ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

Una nueva referencia para la Justicia: el Banco Central lanzó la Tasa de Intereses Moratorios

  • El Banco Central lanzó la Tasa de Intereses Moratorios (TIM) para unificar criterios judiciales sobre deudas en pesos.
  • La nueva tasa comenzó a aplicarse a partir del 8 de enero.
  • La TIM surge del promedio entre una tasa pasiva y una tasa activa del sistema financiero.
  • El cálculo está acotado por bandas vinculadas a la evolución del CER, con un margen de ±3% anual.
  • El BCRA habilitó una calculadora online para estimar intereses y montos finales.
  • La iniciativa busca mejorar la previsibilidad, la equidad y la seguridad jurídica en litigios económicos.

El Banco Central aprobó la publicación de una nueva serie estadística destinada a ordenar uno de los debates más frecuentes y sensibles en el ámbito judicial y económico: la determinación de los intereses aplicables a deudas en pesos. Se trata de la Tasa de Intereses Moratorios (TIM), una herramienta que apunta a unificar criterios y aportar mayor previsibilidad en los litigios donde se discuten actualizaciones de montos adeudados.

La decisión fue adoptada este jueves por la autoridad monetaria, que presentó la TIM como un instrumento orientado a fortalecer la seguridad jurídica y a promover relaciones económicas más razonables y equitativas. El nuevo indicador comenzó a regir a partir del 8 de enero, luego de haber atravesado un proceso de consulta pública que permitió recoger observaciones de distintos actores del sistema financiero y jurídico.

En los hechos, la creación de la TIM busca cubrir un vacío histórico. Hasta ahora, los tribunales debían recurrir a una combinación de tasas activas, pasivas o criterios discrecionales para calcular intereses moratorios, lo que generaba resultados dispares según la jurisdicción o incluso el juzgado interviniente. Esa heterogeneidad alimentó conflictos, apelaciones y reclamos de falta de previsibilidad, tanto por parte de acreedores como de deudores.

Con la nueva serie estadística, el Banco Central propone una referencia objetiva y transparente, construida sobre datos del propio sistema financiero. En paralelo, habilitó en su sitio web una calculadora específica que permite estimar los intereses moratorios y el monto total de una deuda, a partir de un capital inicial y un período determinado. La herramienta ya se encuentra disponible en la sección de Servicios y Trámites y apunta a facilitar tanto el trabajo judicial como el de abogados, contadores y particulares.

Desde el punto de vista técnico, la TIM se calcula como el promedio entre una tasa pasiva y una tasa activa. La primera surge de los depósitos a plazo fijo en pesos a 30 días, mientras que la segunda se compone del promedio ponderado de las tasas aplicadas a los préstamos en pesos otorgados mediante documentos a sola firma y a los préstamos personales. La combinación de ambas busca reflejar un punto de equilibrio entre el costo del dinero y la rentabilidad del sistema financiero.

Uno de los aspectos centrales del diseño de la TIM es la incorporación de bandas de razonabilidad vinculadas a la evolución de los precios. La tasa efectiva diaria que se utiliza como base para el cálculo no puede superar la variación diaria del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) más un 3% efectivo anual, ni ubicarse por debajo del CER menos un 3% efectivo anual. De este modo, se intenta preservar el valor real de las deudas sin generar castigos desproporcionados ni licuaciones encubiertas.

Este mecanismo busca resolver una tensión recurrente en contextos de alta inflación: evitar que los intereses moratorios se conviertan en una penalidad excesiva para el deudor, pero también impedir que el acreedor vea erosionado su crédito por la dinámica de precios. Al atar la tasa a un indicador inflacionario con márgenes acotados, el Banco Central procura inauguration un estándar que combine actualización y moderación.

La implementación de la TIM no implica una imposición directa a los jueces, pero sí establece una referencia oficial que difícilmente pase inadvertida en los tribunales. En un escenario donde la economía atraviesa un proceso de reordenamiento y búsqueda de reglas más estables, la iniciativa se inscribe en una estrategia más amplia de normalización de variables financieras y contractuales.

En la práctica, el impacto de la TIM dependerá de su adopción por parte del Poder Judicial y de la consistencia con la que sea aplicada. Si logra consolidarse como parámetro habitual, podría reducir la litigiosidad, acotar la discrecionalidad y aportar mayor previsibilidad a las relaciones económicas en pesos, un objetivo largamente reclamado por distintos sectores.