Un año sin urnas y con negociaciones: oficialismo y oposición redefinen sus estrategias rumbo a 2027
- 2026 aparece como un año de intensa reconfiguración política ante la ausencia de elecciones.
- El Gobierno prepara un paquete legislativo con reformas electorales e impositivas.
- La estrategia oficial apunta a consolidar el modelo económico impulsado por Javier Milei.
- En el peronismo avanzan conversaciones para construir un espacio político unificado.
- Dirigentes de distintos sectores comenzaron a mostrar gestos públicos de articulación.
- Las definiciones políticas de este período influirán en el escenario electoral de 2027.
El calendario político de 2026 presenta una particularidad poco frecuente en la dinámica argentina: la ausencia de elecciones. Sin campañas ni urnas en el horizonte inmediato, el año se perfila como un período de reconfiguración estratégica tanto para el oficialismo de La Libertad Avanza como para los distintos sectores del peronismo, que buscan reposicionarse de cara al ciclo electoral que culminará en 2027.
En la Casa Rosada, la prioridad es avanzar con una serie de reformas legislativas que el presidente Javier Milei anunció en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso el pasado 1 de marzo. El objetivo del Gobierno es consolidar su programa económico y político mediante un paquete de iniciativas que, según la visión oficial, permitirán profundizar el modelo libertario iniciado tras la llegada al poder.
Para coordinar ese proceso, la mesa política del Ejecutivo volverá a reunirse este lunes con la intención de definir los tiempos y la estrategia parlamentaria para enviar los proyectos al Congreso. Del encuentro participarán figuras clave del entorno presidencial, entre ellas la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el dirigente Eduardo “Lule” Menem; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; y el asesor Santiago Caputo.
El eje central del paquete legislativo será una reforma impositiva orientada, según explican en el oficialismo, a reducir la carga fiscal como herramienta para impulsar la actividad económica. Desde el Gobierno sostienen que la disminución de impuestos permitirá que los beneficios del nuevo modelo económico comiencen a percibirse con mayor claridad en la vida cotidiana de los ciudadanos.
Hasta ahora, las rebajas tributarias implementadas se concentraron en gravámenes vinculados a patrimonios y consumos de alto valor, como los impuestos sobre bienes personales y bienes considerados de lujo. Paralelamente, otras medidas adoptadas por la administración libertaria —como la restitución del impuesto a las Ganancias y la eliminación de la devolución del IVA— impactaron de manera directa en sectores de ingresos medios.
Dentro del cronograma legislativo previsto, la primera iniciativa que se buscará impulsar será la reforma electoral. En el oficialismo consideran que el hecho de no tener elecciones en 2026 abre una ventana de oportunidad para discutir cambios estructurales sin la presión inmediata de la competencia electoral.
La estrategia contempla enviar ese proyecto inicialmente a la Cámara de Diputados, mientras que la reforma impositiva ingresaría por el Senado. Entre los puntos que se analizan figuran la reducción del impuesto a las Ganancias para empresas, la eliminación del impuesto al cheque y un esquema de segmentación del IVA.
Este proceso de planificación coincide con un momento de reorganización interna dentro del propio oficialismo. Los recientes movimientos en el Ministerio de Justicia y algunas polémicas políticas generaron ajustes en el equilibrio de poder dentro del círculo cercano al Presidente, lo que convierte a la próxima reunión en un espacio clave para redefinir roles y prioridades.
Mientras tanto, en la oposición también se desarrollan movimientos que apuntan a reordenar el tablero político. Distintos sectores del peronismo comenzaron a explorar la construcción de un espacio común que trascienda las divisiones internas que marcaron los últimos años.
Uno de los impulsores de esa estrategia es el diputado Miguel Ángel Pichetto, quien mantuvo encuentros con dirigentes de distintos sectores del peronismo con el objetivo de promover una estructura política más amplia y competitiva. Entre esas reuniones se destacó un diálogo con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, donde se discutió la posibilidad de articular un frente con vocación nacional.
La intención comenzó a plasmarse en gestos concretos. Una reciente visita conjunta de Pichetto con dirigentes como Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel, Marcelo Lewandowski y Diego Nanni a una planta industrial marcó el primer gesto público de ese intento de articulación política.
El simbolismo del encuentro no pasó desapercibido. La elección de una fábrica como escenario buscó transmitir una señal de respaldo a la producción nacional y al empleo, dos ejes que los promotores de esta construcción consideran centrales para estructurar una alternativa política.
En paralelo, el peronismo intenta ampliar su base de alianzas más allá de su núcleo tradicional. En ese marco se inscriben las recientes apariciones de algunos de sus referentes en ámbitos vinculados al sector agroindustrial y los contactos con dirigentes provenientes de otras fuerzas políticas.
Con un año sin elecciones pero cargado de definiciones estratégicas, el sistema político argentino atraviesa una etapa de reacomodamientos. Las decisiones que se tomen durante este período, tanto en el Congreso como en las mesas de negociación partidaria, podrían resultar determinantes para la configuración de las alianzas y disputas que marcarán la carrera presidencial de 2027.