El programa financiero de 2027 enfrenta riesgos por hasta US$15.000 millones y un margen fiscal muy estrecho
- El superávit comercial de bienes superó los US$21.000 millones hasta septiembre de 2026.
- C-P proyecta que el saldo comercial anual superará los US$28.000 millones.
- Los flujos financieros asociados a la deuda privada aportaron US$13.000 millones hasta agosto.
- Un escenario de estrés podría generar un faltante de US$10.000 millones en las cuentas privadas y otros riesgos por vencimientos públicos.
- El Presupuesto 2027 contempla una mejora real de la recaudación del 5,6%, después de una caída acumulada del 3,8% en 2026.
- Una suba del dólar del 10% sobre lo previsto elevaría los intereses de la deuda en unos $1,7 billones y pondría en riesgo el equilibrio fiscal.
La acumulación de dólares durante 2026 y el aumento de los precios internacionales de las exportaciones mejoraron las cuentas externas de la Argentina, pero no despejaron las dudas sobre la capacidad del Gobierno para afrontar los compromisos financieros del próximo año. Dos análisis privados advirtieron sobre la fragilidad del esquema previsto para 2027: uno estimó que, ante un escenario de estrés, podría aparecer un faltante de hasta US$15.000 millones para atender vencimientos de deuda, mientras que otro calculó que una suba del 10% del tipo de cambio respecto del valor presupuestado alcanzaría para comprometer el equilibrio fiscal.
Las advertencias adquieren especial relevancia porque 2027 será un año electoral y el programa económico oficial contempla objetivos exigentes en materia de superávit, desinflación, acumulación de reservas y financiamiento. Aunque el desempeño cambiario de este año fue favorable, los informes señalan que la disponibilidad de divisas no garantiza por sí sola que el país pueda atravesar un escenario de turbulencias sin dificultades.
Un cierre de 2026 con exportaciones y financiamiento récord
El informe de la consultora C-P destacó la mejora de las cuentas externas impulsada por el incremento de los precios internacionales de los principales productos de exportación argentinos. El movimiento alcanzó a los sectores energético, minero y agropecuario, beneficiados por el shock de precios asociado a la guerra en Medio Oriente.
El saldo comercial de bienes superó los US$21.000 millones hasta septiembre. La proyección de la consultora es que el resultado de todo 2026 supere los US$28.000 millones, lo que representaría un nuevo máximo histórico.
A ese ingreso de divisas se sumaron los flujos financieros vinculados con el endeudamiento privado. Hasta agosto, los aportes de la deuda financiera al mercado cambiario alcanzaron los US$13.000 millones, también un registro récord. Dentro de ese monto se destacaron US$5.200 millones obtenidos mediante nuevas emisiones de títulos de deuda en moneda extranjera en el mercado local.
También contribuyeron las garantías de organismos internacionales para un préstamo bancario de US$3.200 millones y la extensión del plazo de los acuerdos REPO que el Banco Central pactó con entidades financieras internacionales por US$6.000 millones.
Pese a esos resultados, la posición de reservas continúa siendo un punto vulnerable. Durante 2026, el BCRA compró US$16.000 millones, pero las reservas internacionales netas mejoraron US$9.100 millones. La diferencia refleja que las compras de divisas no se tradujeron íntegramente en un incremento de los recursos netos disponibles.
El escenario de estrés y los vencimientos de deuda
Para evaluar los riesgos de 2027, C-P elaboró una simulación de tensiones financieras extremas. Bajo ese supuesto, las cuentas corriente y financiera del sector privado podrían generar un faltante de aproximadamente US$10.000 millones para afrontar los pagos de deuda.
En ese escenario, el mercado cambiario dejaría atrás el saldo positivo registrado durante 2026 y requeriría intervenciones compensatorias mediante ventas de dólares. El panorama podría agravarse por las necesidades de financiamiento del sector público.
La consultora identificó dos debilidades en la planificación oficial. Por un lado, el programa financiero no contempla los vencimientos de BOPREAL que deberá afrontar el Banco Central, estimados en US$5.100 millones. Por otro, depende de dos fuentes de recursos que tuvieron un desempeño favorable este año, pero que enfrentaron dificultades durante el último período electoral: las colocaciones de deuda pública en dólares en el mercado local y las compras de reservas del BCRA.
La combinación de ambos factores eleva la exposición del programa ante un eventual cierre de los mercados o una menor disponibilidad de divisas.
Un Presupuesto 2027 con escaso margen de maniobra
Las advertencias también alcanzaron las proyecciones fiscales. Zentrix Consultora analizó los supuestos del proyecto de Presupuesto 2027 y concluyó que el margen para absorber desvíos es reducido. El Gobierno prevé que la recaudación crezca un 5,6% real el año próximo, pese a que durante 2026 acumula una caída del 3,8%.
En la Administración Nacional, el superávit primario supera los intereses de la deuda por apenas $0,25 billones, equivalente al 1,6%. Según el análisis, una variación relativamente pequeña de los ingresos o un incremento del gasto podría consumir ese colchón.
Uno de los riesgos más concretos está relacionado con el tipo de cambio. Una cotización del dólar 10% superior a la prevista en el Presupuesto elevaría los intereses de la deuda en moneda extranjera en alrededor de $1,7 billones, suficiente para poner en peligro el equilibrio fiscal proyectado.
A esas exigencias se agregan otros compromisos: el Tesoro calcula que necesitará obtener unos US$21.100 millones para afrontar sus obligaciones financieras durante 2027, mientras que el programa contempla refinanciar el 110% de los vencimientos de deuda en pesos. También depende de una recuperación de la actividad que permita revertir la caída real de la recaudación.
Así, el desafío del próximo año no estará limitado a sostener el superávit o continuar acumulando divisas. La capacidad de conseguir financiamiento, cumplir los vencimientos y evitar que una modificación cambiaria desarme las cuentas públicas será determinante para la consistencia del programa económico.