Detuvieron a un empresario gastronómico por el presunto plan para atentar contra Maximiliano Pullaro
La investigación por una supuesta conspiración para asesinar al gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, sumó un nuevo sospechoso. Se trata de un empresario gastronómico de 45 años, oriundo de la localidad de Selva, en Santiago del Estero, quien habría cumplido un papel clave en la logística del presunto ataque.
El detenido, identificado por sus iniciales M.A.G., está sospechado de haber facilitado el traslado hasta la ciudad santafesina de Ceres de un hombre que habría sido contratado como ejecutor del atentado. Su arresto se concretó durante un operativo policial realizado en Selva, por disposición de la Justicia de Santa Fe.
De acuerdo con los primeros datos incorporados a la investigación, el hombre sería propietario de un parador ubicado sobre la ruta nacional 34 y habría mantenido encuentros con otras personas que actualmente están bajo investigación.
La causa está a cargo del fiscal Emiliano Odriozola, integrante del Ministerio Público de la Acusación (MPA), y se inició el miércoles 28 de octubre, luego de que la central de emergencias 911 recibiera tres comunicaciones telefónicas en un lapso inferior a diez minutos que advertían sobre un posible atentado contra el mandatario provincial.
cómo se descubrió el supuesto plan contra el gobernador
Los llamados que dieron origen a la investigación contenían inicialmente referencias a posibles puntos de comercialización de drogas en Ceres y localidades cercanas. Sin embargo, durante las comunicaciones también surgieron datos sobre una presunta organización que tendría como objetivo atacar a Pullaro durante una visita oficial que había realizado a esa ciudad el martes 27 de octubre.
El denunciante mencionó la participación de varias personas, posibles desplazamientos hacia Santiago del Estero y la contratación de un supuesto sicario.
A partir de esa información, los investigadores comenzaron a reconstruir los movimientos de los sospechosos. Una de las hipótesis sostiene que cuatro hombres oriundos de Ceres habrían viajado hasta Selva para reunirse con el empresario ahora detenido, quien presuntamente debía colaborar con el traslado del supuesto ejecutor.
Con esos elementos, la Justicia ordenó distintos allanamientos en territorio santafesino y santiagueño. Durante los procedimientos se buscó secuestrar armas, municiones, teléfonos celulares, dispositivos electrónicos y otros elementos que permitan reconstruir las comunicaciones y los movimientos de los involucrados.
otros detenidos y medidas judiciales
El expediente ya había derivado en varias detenciones en la ciudad de Ceres. Entre ellas se encuentra la de un hombre de 66 años, a quien se le atribuyó la tenencia ilegal de un arma de fuego encontrada durante uno de los procedimientos. Por ese hecho recibió prisión preventiva sin plazo.
Los investigadores también pusieron el foco en otros presuntos integrantes del grupo, algunos de ellos con antecedentes relacionados con investigaciones por narcotráfico.
La tarea de la Fiscalía apunta ahora a establecer qué vínculos existían entre los sospechosos, cuáles fueron los encuentros realizados y qué grado de participación habría tenido cada uno en la supuesta planificación.
Por el momento, la existencia de un plan concreto para asesinar al gobernador continúa siendo una hipótesis investigativa y deberá ser acreditada mediante las pruebas reunidas en el expediente.
La detención del empresario representa un nuevo avance en una causa de extrema gravedad institucional, que busca determinar si existió una organización detrás de las amenazas contra Pullaro y si efectivamente se había contratado a una persona para ejecutar el ataque.