POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior 08 de noviembre de 2026

Milei recibirá a León XIV en medio de las internas libertarias y las tensiones con Patricia Bullrich

  • La visita de León XIV será la primera de un Papa a la Argentina desde abril de 1987.
  • Milei recibirá al Pontífice en Aeroparque y mantendrá una reunión privada en la Casa Rosada.
  • Patricia Bullrich profundiza sus gestos de autonomía y genera interrogantes sobre la conducción del bloque libertario en el Senado.
  • En el oficialismo niegan una ruptura y algunos dirigentes contemplan una eventual fórmula presidencial compartida en 2027.
  • Mauricio Macri y Cristian Ritondo mantienen diferencias que complican la relación entre el PRO y La Libertad Avanza.
  • Las distintas posiciones sobre inteligencia artificial anticipan otro contraste entre la visión tecnológica de Milei y las advertencias éticas de León XIV.

La primera visita de un Papa a la Argentina en casi cuatro décadas encontrará a Javier Milei en un momento político atravesado por disputas internas, interrogantes sobre el futuro de sus alianzas y dificultades para recuperar la iniciativa legislativa. La llegada de León XIV, prevista para este domingo, representa una oportunidad institucional de alto impacto para el Gobierno, que buscará mostrar una imagen de estabilidad y dejar momentáneamente en segundo plano las diferencias que atraviesan a La Libertad Avanza.

El último pontífice que visitó el país fue Juan Pablo II, en abril de 1987. Francisco, pese a haber nacido en Buenos Aires, nunca regresó durante su papado. Por eso, la presencia de León XIV tendrá una significación especial, tanto para la Iglesia como para el escenario político argentino.

La agenda comenzará con la recepción presidencial en Aeroparque y una reunión privada en la Casa Rosada. Posteriormente, Milei y el Santo Padre participarán de un encuentro en el Palacio Libertad, con representantes de los tres poderes del Estado, gobernadores, legisladores y embajadores. El lunes, el Presidente concurrirá a la misa que el Pontífice encabezará en el Monumento de los Españoles, en Palermo, considerada la celebración religiosa central de su estadía.

La organización de las actividades demandó una coordinación entre autoridades nacionales, porteñas, bonaerenses y representantes eclesiásticos. La seguridad, los traslados y la participación de dirigentes de diferentes espacios políticos obligaron a desplegar una estructura institucional que, por algunos días, desplazó las disputas partidarias del centro de la escena.

Sin embargo, las tensiones no desaparecieron. En La Libertad Avanza continúa generando preocupación la creciente autonomía política de Patricia Bullrich, quien desde su llegada al Senado protagonizó distintos gestos que fueron interpretados como señales de diferenciación respecto del Presidente.

La senadora y jefa del bloque libertario difundió mensajes con insinuaciones electorales, reunió a dirigentes de su entorno en Palermo y expresó diferencias sobre cuestiones económicas, los resultados electorales en Brasil y el tratamiento presidencial hacia sectores de la prensa. Sus movimientos alimentaron las versiones sobre una eventual disputa por el liderazgo político dentro del oficialismo.

En ese contexto, comenzó a circular la posibilidad de que, después de la visita papal, la conducción de Milei defina cambios en la jefatura del bloque del Senado. Una de las alternativas mencionadas es desplazar a Bullrich, aunque desde el entorno presidencial niegan que exista una resolución tomada.

El sector de la senadora, por su parte, advierte que una decisión de esa naturaleza podría provocar consecuencias parlamentarias importantes, incluso con una fractura de los bloques legislativos. Sus allegados consideran que una salida forzada tendría un costo político mayor para el Gobierno que una eventual renuncia voluntaria.

En la Casa Rosada, sin embargo, sostienen que Bullrich no está enfrentada con Milei y hasta mencionan la posibilidad de que ambos compartan una fórmula presidencial en 2027. Para ese sector, las diferencias forman parte de una convivencia política que no necesariamente debe desembocar en una ruptura.

Las tensiones también alcanzan al PRO. Mauricio Macri decidió no concurrir a la misa papal, pese a que había sido invitado por su primo, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. A esa distancia se sumó el malestar de Cristian Ritondo, titular del bloque de Diputados, después de que el ex presidente lo señalara como responsable de las negociaciones con La Libertad Avanza.

El PRO reclama definiciones sobre el Presupuesto 2027, la legislación de biocombustibles, las reglas de competencia electoral en Buenos Aires y los posibles acuerdos políticos para el próximo turno presidencial.

La visita también expondrá diferencias entre Milei y León XIV sobre el desarrollo tecnológico. Mientras el mandatario argentino defiende una intervención estatal mínima en inteligencia artificial, el Papa reclama controles humanos efectivos, supervisión internacional y límites para impedir que estas herramientas vulneren derechos fundamentales.

Durante su primer encuentro, en junio de 2025, ambos mantuvieron una audiencia privada de 45 minutos. Hablaron sobre economía, pobreza, cohesión social y conflictos internacionales. Milei invitó formalmente al Pontífice a visitar la Argentina, le obsequió un poncho de vicuña catamarqueño y recibió un mosaico de la Basílica de San Pedro.

Ahora volverán a encontrarse con responsabilidades y expectativas diferentes. León XIV llegará con un mensaje centrado en la desigualdad, el empleo, la solidaridad y los desafíos tecnológicos, mientras Milei buscará aprovechar la trascendencia institucional de la visita para fortalecer su imagen presidencial.

La agenda religiosa ofrecerá una pausa en las disputas del oficialismo, pero difícilmente resuelva las diferencias que se acumulan en sus principales espacios de poder. Una vez concluida la visita, el Gobierno deberá volver a enfrentar las negociaciones parlamentarias, las demandas de sus aliados y el interrogante sobre el lugar que ocupará Bullrich en el proyecto político de Milei hacia 2027.