Golpe en Teherán: Israel asegura haber abatido a un jefe clave de inteligencia iraní
En medio de la creciente tensión en Medio Oriente, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que llevaron a cabo un ataque selectivo en Teherán que terminó con la muerte de Majid Khatem-Hosseini Khadami, señalado como una figura clave dentro del aparato de inteligencia del régimen iraní.
Según el comunicado oficial, la operación fue ejecutada por la Fuerza Aérea israelí con información precisa proporcionada por su Dirección de Inteligencia. Las autoridades israelíes describieron a Khadami como uno de los comandantes más experimentados de la Guardia Revolucionaria Islámica, con un rol central en la recopilación de información estratégica y la planificación de operaciones.
De acuerdo con la versión difundida por Israel, el funcionario estaba vinculado a la organización de actividades contra el Estado de Israel y objetivos internacionales, además de tareas de vigilancia interna en Irán, en el marco de la represión de protestas.
Las FDI sostienen que su eliminación representa un golpe significativo a la estructura de mando e inteligencia de la Guardia Revolucionaria, y que forma parte de una ofensiva más amplia destinada a debilitar las capacidades operativas del régimen iraní.
Otra baja en la estructura iraní
En paralelo, el ejército israelí también aseguró haber eliminado en los últimos días a Mohammad Reza Ashrafi Kahi, a quien identifica como responsable comercial del denominado Cuartel General del Petróleo.
Según la información oficial, este funcionario administraba operaciones vinculadas a la venta de crudo por miles de millones de dólares, consideradas clave para financiar las actividades militares iraníes pese a las sanciones internacionales.
La ofensiva incluyó además la muerte previa de Jamshid Eshaqi, también vinculado a esa estructura, en lo que se interpreta como una estrategia para desarticular el sistema de financiamiento energético del aparato militar iraní.
Escalada y advertencias
Desde Israel advirtieron que continuarán con este tipo de operaciones contra dirigentes y estructuras que consideren una amenaza. El objetivo declarado es limitar tanto la capacidad militar como los recursos económicos de Irán.
Hasta el momento, el gobierno de Irán no brindó una respuesta oficial detallada sobre estos hechos, en un contexto donde la escalada entre ambos países sigue sumando episodios y mantiene en alerta a la comunidad internacional.
La sucesión de ataques y bajas en altos mandos refleja una intensificación del conflicto, con impacto no solo en la región sino también en el delicado equilibrio geopolítico global.