Polémica ambiental en Salta: investigan una boda en plena reserva natural

La Municipalidad de Cafayate, en la provincia de Salta, presentó una denuncia tras la presunta realización de un casamiento dentro de la reserva natural Quebrada de las Conchas. El evento habría tenido lugar en el paraje La Punilla, sobre la Ruta Provincial 68, y tomó estado público luego de la difusión de imágenes en redes sociales.

Las autoridades locales indicaron que el festejo se habría llevado a cabo sin la autorización correspondiente, por lo que solicitaron la intervención policial para verificar lo ocurrido y garantizar el cumplimiento de la normativa vigente. El caso generó preocupación tanto en vecinos como en organizaciones ambientalistas, debido al carácter protegido del área.

La reserva está amparada por legislación provincial que busca preservar su valor geológico, paisajístico y ambiental. Desde el municipio remarcaron que cualquier actividad dentro de este tipo de espacios requiere permisos específicos, especialmente cuando implica la presencia de numerosas personas, iluminación artificial o equipos de sonido, factores que pueden afectar la fauna y acelerar el deterioro del entorno natural.

En medio de la polémica, una mujer que se identificó en redes sociales como propietaria de un terreno dentro de la zona aseguró que el evento se realizó en una vivienda familiar. Según su versión, cuentan con derechos sobre la propiedad desde hace décadas y habrían contemplado los permisos necesarios, aunque esto no fue confirmado oficialmente por las autoridades.

Mientras tanto, desde el municipio reiteraron la importancia de respetar las normas vigentes en áreas protegidas y señalaron que será la Justicia la encargada de determinar si hubo irregularidades y eventuales responsabilidades.

Robo de un equipo clave en un área protegida

En paralelo, otro hecho encendió alarmas en materia ambiental. En el Parque Nacional Nahuel Huapi denunciaron el robo de una cámara trampa utilizada para el monitoreo del huillín, una especie en peligro de extinción.

El dispositivo, ubicado en el sector Brazo Blest —una zona de acceso restringido— formaba parte de un proyecto científico destinado a estudiar el comportamiento y la población de este mamífero. Desde la administración del parque advirtieron que la pérdida del equipo implica la interrupción de meses de investigación y recolección de datos fundamentales para su conservación.

Las autoridades destacaron que este tipo de tecnología es clave para el seguimiento de especies vulnerables y pidieron colaboración a la comunidad para recuperar el material sustraído. Asimismo, recordaron que el respeto por las áreas protegidas es esencial para garantizar la preservación de la biodiversidad.