ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

Lacunza advirtió sobre “luces rojas” en la industria y alertó por el impacto electoral sobre el dólar

  • Hernán Lacunza advirtió sobre dificultades en la industria, el comercio y la construcción
  • El economista sostuvo que la recuperación económica es desigual entre sectores
  • Destacó el mejor desempeño del agro, la minería y la energía
  • Aseguró que no espera una devaluación brusca en el corto plazo
  • Estimó que la inflación podría acercarse al 2% mensual
  • Alertó sobre el impacto que podría tener el año electoral 2027 sobre el dólar y las reservas

El ex ministro de Economía Hernán Lacunza aseguró que la economía argentina atraviesa un escenario de recuperación parcial, con mejoras en algunos indicadores macroeconómicos, aunque advirtió que persisten dificultades importantes en sectores productivos clave como la industria, el comercio y la construcción. Según planteó, el crecimiento actual muestra fuertes diferencias entre actividades vinculadas a las exportaciones y aquellas más dependientes del mercado interno.

Durante una entrevista radial, Lacunza sostuvo que existen “luces rojas” en distintos segmentos de la economía real y consideró que uno de los principales desafíos del Gobierno será evitar que esas diferencias terminen profundizando desequilibrios productivos y laborales.

“Hay luces rojas en el sector productivo, sobre todo en el industrial manufacturero, también en comercio y en la construcción, que están quedando rezagados”, afirmó el ex funcionario, quien integró el gabinete económico durante la presidencia de Mauricio Macri.

Para Lacunza, el actual escenario económico muestra una recuperación heterogénea. Mientras algunas actividades exhiben indicadores positivos vinculados al ingreso de divisas y al crecimiento exportador, otros sectores continúan enfrentando caída de consumo, menor actividad y dificultades para sostener el empleo.

En ese contexto, destacó el desempeño de áreas como el agro, la minería y la energía, que vienen mostrando una evolución favorable gracias al aumento de exportaciones y a mejores condiciones internacionales. Sin embargo, aclaró que esas actividades no tienen la misma capacidad de generación de empleo que poseen la industria, el comercio o la construcción.

“No es lo mismo el tipo de cambio que puede ser suficiente para el agro, la minería o la energía, que el que necesita la industria, la construcción o el comercio”, señaló el economista, al referirse a uno de los debates más sensibles del actual programa económico: el nivel del dólar y su impacto sobre la competitividad de distintos sectores.

Según explicó, el equilibrio económico no puede medirse únicamente por la situación de las actividades exportadoras, sino que debe contemplar también el desempeño de los sectores más ligados al mercado interno y al empleo urbano.

En esa línea, Lacunza sostuvo que la denominada “sintonía fina” de un programa económico debe prestar especial atención a las actividades que atraviesan mayores dificultades durante los procesos de ajuste o estabilización. “Siempre hay que ocuparse de los eventuales perdedores transitorios”, remarcó.

A pesar de esas advertencias, el ex ministro reconoció que el Gobierno logró avances importantes en materia de desaceleración inflacionaria y estabilidad cambiaria. De hecho, describió el momento económico actual como un “aterrizaje suave” dentro de una dinámica relativamente previsible.

Según estimó, la inflación podría converger hacia niveles cercanos al 2% mensual durante los próximos meses si el programa económico mantiene estabilidad fiscal y monetaria. Además, descartó la posibilidad de una devaluación brusca en el corto plazo.

“No va a haber grandes sorpresas ni devaluaciones traumáticas”, afirmó Lacunza, aunque aclaró que la discusión sobre el tipo de cambio seguirá abierta debido a las distintas necesidades de competitividad que presentan los sectores productivos.

Las declaraciones del economista se producen en medio de un intenso debate sobre el nivel actual del dólar, la acumulación de reservas y el impacto del esquema cambiario sobre la actividad industrial. Mientras el Gobierno sostiene que la estabilidad cambiaria es uno de los pilares centrales de su programa económico, distintos analistas advierten sobre el efecto que un dólar relativamente bajo podría tener sobre la producción nacional.

En el tramo final de la entrevista, Lacunza también hizo referencia al escenario político y electoral de los próximos años. En particular, advirtió sobre el posible impacto que podría generar el calendario presidencial de 2027 sobre el comportamiento de los mercados y la demanda de dólares.

Según explicó, históricamente los procesos electorales en la Argentina suelen venir acompañados de una mayor dolarización de carteras por parte de inversores y ahorristas. Por eso, consideró que llegar a ese período con un nivel bajo de reservas internacionales podría representar un riesgo para la estabilidad financiera.

“Entrar a un año electoral con las reservas escuálidas que tenemos hoy puede ser bastante audaz o peligroso”, concluyó el ex ministro.