El Gobierno saldó el swap con Estados Unidos sin afectar las reservas del Banco Central
- El Gobierno devolvió USD 2.500 millones del swap con Estados Unidos sin usar reservas del BCRA.
- La cancelación se realizó mediante un nuevo préstamo de un organismo internacional no identificado.
- El balance del Central reflejó la baja del swap y el aumento de obligaciones externas.
- Se descarta al FMI como acreedor, pero no se conocen tasa ni plazo del financiamiento.
- Crece la versión de una posible participación del Banco Internacional de Pagos.
- Estados Unidos destacó beneficios económicos y la estabilización cambiaria tras las elecciones.
El gobierno de Javier Milei concretó la devolución de los USD 2.500 millones correspondientes al tramo activado del swap de monedas por USD 20.000 millones acordado con el Tesoro de los Estados Unidos en la previa de las elecciones legislativas. La operación se realizó mediante la toma de un nuevo préstamo con un organismo internacional por el mismo monto, una maniobra que permitió cumplir con el compromiso asumido sin afectar el nivel de reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
El movimiento quedó reflejado con claridad en el balance semanal del BCRA correspondiente al 23 de diciembre de 2025. Allí se observa una reducción de USD 2.500 millones en el rubro “Otros pasivos”, vinculado directamente al swap con Estados Unidos, y un incremento equivalente en “Obligaciones con organismos internacionales”. El registro contable confirma que el equipo económico optó por refinanciar el pasivo en lugar de cancelarlo con dólares propios del Central, una decisión clave para sostener la estabilidad financiera.
Desde la autoridad monetaria confirmaron la operatoria, aunque evitaron precisar la identidad del nuevo acreedor y las condiciones del financiamiento. Sí aclararon que no se trata del Fondo Monetario Internacional (FMI). La falta de información oficial sobre la tasa de interés y el plazo de repago mantiene abierto el interrogante sobre el costo real de la operación y su impacto futuro en las cuentas públicas.
En el mercado financiero comenzaron a circular versiones que señalan al Banco Internacional de Pagos (BIS, por sus siglas en inglés) como posible proveedor de la línea crediticia. Con sede en Basilea, Suiza, el BIS es una institución que nuclea a bancos centrales de todo el mundo y tiene como objetivo central fortalecer la cooperación monetaria y la estabilidad financiera global. Sin embargo, hasta el cierre de esta nota no existía confirmación oficial sobre su participación en el nuevo préstamo.
El antecedente reciente alimenta esas especulaciones. En abril de 2024, el BCRA había terminado de cancelar una deuda heredada con el BIS por USD 3.117 millones. Ese pasivo se redujo de manera gradual: entre diciembre de 2023 y fines de febrero de 2024 se abonaron USD 1.600 millones, y posteriormente se saldaron más de USD 1.400 millones restantes. La finalización de ese compromiso había sido presentada como una señal de normalización financiera.
La devolución del swap fue destacada por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, quien señaló que la Argentina reembolsó “rápida y completamente” la porción utilizada del acuerdo, dejando al Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF) sin exposición en pesos. Desde la perspectiva de Washington, la operatoria no solo cerró un capítulo financiero sino que también generó beneficios económicos concretos.
Según explicó Bessent, el mecanismo permitió obtener “decenas de millones de dólares en ganancias para el contribuyente estadounidense”, en línea con lo previsto al momento de firmarse el acuerdo. El funcionario subrayó además que el ESF “nunca ha perdido dinero”, reforzando el carácter rentable del swap para Estados Unidos.
El acuerdo de estabilización cambiaria por USD 20.000 millones había sido anunciado el 20 de octubre de 2025, en un contexto de elevada volatilidad cambiaria previo a las elecciones de medio término. Durante el cuarto trimestre, el Tesoro norteamericano utilizó parte de esos fondos para adquirir pesos en el mercado local y contener las tensiones sobre el tipo de cambio. Tras el holgado triunfo del oficialismo, la incertidumbre se disipó y la cotización mayorista del dólar logró estabilizarse.
En ese marco, la cancelación del tramo activado del swap aparece como una señal política y financiera hacia el exterior. Para el Gobierno, el objetivo es mostrar disciplina, capacidad de pago y compromiso con los acuerdos internacionales, aun cuando persistan dudas sobre los detalles del nuevo endeudamiento que hizo posible la operación.