santa Isabel, Córdoba. La automotriz francesa mantiene conversaciones con Chery para incorporar un nuevo modelo a sus líneas de producción, en un proyecto que volvió a ganar impulso durante los últimos meses y que podría derivar en la fabricación local de una camioneta o un vehículo utilitario.
La iniciativa se desarrolla en un contexto de transformación del sector a escala mundial, marcado por el avance de las compañías chinas y su creciente participación en los mercados internacionales. La Argentina también experimenta ese proceso: de las aproximadamente 900 concesionarias que integran la red comercial del país, unas 325 ya venden vehículos de origen chino. Además, distintos fabricantes comenzaron a establecer vínculos con empresas locales para evaluar alternativas de producción y ensamblaje.
En ese escenario, Santa Isabel aparece como una de las instalaciones industriales con posibilidades de sumar un nuevo proyecto. La planta atravesó una etapa de reducción de actividad luego de la salida de Nissan, que allí fabricaba la Frontier y la Renault Alaskan, y del cierre del ciclo productivo de los modelos Sandero, Stepway y Logan. Durante un período, su actividad quedó concentrada en la producción del utilitario Kangoo.
La situación comenzó a modificarse con el anuncio de una inversión cercana a los 400 millones de dólares destinada a fabricar la pick-up Renault Niagara. El modelo empezó a ensamblarse hace algunas semanas y su lanzamiento comercial está previsto para los próximos días. Sin embargo, la estrategia de la compañía no se limitaría a ese vehículo: las conversaciones con Chery apuntan a sumar otro producto a la línea de montaje cordobesa.
Las negociaciones comenzaron a analizarse hace aproximadamente un año y medio, después de distintas visitas de representantes de Geely y Chery a las instalaciones de Santa Isabel. En una primera etapa, el proyecto perdió impulso, principalmente porque Renault concentró sus recursos y esfuerzos en el desarrollo de la Niagara. También habrían incidido diferencias vinculadas con el origen de los fondos y la distribución de las inversiones necesarias para concretar el emprendimiento.
Durante este año, y especialmente en el último semestre, las conversaciones volvieron a avanzar. La reactivación no solamente habría sido advertida dentro de Renault, sino también entre los fabricantes de autopartes, donde comenzaron a registrarse movimientos relacionados con el posible programa industrial.
Uno de los indicios más concretos fue la aparición de pedidos de cotización de componentes por parte de la compañía china. Además, directivos de Chery mantuvieron contactos con la Cancillería argentina para establecer vínculos con proveedores nacionales. A través de la Secretaría de Industria fueron derivados hacia la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), que les facilitó un listado de empresas del sector. Posteriormente, comenzaron los contactos comerciales.
La participación directa de Chery en la búsqueda de proveedores constituye un elemento relevante para evaluar el alcance del proyecto. La posibilidad de fabricar un modelo propio dentro de una planta de Renault remite a esquemas de cooperación industrial utilizados anteriormente por otras automotrices, como ocurrió con Nissan y la producción de la Frontier.
De todas maneras, en el sector autopartista mantienen cautela. Los pedidos de cotización no representan una confirmación de inversiones ni garantizan que el programa llegue a ejecutarse. En ocasiones, esas consultas forman parte de evaluaciones de costos que luego deben ser analizadas y aprobadas por las casas matrices.
Una alternativa que se contempla es comenzar con un sistema CKD, mediante el cual los vehículos llegan al país desarmados en kits importados para ser ensamblados localmente. Ese mecanismo permitiría iniciar la actividad industrial y, eventualmente, avanzar hacia una mayor incorporación de componentes nacionales.
Por ahora, las fuentes vinculadas con las negociaciones solamente señalan que el vehículo sería comercial y no un automóvil de pasajeros. Aunque circulan versiones sobre una posible pick-up, todavía no hay definiciones acerca de sus dimensiones o segmento. También podría tratarse de un utilitario.
Otro aspecto que permanece abierto es la marca con la que se comercializaría el modelo. Chery controla distintas compañías, entre ellas Omoda-Jaecoo y Jetour, por lo que el futuro vehículo no necesariamente llevaría el nombre Chery. Omoda-Jaecoo, además, ya manifestó su intención de desarrollar producción en la Argentina.
Las conversaciones se realizan directamente con la casa matriz china y no a través del Grupo Corven, representante comercial de Chery en el mercado argentino. Si el proyecto finalmente se concreta, Santa Isabel podría recuperar protagonismo industrial mediante una asociación que reflejaría el creciente peso de las automotrices asiáticas en la producción local.