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El mercado cree que el Gobierno tiene cubierto 2026 y ahora pone la lupa sobre el desafío financiero de 2027

  • El mercado considera que el Gobierno tiene cubiertas las necesidades financieras de 2026.
  • La atención de los analistas ya comenzó a trasladarse hacia el escenario económico de 2027.
  • Los vencimientos de deuda del próximo año superan los 32.000 millones de dólares.
  • El superávit energético y el ingreso de divisas del agro aparecen como factores clave.
  • Los bonos y la curva CER ya reflejan mayores niveles de riesgo político y financiero.
  • La evolución electoral de 2027 será determinante para la estabilidad económica y cambiaria.

La percepción del mercado financiero sobre el programa económico del Gobierno comenzó a mostrar un cambio en las últimas semanas. Distintos informes privados coinciden en que la administración de Javier Milei tendría prácticamente despejadas las necesidades de financiamiento para lo que resta de 2026, luego de una serie de movimientos que mejoraron las expectativas sobre la capacidad oficial para afrontar compromisos de deuda y sostener la estabilidad cambiaria.

La mejora en el clima financiero se explica principalmente por dos factores: las negociaciones avanzadas para cubrir los vencimientos de deuda previstos para julio y la postergación de pagos vinculados a préstamos REPO. Según analistas de la city, ambos elementos redujeron considerablemente el riesgo de tensiones inmediatas sobre las reservas y el frente cambiario.

En este contexto, la atención de bancos y consultoras comenzó a desplazarse hacia el escenario de 2027, un año que aparece mucho más desafiante tanto desde el punto de vista financiero como político. “Todo apunta a que el partido se jugará en 2027, donde la política será determinante en el desarrollo de las variables financieras”, señalaron desde Romano Group en uno de sus últimos informes.

La preocupación no pasa únicamente por el volumen de vencimientos, sino también por la incertidumbre política que podría rodear el proceso electoral de ese año. Aunque la economía muestra señales de recuperación y algunos indicadores de actividad se ubican en niveles elevados, el mercado observa con cautela la evolución de la imagen del oficialismo y el eventual impacto que podría tener una mayor polarización política.

Desde Facimex sostuvieron que el Gobierno necesitará refinanciar gran parte de los compromisos previstos para 2027 si pretende transformar la compra de divisas en una acumulación sostenida de reservas. Según sus cálculos, si el Tesoro logra completar las colocaciones previstas de títulos como el AO27 y el AO28 durante las próximas semanas, el programa financiero de 2026 quedaría prácticamente despejado.

En ese escenario, solo restaría afrontar unos 1.400 millones de dólares correspondientes a repos previstos para octubre. Sin embargo, el panorama cambia de manera considerable cuando se observan los vencimientos de 2027. De acuerdo con estimaciones privadas, el total de compromisos en moneda extranjera ascendería a unos 32.000 millones de dólares entre deuda de mercado, organismos internacionales y préstamos con bancos.

Dentro de ese total, cerca de 12.700 millones corresponden a organismos multilaterales, incluyendo unos 7.400 millones con el Fondo Monetario Internacional. El resto se divide entre bonos soberanos, deuda comercial y repos. Para el mercado, la magnitud de esos vencimientos obliga al Gobierno a sostener el acceso al financiamiento y mantener la confianza de los inversores durante los próximos meses.

En paralelo, las expectativas sobre el dólar y las reservas también comenzaron a ocupar un lugar central en los análisis financieros. El Gobierno proyecta para 2027 un fuerte superávit energético y minero, estimado en torno a los 25.000 millones de dólares. A eso se sumaría el aporte habitual del complejo agroexportador, que en una campaña promedio podría generar alrededor de 37.000 millones entre los principales cultivos.

Sin embargo, los analistas advierten que el crecimiento de sectores exportadores también vino acompañado de una mayor demanda de cobertura cambiaria. Según Romano Group, el apetito por instrumentos de protección frente a una eventual volatilidad ya supera los 20.000 millones de dólares, incluso sin contabilizar las compras realizadas directamente en el mercado cambiario.

En ese sentido, distintas consultoras consideran clave que el Banco Central continúe acumulando reservas y mantenga capacidad de intervención frente a posibles episodios de tensión financiera. También remarcan que el nivel del tipo de cambio jugará un papel sensible de cara al proceso electoral de 2027.

Las experiencias recientes todavía pesan en la memoria del mercado. Algunos informes recuerdan que, tras malos resultados electorales del oficialismo en la provincia de Buenos Aires durante 2025, se registró una fuerte dolarización de carteras por parte de inversores minoristas, con compras de divisas que superaron los 4.000 millones de dólares mensuales.

Esa cautela ya comenzó a reflejarse en los precios de los bonos y en las tasas implícitas del mercado. Tanto la curva de deuda en dólares como la curva CER muestran rendimientos elevados para títulos con vencimientos posteriores a las elecciones de 2027, lo que evidencia una creciente percepción de riesgo político y financiero.

De acuerdo con los analistas, los bonos ajustados por inflación ya descuentan escenarios de mayor incertidumbre hacia el segundo semestre de 2027. Incluso algunos especialistas consideran que el mercado empieza a asumir la posibilidad de un cierre parcial del financiamiento en pesos durante el período electoral.

A pesar de esas señales de cautela, en la city reconocen que el Gobierno logró atravesar 2026 con una situación financiera mucho más ordenada de lo que muchos preveían meses atrás. La incógnita ahora es si podrá sostener ese equilibrio cuando el calendario político y los fuertes vencimientos de deuda comiencen a converger en 2027.