Quirno descartó preocupación por posibles críticas del papa León XIV y confirmó que Milei lo recibirá en Aeroparque
- Pablo Quirno descartó preocupación del Gobierno por eventuales críticas o mensajes del papa León XIV durante su visita.
- El canciller aseguró que el Pontífice mantendrá la agenda prevista entre el 8 y el 11 de noviembre.
- Javier Milei recibirá al Papa en Aeroparque y posteriormente mantendrá una reunión privada en la Casa Rosada.
- Victoria Villarruel, los gobernadores, diputados y senadores serán invitados al encuentro institucional en el Palacio Libertad.
- La recuperación médica de León XIV no modificó el cronograma de su gira regional, según lo informado por el Vaticano.
- Las actividades en Córdoba, Luján, Devoto y otras instituciones serán organizadas directamente por la Santa Sede.
A pocos días de la llegada del papa León XIV a la Argentina, el Gobierno busca transmitir normalidad institucional y garantizar que la visita se desarrolle de acuerdo con el programa establecido por el Vaticano. El canciller Pablo Quirno descartó que exista inquietud en la Casa Rosada por eventuales cuestionamientos que el Pontífice pueda expresar durante su estadía y aseguró que tendrá plena libertad para transmitir los mensajes que considere necesarios. También confirmó que la recuperación médica del Santo Padre no modificó el cronograma y que Javier Milei participará de las principales actividades oficiales previstas en Buenos Aires.
Las declaraciones del ministro de Relaciones Exteriores y Culto se produjeron después de una reunión en el Palacio San Martín con los responsables de la organización del viaje. Allí se repasaron los últimos detalles de una operación que involucra cuestiones de seguridad, comunicaciones, traslados y coordinación institucional. Quirno definió esta etapa como un proceso de “ajuste ultrafino” y señaló que no hubo nuevos requerimientos de la Santa Sede, debido a que la planificación comenzó varios meses atrás.
Consultado sobre la posibilidad de que León XIV formule críticas o plantee diferencias con determinadas políticas del Gobierno, el canciller sostuvo que no existe preocupación oficial. “El mensaje que el papa tenga que decir, lo dirá y está perfectamente bien”, afirmó, al remarcar que la visita debe desarrollarse con normalidad y respeto por la función pastoral del jefe de la Iglesia católica.
La llegada del Pontífice está prevista para el domingo 8 de noviembre a las 16:30, procedente de Montevideo, como parte de una gira regional que también comprende Uruguay y Perú, entre el 6 y el 17 de noviembre. El viaje representa el regreso de un Papa a la Argentina después de 39 años, un acontecimiento que tendrá una importante dimensión religiosa, diplomática e institucional.
Quirno confirmó que Milei recibirá personalmente a León XIV en el Aeroparque Jorge Newbery. Posteriormente, ambos mantendrán una reunión privada en la Casa Rosada, antes de participar de otras actividades previstas durante la primera jornada. Entre ellas figura una celebración religiosa en el Monumento de los Españoles, en el barrio porteño de Palermo.
El programa también contempla un homenaje al Monumento al General San Martín y a los Ejércitos de la Independencia. Más tarde, el Papa participará de un encuentro en el Palacio Libertad con autoridades nacionales, representantes de la sociedad civil y miembros del cuerpo diplomático acreditado en el país.
La convocatoria institucional incluirá a la vicepresidenta Victoria Villarruel, gobernadores provinciales, diputados y senadores. El canciller confirmó que la invitación a las autoridades continúa en proceso de organización y precisó que los expresidentes todavía no fueron incorporados a la nómina de participantes.
Uno de los aspectos que también fue aclarado por el funcionario es la situación médica del Santo Padre. León XIV fue sometido a una intervención quirúrgica a mediados de octubre, después de que se detectara un adenocarcinoma pulmonar. La operación consistió en la extirpación del lóbulo inferior derecho del pulmón. Según la información comunicada por el Vaticano, la evolución posterior permitió mantener los compromisos internacionales previstos, sin necesidad de tratamientos adicionales que obligaran a modificar la gira.
Quirno sostuvo que desde el comienzo las autoridades eclesiásticas transmitieron que el diagnóstico y la intervención no alterarían el calendario. Por ese motivo, los equipos argentinos continuaron trabajando sobre el programa original y no recibieron indicaciones que justificaran cambios en los dispositivos organizativos.
En cuanto a las actividades que se desarrollarán fuera del circuito estrictamente institucional, el canciller explicó que tendrán carácter propio de la Santa Sede. Las visitas al Pequeño Cottolengo Don Orione, a la cárcel de Devoto, a Córdoba, a Luján y a la Universidad Católica Argentina serán organizadas por el Vaticano, sin participación de representantes del Gobierno nacional en calidad de delegación oficial.
Con los preparativos en su etapa final, la administración de Milei concentra sus esfuerzos en garantizar el desarrollo de una visita que tendrá repercusiones religiosas y diplomáticas. La posición expresada por Quirno busca dejar establecido que el Gobierno no pretende condicionar los contenidos de los mensajes papales y que las diferencias que eventualmente puedan surgir no modificarán el carácter institucional del recibimiento.