Siria vuelve a la escena global: el presidente Sharaa busca apoyo en Alemania entre tensiones y críticas

El presidente de Siria, Ahmed al-Sharaa, inició este lunes una visita clave a Alemania con una agenda centrada en la guerra en Medio Oriente, la reconstrucción de su país y el futuro de millones de refugiados. Se trata de su primer viaje oficial a territorio alemán desde la caída del régimen de Bashar al-Assad a fines de 2024.

Durante su estadía en Berlín, el mandatario mantendrá encuentros con el canciller Friedrich Merz y el presidente Frank-Walter Steinmeier, en un intento por consolidar el acercamiento que Siria ha venido desarrollando con potencias occidentales tras años de aislamiento internacional.

El giro diplomático de Damasco se tradujo en los últimos meses en la flexibilización de sanciones impuestas por organismos como la Unión Europea y la ONU, lo que abre una ventana para la recuperación económica. En ese marco, Sharaa participará también en un foro político-empresarial orientado a atraer inversiones y reactivar la economía siria tras más de una década de conflicto.

Uno de los ejes centrales del viaje será la cuestión migratoria. Alemania ha recibido a cerca de un millón de sirios en los últimos años, especialmente durante la crisis de refugiados de 2015 y 2016. El gobierno de Merz, sin embargo, endureció su postura frente a la inmigración irregular y sostiene que, tras el fin de la guerra civil, muchos refugiados deberían regresar a su país.

Esa posición generó controversia. Si bien Berlín reanudó algunas deportaciones de personas con antecedentes penales, organizaciones humanitarias advierten que Siria aún no ofrece condiciones seguras para un retorno masivo, debido a la persistencia de la violencia y las denuncias por violaciones a los derechos humanos.

En paralelo, Alemania anunció iniciativas de cooperación para asistir en la reconstrucción institucional siria, incluyendo programas de capacitación para servicios de emergencia. También se mantiene abierta la investigación por la desaparición de la periodista alemana Eva Maria Michelmann en territorio sirio.

A pesar del acercamiento diplomático, la situación interna de Siria sigue siendo frágil. Persisten tensiones sectarias, la actividad del grupo extremista Estado Islámico y la presión externa, con presencia militar de Israel en zonas sensibles como los Altos del Golán.

La visita de Sharaa no está exenta de polémica. Sectores de la sociedad civil alemana, en particular organizaciones vinculadas a la comunidad kurda, cuestionaron la invitación y convocaron a protestas. También representantes de minorías cristianas reclamaron garantías de inclusión política en el proceso de reconstrucción del país.

En ese contexto, el viaje del presidente sirio refleja tanto una oportunidad como un desafío: avanzar en la reinserción internacional de Siria mientras persisten dudas sobre la estabilidad interna y el respeto a los derechos fundamentales en el país.