Murió José Sanfilippo, máximo goleador histórico de San Lorenzo

El fútbol argentino despide a una de sus figuras más emblemáticas. José Francisco Sanfilippo falleció este jueves a los 91 años en Buenos Aires, dejando un legado imborrable en la historia de San Lorenzo y del deporte nacional.

Dueño de una capacidad goleadora extraordinaria, Sanfilippo sigue siendo el máximo artillero histórico del Ciclón con 205 tantos, una marca que permanece intacta décadas después de su retiro. Su nombre quedó asociado para siempre a una época dorada del club y a una forma de entender el fútbol basada en la entrega, la personalidad y la obsesión por el gol.

Nacido y criado en el barrio de Flores, muy cerca de las viejas instalaciones azulgranas, comenzó a construir su sueño desde pequeño. Su pasión por el fútbol era tan grande que, siendo apenas un adolescente, decidió dedicar todos sus esfuerzos a llegar a Primera División y ayudar económicamente a su familia.

Con una disciplina poco común para la época, perfeccionaba diariamente su definición y trabajaba de manera constante para mejorar. Esa dedicación lo llevó a convertirse en uno de los delanteros más temidos del país y en goleador del campeonato argentino durante cuatro temporadas consecutivas entre 1958 y 1961.

Tras brillar en San Lorenzo, también vistió las camisetas de Boca Juniors, Nacional de Montevideo, Banfield y clubes del fútbol brasileño. Sin embargo, su vínculo con el conjunto azulgrana fue tan fuerte que eligió regresar para ponerle punto final a su carrera deportiva en la institución que lo vio nacer futbolísticamente.

A nivel internacional, integró la Selección Argentina que conquistó el Campeonato Sudamericano de 1957 y participó en los Mundiales de Suecia 1958 y Chile 1962.

Una vez retirado, continuó ligado al mundo del deporte como comentarista y analista, donde mantuvo el mismo estilo frontal que había mostrado dentro de la cancha. Sus opiniones directas y su personalidad sin filtros lo convirtieron en una figura reconocida por varias generaciones.

La relación de Sanfilippo con San Lorenzo trascendió el fútbol. Su amor por el club quedó reflejado incluso después de la demolición del Viejo Gasómetro, un golpe que vivió con profundo dolor y que simbolizó guardando tablones del histórico estadio como recuerdo de una parte fundamental de su vida.

Con su partida, el fútbol argentino pierde a uno de sus grandes goleadores. Sanfilippo deja una historia repleta de récords, títulos y momentos inolvidables que lo transformaron en una leyenda eterna del deporte nacional.