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El Gobierno disolvió el GEANRO y dio por cumplida la etapa inicial del Plan Bandera en Rosario

  • El Gobierno nacional dispuso la disolución definitiva del Grupo Especial Antinarcotráfico Rosario.
  • La decisión se basó en el cumplimiento de los objetivos iniciales y la baja sostenida de los homicidios.
  • En Rosario, los asesinatos cayeron más del 65% entre 2023 y 2024.
  • El GEANRO fue reemplazado por dispositivos permanentes como el GOC-CENTRO.
  • El Plan Bandera alcanzó cifras históricas en procedimientos e incautaciones de droga.
  • El Ejecutivo sostiene que la reasignación de recursos no reducirá la presencia federal en la ciudad.

A casi dos años de su creación, el Gobierno nacional resolvió la disolución definitiva del Grupo Especial Antinarcotráfico Rosario (GEANRO), una de las herramientas centrales de la estrategia federal desplegada en Santa Fe para enfrentar la criminalidad organizada vinculada al narcotráfico. La decisión fue oficializada mediante la Resolución 4/2026 del Ministerio de Seguridad Nacional y se fundamentó en el cumplimiento de los objetivos planteados al momento de su puesta en marcha, entre ellos una marcada reducción de los homicidios y de los hechos violentos en la ciudad de Rosario.

La medida implicó la derogación de la Resolución 360 del 11 de mayo de 2024, que había dado origen al GEANRO durante la gestión de Patricia Bullrich. Desde la cartera que conduce Alejandra Monteoliva señalaron que, además de haberse alcanzado las metas iniciales, actualmente existen otros dispositivos nacionales en funcionamiento con capacidad suficiente para absorber las tareas que cumplía el grupo especial, sin que ello suponga un retroceso en la lucha contra el narcotráfico.

El GEANRO fue concebido como un comando interagencial destinado a colaborar de manera directa con la Justicia Federal, el Ministerio Público Fiscal y la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR). Su estructura contemplaba la participación de representantes de todas las fuerzas federales: Policía Federal, Prefectura Naval, Gendarmería Nacional, Policía de Seguridad Aeroportuaria y el Servicio Penitenciario Federal. El objetivo era centralizar información, coordinar operativos y reforzar la capacidad de respuesta del Estado en un territorio atravesado por altos niveles de violencia criminal.

Los resultados obtenidos durante su funcionamiento son el principal argumento esgrimido por el Gobierno para cerrar esta etapa. Según datos del Observatorio de Seguridad Pública de Santa Fe, entre enero y diciembre de 2023 se habían registrado 398 homicidios en la provincia. En 2024, esa cifra descendió a 176, lo que representó una caída superior al 55%. En el departamento Rosario, el descenso fue aún más pronunciado: de 261 homicidios en 2023 se pasó a 90 en 2024, una reducción de más del 65%.

La mejora también se reflejó en la cantidad de personas heridas por armas de fuego. En Rosario, los registros pasaron de 801 heridos en 2023 a 353 en 2024, una baja que superó el 55%. Estos indicadores consolidaron una tendencia a la baja que, según el Ministerio de Seguridad Nacional, se mantuvo durante 2025 y permitió replantear el esquema de intervención federal en la ciudad.

Con la finalización del ciclo inicial del Plan Bandera, las autoridades optaron por una redistribución de los recursos estatales en el territorio. En lugar de sostener un grupo especial con carácter transitorio, el Gobierno decidió fortalecer dispositivos permanentes, como el Grupo Operativo de Lucha Contra el Narcotráfico Región Centro (GOC-CENTRO), que continuará operando de manera estable en Santa Fe y zonas aledañas. Desde la cartera de Seguridad subrayaron que esta reconfiguración no implica una menor presencia federal, sino una utilización más eficiente de los recursos humanos y técnicos disponibles.

El despliegue del GEANRO coincidió con uno de los períodos de mayor actividad antidroga a nivel nacional. Durante 2024 se alcanzó una de las tres cifras históricas más altas en procedimientos y aprehensiones por infracción a la Ley 23.737. Además, ese año se convirtió en el segundo con mayor volumen de incautaciones de cocaína y drogas de síntesis, con un crecimiento del 59% en la cantidad de cocaína secuestrada respecto de 2023. Esa dinámica, de acuerdo con fuentes oficiales, se sostuvo a lo largo de 2025.

En el Ministerio de Seguridad también destacaron el rol de la Mesa de Intercambio de Información para la Prevención, Investigación y Castigo del Narcotráfico, un ámbito de coordinación que seguirá vigente tras la disolución del GEANRO. Esta herramienta permite a las fuerzas federales compartir datos sobre causas judiciales e investigaciones en curso, facilitando una toma de decisiones más ágil y estratégica en la asignación de recursos en el territorio.

Para el Gobierno, el cierre del GEANRO marca el final de una fase excepcional y el inicio de una etapa de consolidación. La apuesta oficial es que la combinación de dispositivos permanentes, coordinación interagencial y uso intensivo de inteligencia criminal permita sostener los niveles de violencia a la baja sin necesidad de estructuras transitorias. En Rosario, una ciudad históricamente golpeada por el narcotráfico, el desafío será ahora mantener los resultados alcanzados y evitar retrocesos en un escenario que sigue siendo sensible.