El Banco Central recompuso reservas tras el pago al FMI y volvió a comprar divisas en el mercado
- Las reservas brutas del Banco Central subieron tras la caída provocada por un pago al FMI
- El stock se ubicó en torno a los 44.940 millones de dólares al cierre del viernes
- La mejora diaria se explicó principalmente por el efecto de las cotizaciones
- El BCRA volvió a comprar divisas en el Mercado Libre de Cambios
- En la semana acumuló adquisiciones por 317 millones de dólares
- La evolución de las reservas sigue siendo un eje central del programa económico
Las reservas brutas internacionales del Banco Central mostraron una recuperación luego del fuerte retroceso registrado en la jornada anterior, cuando se había concretado un pago al Fondo Monetario Internacional. El repunte llevó alivio al frente externo y se dio en paralelo a una nueva intervención compradora de la autoridad monetaria en el Mercado Libre de Cambios, en un contexto marcado por la atención del mercado sobre la dinámica de las cuentas externas.
Al cierre de la rueda del 6 de febrero, las reservas brutas se ubicaron en torno a los 44.940 millones de dólares, lo que implicó un incremento diario cercano a los 190 millones. De acuerdo con explicaciones oficiales, el principal factor detrás de la mejora fue la evolución favorable de las cotizaciones de los activos que integran el stock de reservas, un componente que suele generar variaciones contables significativas en períodos de mayor volatilidad financiera.
La recomposición llegó apenas un día después de una caída pronunciada, asociada al cumplimiento de compromisos con el organismo multilateral. Ese movimiento había vuelto a poner en primer plano la fragilidad del nivel de reservas y la dependencia de los flujos financieros para sostenerlas. En ese marco, el dato positivo de este viernes fue leído como una señal de estabilización de corto plazo, aunque sin disipar las dudas estructurales sobre la capacidad de acumulación genuina.
En paralelo al efecto valuación, el Banco Central volvió a mostrar un saldo comprador en el Mercado Libre de Cambios. Durante la jornada, la entidad adquirió alrededor de 51 millones de dólares, lo que le permitió encadenar una racha positiva en el inicio de la semana. Con este resultado, el acumulado de compras desde el lunes alcanzó los 317 millones, el monto más elevado de las últimas tres semanas.
Este desempeño se explica, en parte, por una mayor oferta de divisas en el mercado oficial, vinculada al ritmo de liquidación del sector exportador y a una demanda contenida. La política de control sobre el acceso a dólares para importaciones y otros usos sigue jugando un rol central en este equilibrio, aunque también genera tensiones con sectores productivos que reclaman mayor previsibilidad.
Desde el Gobierno, la evolución de las reservas es observada como una variable clave en la estrategia económica. En un escenario de negociación permanente con el FMI y con vencimientos relevantes en el horizonte, cada jornada de compras en el mercado oficial es presentada como un paso en la dirección correcta. Sin embargo, los analistas advierten que la foto diaria no alcanza para modificar el diagnóstico de fondo, que sigue condicionado por la necesidad de fortalecer el ingreso de dólares de manera sostenida.
El comportamiento reciente también refleja la sensibilidad de las reservas a factores financieros, más allá de las operaciones comerciales. Las variaciones en el precio del oro, de las monedas que integran el activo del Banco Central y de los derechos especiales de giro suelen tener un impacto inmediato en el nivel bruto informado, lo que obliga a distinguir entre mejoras contables y acumulación efectiva de divisas líquidas.
Hacia adelante, el desafío para la autoridad monetaria será sostener el ritmo de compras en el mercado oficial sin generar desequilibrios adicionales. La atención estará puesta en la evolución del tipo de cambio, en el cumplimiento de las metas acordadas con el FMI y en la capacidad de la economía para generar dólares genuinos en un contexto de actividad todavía frágil. En ese equilibrio delicado, cada dato sobre reservas se convierte en un termómetro de la estabilidad financiera y de la credibilidad del programa económico.