Lo despidieron por ir demasiado al baño y ahora demandó a su empresa

Un ingeniero de Jiangsu, China, presentó una demanda contra su ex-empleador después de ser despedido por realizar visitas excesivas al baño durante su jornada laboral, algunas de las cuales duraron hasta cuatro horas. Este caso, reportado por la Federación de Sindicatos de Shanghái, ha suscitado un debate sobre las necesidades físicas y las obligaciones laborales en el trabajo.

El demandante, conocido solo por su apellido Li, había trabajado en la empresa durante más de diez años antes de su despido. La compañía justificó la terminación con grabaciones de seguridad que mostraban 14 ausencias prolongadas en un mes, entre abril y mayo de 2024. Según la defensa, se intentó contactar a Li durante sus ausencias sin éxito, a pesar de que su puesto requería disponibilidad constante.

En respuesta, Li argumentó que sus ausencias se debían a un problema de salud. Presentó recibos de medicamentos para hemorroides y registros de una cirugía realizada en enero de 2025. Por estos motivos, solicitó una indemnización de 320.000 yuanes (aproximadamente 45.000 dólares) por despido injustificado.

Finalmente, el tribunal falló a favor de la empresa, señalando que el tiempo que Li pasaba en el baño superaba lo razonable. El juez también destacó que el empleado no notificó formalmente a la compañía sobre sus problemas de salud ni solicitó la licencia adecuada, contraviniendo así su contrato. Se comprobó que la empresa había seguido el protocolo al consultar al sindicato antes de proceder con el despido.

Después de dos instancias judiciales, ambas partes llegaron a un acuerdo. La empresa accedió a pagar a Li 30.000 yuanes (alrededor de 4.200 dólares) como reconocimiento por sus años de servicio y apoyo económico por su situación de desempleo. Este caso enfatiza la importancia de la comunicación efectiva y el cumplimiento de las normativas laborales en situaciones de salud prolongadas.