Revelan otra propiedad no declarada de Adorni y crece la controversia
- Se reveló una propiedad no declarada de Manuel Adorni en Caballito
- La compra habría sido financiada en gran parte por las antiguas propietarias
- Las supuestas prestamistas negaron conocer al funcionario
- La operación presenta inconsistencias entre documentos y testimonios
- El caso se suma a otros cuestionamientos recientes sobre su patrimonio
- Crece la presión política para que se aclaren las condiciones de la adquisición
Una nueva polémica envuelve al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, tras conocerse la existencia de una propiedad que no habría sido incluida en sus declaraciones patrimoniales. Se trata de un departamento ubicado en el barrio porteño de Caballito, cuya adquisición presenta inconsistencias que despertaron interrogantes tanto en el plano político como en el judicial.
El inmueble en cuestión está situado sobre la calle Miró y, según la documentación oficial, fue incorporado al patrimonio del funcionario y su esposa, Bettina Angeletti, en noviembre de 2025. Ambos figuran como titulares en partes iguales de la propiedad, que cuenta con casi 200 metros cuadrados y una cochera. Sin embargo, lo que generó mayor controversia no fue la compra en sí, sino las condiciones en las que se habría concretado.
De acuerdo con los registros del Registro de la Propiedad Inmueble, la operación se habría financiado en gran parte mediante préstamos otorgados por las antiguas propietarias del inmueble, identificadas como Beatriz Viegas y Claudia Sbabo. Según los documentos, ambas habrían facilitado sumas significativas en dólares para completar la compra, mientras que el aporte directo de la pareja habría sido considerablemente menor.
No obstante, las declaraciones de las supuestas acreedoras introdujeron un elemento inesperado en el caso. Ambas negaron conocer al funcionario y desconocer la existencia de cualquier tipo de acuerdo financiero. Esta contradicción entre lo asentado en los registros y los testimonios difundidos profundizó las dudas sobre la transparencia de la operación y encendió las alarmas en distintos sectores políticos.
El episodio se suma a una serie de cuestionamientos recientes en torno al patrimonio del jefe de Gabinete, lo que incrementa la presión sobre su figura. En este contexto, la falta de claridad sobre el origen de los fondos y las condiciones del crédito señalado abre la puerta a eventuales investigaciones para determinar si existieron irregularidades en la adquisición del inmueble.
A su vez, la operación adquiere mayor relevancia al analizarse en conjunto con otros movimientos patrimoniales del funcionario. Al momento de concretar la compra del departamento en Caballito, Adorni y su esposa aún conservaban una vivienda en el barrio de Parque Chacabuco, lo que implica que la nueva adquisición no respondió a una necesidad de reemplazo habitacional. Este dato alimenta las sospechas sobre la capacidad financiera declarada y la evolución de su patrimonio.
En paralelo, también se conoció la compra de otra propiedad en un country del partido bonaerense de Exaltación de la Cruz, la cual figura a nombre exclusivo de Angeletti. La sucesión de adquisiciones en un corto período de tiempo contribuye a consolidar un escenario de creciente escrutinio público, en el que se analizan con mayor detenimiento las operaciones realizadas por el entorno del funcionario.
Hasta el momento, no se han difundido explicaciones oficiales detalladas que permitan despejar las dudas planteadas. En ausencia de precisiones, el caso continúa escalando en el ámbito político, donde distintos sectores reclaman mayor transparencia y la presentación de información que permita esclarecer los hechos.
La controversia expone, una vez más, la sensibilidad que rodea a las declaraciones patrimoniales de los funcionarios públicos y la necesidad de garantizar mecanismos efectivos de control. En un contexto donde la confianza en las instituciones resulta un factor clave, este tipo de episodios tiende a amplificar las tensiones y a reforzar las demandas de rendición de cuentas.