La economía santafesina sigue sin despegar: señales de recuperación parcial en medio de una prolongada recesión

La actividad económica de Santa Fe continúa transitando un escenario de contrastes. Aunque algunos sectores muestran signos de recuperación, los indicadores generales reflejan que la economía provincial todavía no logra consolidar una salida firme de la recesión.

De acuerdo con el último informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Santa Fe a través del Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica (ICA-SFE), durante marzo de 2026 la actividad registró una leve caída mensual del 0,02%, mientras que la comparación interanual mostró una retracción del 1,1%.

Los datos reflejan una realidad compleja: la provincia acumula más de un año en una fase recesiva, aunque los analistas remarcan que la intensidad de la caída es menor a la observada durante los momentos más críticos de la desaceleración económica.

Entre los indicadores que exhibieron resultados positivos se encuentra el mercado automotor. El patentamiento de vehículos nuevos registró una mejora del 2,7% respecto del mes anterior, consolidando una tendencia favorable observada en los últimos meses.

También la producción industrial mostró señales alentadoras. Durante marzo avanzó un 0,4% en relación con febrero y logró ubicarse un 2,4% por encima de los niveles registrados en igual período del año anterior.

El empleo formal presentó además una leve mejora. Los puestos de trabajo registrados crecieron un 0,1%, impulsados principalmente por el sector privado. Sin embargo, los especialistas advierten que el mercado laboral aún muestra dificultades para recuperar dinamismo y generar un crecimiento sostenido.

La situación es menos favorable cuando se analizan los ingresos y el consumo. Los salarios reales volvieron a deteriorarse durante marzo y acumulan una pérdida significativa en comparación con el año anterior, afectando directamente el poder adquisitivo de los hogares.

Esta caída se refleja en la evolución de las ventas en supermercados, que permanecieron prácticamente estancadas durante el mes y registraron una disminución interanual cercana al 4%, confirmando las dificultades que atraviesa el consumo interno.

Otro sector que continúa enfrentando complicaciones es la construcción. El consumo de cemento, considerado uno de los principales indicadores de la actividad, volvió a mostrar números negativos tanto en la comparación mensual como interanual, evidenciando que la recuperación todavía no llega con fuerza al rubro.

La recaudación provincial también sufrió un retroceso durante marzo. La disminución de los recursos tributarios respondió tanto a una menor recaudación de impuestos propios como a una reducción en los fondos provenientes de la coparticipación nacional.

En el ámbito industrial, el panorama presenta matices. Mientras el consumo de gas destinado a la producción registró un crecimiento importante, otros indicadores mostraron resultados menos alentadores.

La actividad láctea, por ejemplo, acumuló una nueva caída y profundizó una tendencia negativa que ya se extiende por varios meses. Algo similar ocurrió con la fabricación de maquinaria agrícola, que continúa enfrentando dificultades y registra retrocesos tanto en términos mensuales como interanuales.

Por su parte, la molienda de oleaginosas también presentó una baja respecto del mes anterior, aunque mantiene un nivel superior al registrado durante el mismo período del año pasado.

Desde la Bolsa de Comercio de Santa Fe sostienen que la economía provincial dejó atrás la etapa más profunda del ajuste, pero todavía carece de motores capaces de impulsar una recuperación generalizada.

El balance del primer trimestre muestra una leve mejora acumulada, aunque el desempeño de marzo volvió a reflejar señales de fragilidad. Para los especialistas, la situación actual puede definirse como un escenario de estancamiento, donde algunos sectores avanzan lentamente mientras otros continúan mostrando dificultades estructurales.

En ese contexto, la recuperación económica de Santa Fe sigue siendo desigual y dependerá de que los indicadores vinculados al consumo, la inversión y el empleo logren consolidar una tendencia positiva durante los próximos meses.