Las paritarias de noviembre reflejan aumentos moderados y la pérdida de poder adquisitivo sigue bajo presión
- La mayoría de los gremios acordó para noviembre aumentos de entre el 1,6% y el 1,9%, cercanos a la inflación de septiembre.
- La recuperación del poder adquisitivo dependerá de que la inflación mensual se ubique por debajo de los porcentajes negociados.
- Los bonos extraordinarios y las sumas fijas no remunerativas ganan espacio como complemento de los salarios básicos.
- Los estatales nacionales tendrán un aumento del 1,8%, mientras que Buenos Aires acordó un 3% y la Ciudad un 5%.
- Bancarios cobrarán un adicional de más de $2,27 millones por el Día del Bancario, además del incremento salarial del mes.
- Aceiteros, farmacéuticos y petroleros mantienen algunos de los ingresos básicos más elevados entre las actividades detalladas.
Los acuerdos salariales firmados para noviembre muestran una negociación sindical condicionada por la desaceleración inflacionaria que proyecta el Gobierno, pero también por la dificultad de los trabajadores para recuperar los ingresos perdidos frente al aumento de los precios. En la mayoría de las actividades, las subas se ubican entre el 1,6% y el 1,9%, en línea con el último índice de inflación informado por el INDEC, aunque todavía sin garantizar una mejora efectiva del poder de compra.
La evolución de los salarios dependerá, en buena medida, de que la inflación de los próximos meses se ubique por debajo de los porcentajes acordados en las paritarias. El Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central anticipa una desaceleración hacia diciembre, con registros mensuales de entre el 1,6% y el 1,8%. Sin embargo, si los precios continúan avanzando cerca del 1,9%, los incrementos negociados apenas permitirán sostener los ingresos en términos reales.
El analista especializado en salarios Federico Pastrana advirtió que, con los porcentajes actualmente pactados, la recuperación de lo perdido durante los últimos doce meses podría demandar más de un año. Su planteo refleja el principal problema que enfrentan las negociaciones: los aumentos acompañan la inflación reciente, pero no necesariamente compensan el deterioro acumulado del poder adquisitivo.
En ese contexto, las sumas fijas y los bonos extraordinarios adquirieron mayor protagonismo como herramientas para reforzar los ingresos. Sin embargo, al tratarse en muchos casos de pagos por única vez o conceptos no remunerativos, su efecto sobre los salarios permanentes resulta limitado.
Entre los sectores que acordaron incrementos cercanos al índice de precios se encuentran Sanidad, con una suba del 1,8% y una suma no remunerativa de $80.000; Construcción y Camioneros, con aumentos del 1,7%; y Comercio, que aplicará un 1,9%, además de una suma no remunerativa de $120.000 y la segunda cuota de un bono extraordinario. Los bancarios también recibirán un incremento del 1,9%, que elevará el ingreso inicial por encima de los $2,6 millones. A ese monto se agregará el pago por el Día del Bancario, de $2.275.519,25.
En el sector público, las diferencias entre jurisdicciones son significativas. Los empleados estatales nacionales tendrán una actualización del 1,8% y cobrarán en diciembre una suma fija de $80.000. En la provincia de Buenos Aires, el acuerdo contempla un aumento del 3% en noviembre y otro 3% en diciembre, con una reapertura de la negociación prevista para ese último mes. En la Ciudad de Buenos Aires, en cambio, se estableció una mejora remunerativa del 5% para la planta permanente, calculada sobre los salarios de agosto, junto con una suma fija de $80.000.
Otros sectores presentan esquemas particulares. Los trabajadores de la alimentación recibirán en noviembre la segunda parte de un bono de $150.000, mientras que desde diciembre tendrán un incremento del 7,35% sobre los valores hora y una revisión paritaria. Los pasteleros cobrarán una asignación no remunerativa del 1,8%, aunque en las actividades de comida rápida y heladerías se pactaron aumentos del 7,40% y el 7,93%, respectivamente.
En la industria petrolera de Río Negro, Neuquén y La Pampa se mantiene una gratificación no remunerativa del 3% durante octubre y noviembre, dentro de un acuerdo que garantiza un salario bruto mínimo de $4.130.864 para jornadas de ocho horas. Los telefónicos, por su parte, perciben un pago extraordinario del 3,6% en octubre y noviembre, que se incorporará a las escalas desde diciembre. Los metalúrgicos de la Rama 17 conservan en noviembre el incremento del 4% aplicado en octubre.
También hay actividades con salarios y adicionales de distinta magnitud. Los aceiteros mantienen un básico inicial de $2.719.040, con un aumento acumulado del 29,5% para 2026. Los farmacéuticos registran básicos de entre $2,5 millones y $3,75 millones, mientras que los trabajadores rurales tienen un ingreso mínimo de $1.248.298,53, incluidos los adicionales establecidos. En mecánicos, carga y descarga, seguridad privada y otros rubros, los ingresos dependen de las categorías, las jornadas y los conceptos complementarios.
El panorama evidencia un escenario de paritarias fragmentadas, con porcentajes moderados, bonos y diferencias importantes entre actividades. La expectativa de una inflación más baja aparece como condición indispensable para que los salarios comiencen a recuperar terreno, pero mientras esa desaceleración no se consolide, los acuerdos seguirán funcionando principalmente como mecanismos para evitar un mayor retroceso de los ingresos.