POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior 03 de noviembre de 2026

Juliano acusó a Milei de deteriorar la relación con Brasil y reclamó explicaciones a Quirno en el Congreso

  • Pablo Juliano cuestionó el alineamiento internacional de Javier Milei y advirtió sobre sus consecuencias para la relación con Brasil.
  • El diputado sostuvo que Milei y Donald Trump fueron los únicos presidentes que no reconocieron el triunfo electoral de Lula da Silva.
  • Las críticas se concentraron en la actuación argentina durante el episodio que involucró el viaje de Flávio Bolsonaro a Estados Unidos.
  • Juliano impulsa la interpelación del canciller Pablo Quirno para que explique ante el Congreso las decisiones del Gobierno.
  • El legislador destacó la importancia comercial, industrial y nuclear de Brasil como socio estratégico de la Argentina.
  • También reclamó que la oposición construya una alternativa política con propuestas concretas y no solamente alrededor del rechazo a Milei.

La política exterior del gobierno de Javier Milei volvió a quedar bajo cuestionamiento de la oposición por el vínculo con Brasil y el posicionamiento argentino frente al escenario político de ese país. El diputado nacional de Provincias Unidas Pablo Juliano advirtió que las decisiones de la Casa Rosada pueden tener consecuencias diplomáticas y comerciales, y anunció que impulsa la interpelación del canciller Pablo Quirno para que explique ante el Congreso la actuación oficial en el episodio que involucró al senador brasileño Flávio Bolsonaro.

El legislador consideró que el alineamiento internacional del Presidente, especialmente con Donald Trump, está condicionando la relación con los países de la región. En ese sentido, recordó que Milei y el mandatario estadounidense fueron los únicos presidentes que no reconocieron el triunfo electoral de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil. Para Juliano, esa posición implica apartarse de una regla básica del funcionamiento democrático: reconocer los resultados de las elecciones de otros países.

Las críticas se profundizaron por el caso de Flávio Bolsonaro, cuyo viaje a Estados Unidos, pese a las restricciones judiciales que enfrentaba en Brasil, generó cuestionamientos sobre la actuación argentina. El diputado sostuvo que la intervención del Gobierno en ese episodio agravó las diferencias con Brasilia y puede afectar una relación estratégica para los intereses nacionales.

“Es de mal socio comercial y de mal vecino regional hacer lo que se hizo”, planteó Juliano al referirse al comportamiento de la administración libertaria. Según su interpretación, el episodio representa un nuevo deterioro en un vínculo bilateral que tiene una importancia que trasciende las diferencias ideológicas entre los gobiernos.

El legislador puso el acento en la dimensión económica de la relación con Brasil. Se trata del principal socio comercial de la Argentina y de un mercado fundamental para distintas actividades industriales, entre ellas la producción autopartista. También destacó la cooperación bilateral en materia de energía nuclear con fines pacíficos, un área en la que ambos países mantienen intereses estratégicos.

Desde esa perspectiva, Juliano advirtió que las decisiones diplomáticas no deberían quedar subordinadas a las afinidades políticas del Presidente con dirigentes extranjeros. Consideró que el Gobierno debe evaluar las consecuencias de sus movimientos internacionales sobre los sectores productivos argentinos y sobre los mecanismos de cooperación regional.

En ese contexto, el diputado presentó un proyecto para interpelar al canciller Quirno. El objetivo es que el funcionario informe ante los representantes legislativos cuáles fueron las decisiones adoptadas por el Ejecutivo en el caso de Flávio Bolsonaro, qué compromisos internacionales estuvieron involucrados y cuáles pueden ser las consecuencias para la relación con Brasil.

Juliano aclaró, sin embargo, que por el momento no considera que existan elementos suficientes para llevar el asunto a la Justicia. Su iniciativa apunta a obtener explicaciones institucionales y abrir una discusión parlamentaria sobre la política exterior del Gobierno. La convocatoria al canciller también permitiría que el oficialismo exponga su posición frente a los cuestionamientos opositores.

Durante la entrevista, el diputado extendió sus críticas a los viajes internacionales de Milei y cuestionó los gastos públicos asociados a algunas de sus actividades en el exterior. Sostuvo que esas apariciones no necesariamente producen beneficios concretos para el país y reclamó que la política exterior esté orientada a resultados verificables para la Argentina.

Pero Juliano también buscó diferenciar su planteo de una estrategia opositora centrada exclusivamente en derrotar electoralmente al Presidente. Al referirse a la construcción de una alternativa política, afirmó que el desafío debería ser iniciar una conversación con la sociedad sobre el país que viene, antes que limitarse a reunir dirigentes unidos por su rechazo al oficialismo.

En esa línea, advirtió que la situación económica y social podría volverse más exigente de lo que el propio Milei anticipó y consideró que la oposición necesita elaborar una propuesta con objetivos y prioridades compartidas. También señaló que el triunfo de Lula en Brasil no puede trasladarse automáticamente a la política argentina, porque respondió a un liderazgo y a condiciones particulares que, a su entender, todavía no existen en el escenario local.

La advertencia de Juliano combina así dos discusiones: el rumbo internacional del Gobierno y la necesidad de construir una alternativa política con un programa definido. Por ahora, el foco inmediato está puesto en el Congreso, donde el diputado pretende que Quirno dé explicaciones sobre un episodio que, según sostiene, puede comprometer una relación central para la Argentina.