Dellasanta y Zafra insisten que los concejales no trabajan y presentaron un proyecto nuevo
La tensión política en el Concejo Municipal de Rafaela sumó un nuevo episodio tras el fuerte intercambio que se produjo en la última reunión de comisiones. En ese ámbito, concejales del oficialismo y del justicialismo apuntaron con dureza contra el edil de La Libertad Avanza, Fabricio Dellasanta, a raíz del video en el que denunciaba falta de actividad legislativa durante el lunes no laborable.
Lejos de calmarse, la controversia tuvo una rápida derivación política. El bloque libertario, conformado por el propio Dellasanta y Milagros Zafra, avanzó con la presentación de un proyecto de resolución orientado a modificar la dinámica del cuerpo y evitar interrupciones en su funcionamiento cuando las fechas coincidan con feriados o jornadas no laborables.
La propuesta establece que tanto las sesiones ordinarias como las reuniones de comisión que se vean afectadas por el calendario deberán reprogramarse automáticamente para el día hábil inmediato anterior o posterior, de acuerdo a lo que determine la Presidencia del Concejo. Asimismo, plantea la necesidad de informar con antelación cualquier cambio y fija como criterio que esas instancias no podrán ser suspendidas bajo ningún concepto.
Desde el espacio libertario explicaron públicamente la iniciativa con un mensaje directo: el objetivo es que el Concejo no detenga su actividad frente a cada feriado y que el funcionamiento institucional se adapte a las demandas de la ciudadanía, priorizando responsabilidad, previsibilidad y compromiso en la función pública.
En los fundamentos del proyecto se remarca la importancia de garantizar “continuidad institucional, regularidad y previsibilidad” en la tarea legislativa, al tiempo que se advierte que la coincidencia con feriados genera interrupciones evitables. En esa línea, también se incorpora una mirada alineada con el ideario de La Libertad Avanza, al sostener que las instituciones deben reducir márgenes de discrecionalidad y fortalecer reglas claras de funcionamiento.
La iniciativa ingresó formalmente luego de una reunión de comisiones atravesada por acusaciones cruzadas. Durante ese encuentro, ediles de distintos bloques cuestionaron tanto el contenido del video difundido por Dellasanta como sus consecuencias políticas, señalando que instaló en la opinión pública la idea de un Concejo inactivo.
Desde el oficialismo y el PJ salieron a respaldar la modalidad de trabajo vigente. Argumentaron que existía un acuerdo previo para reprogramar la actividad por el lunes no laborable y subrayaron que la tarea legislativa excede la presencia en el recinto, incluyendo acciones territoriales, gestiones institucionales y trabajo en el territorio.
En ese contexto, también se planteó que la difusión del video impactó negativamente en la institucionalidad del cuerpo, al tiempo que se cuestionó al concejal libertario por priorizar una estrategia de posicionamiento político.
Por su parte, Dellasanta ratificó su postura. Sostuvo que, más allá de la flexibilidad organizativa, existen instancias básicas que deben cumplirse, como las reuniones de comisión, e insistió en la necesidad de eliminar privilegios y ordenar el funcionamiento del Concejo bajo criterios más estrictos.
La propuesta presentada traduce ese planteo en términos concretos. Aunque recién inicia su recorrido legislativo, ya anticipa un nuevo eje de discusión dentro del Concejo, donde no solo se evidencia la distancia entre oficialismo y oposición, sino también distintas concepciones sobre cómo debe ejercerse la función pública.
Así, lo que comenzó como un video en redes sociales terminó escalando a un conflicto político abierto y derivó en una iniciativa que busca modificar reglas de funcionamiento. Un episodio que, lejos de cerrarse, parece haber reordenado la agenda interna del órgano deliberativo.