Nueva Chicago descendió y jugará en la Primera B Metropolitana
El fútbol argentino tiene una de sus caras más crueles y Nueva Chicago acaba de experimentarla. El equipo de Mataderos perdió 2-0 ante Chacarita y, tras el empate de Patronato frente a Atlético de Rafaela, quedó condenado al descenso a la Primera B Metropolitana. De esta manera, el Torito no pudo sostenerse en la Primera Nacional y deberá disputar la tercera categoría del fútbol argentino en 2027.
El encuentro ante Chacarita se definió en el comienzo del segundo tiempo. Maximiliano Meléndez abrió el marcador a los cinco minutos y, apenas dos después, Nicolás Pantaleone convirtió el segundo tanto. Chicago necesitaba ganar para mantener vivas sus posibilidades de permanencia, pero no logró reaccionar ni modificar el resultado.
El empate de Patronato terminó de sentenciar el destino del conjunto de Mataderos, que dependía de una combinación de resultados para evitar la caída de categoría.
La derrota en San Martín tuvo, además, un condimento especial por el rival que estaba enfrente. Catorce años después de la Promoción de 2012, cuando Chicago consiguió el ascenso a la B Nacional frente al Funebrero, ambos equipos volvieron a cruzarse en un partido decisivo, aunque esta vez con desenlace opuesto para el Torito.
El desafío de Nueva Chicago en la Primera B Metropolitana
Ahora comienza una etapa todavía más complicada para Nueva Chicago. La Primera B Metropolitana es una categoría exigente, en la que cada punto puede resultar determinante. El torneo reúne a equipos históricos del Ascenso y tiene un formato en el que el campeón consigue el ascenso directo, mientras que otros clubes deben disputar el reducido para obtener una oportunidad de subir de categoría. En la parte baja de la tabla, además, la lucha por evitar el descenso agrega presión a cada fecha.
Será la tercera vez que Nueva Chicago descienda a la tercera categoría del fútbol argentino, pero el contexto actual presenta un escenario particular. En los últimos años, varios equipos consiguieron ascender a divisiones superiores, mientras que otros clubes con historia en el fútbol argentino y representantes de categorías inferiores se incorporaron a la competencia.
Para el conjunto de Mataderos, el golpe es especialmente duro por su historia y su peso dentro del Ascenso. Se trata de una institución tradicional, con una hinchada numerosa y una identidad profundamente ligada a su barrio. En 2027 deberá adaptarse a una realidad deportiva diferente y afrontar el desafío de recuperar cuanto antes el lugar perdido.
El próximo año será clave para las aspiraciones del Torito. Si su objetivo es regresar rápidamente a la Primera Nacional, no tendrá demasiado margen para los errores: en una categoría tan competitiva, los tropiezos pueden complicar seriamente cualquier proyecto de ascenso.
En la última temporada, Excursionistas logró el campeonato tras protagonizar una de las mejores campañas de su historia. También hay antecedentes de clubes con recorridos muy diferentes que llegaron a la categoría, como Camioneros, con una historia más reciente, y Arsenal, que supo conquistar títulos internacionales. Ese panorama refleja la diversidad y la exigencia de una Primera B Metropolitana en la que Nueva Chicago deberá reconstruir su camino.