S&P mejoró la calificación de YPF y otras siete empresas argentinas tras elevar la nota soberana
- S&P elevó la calificación de YPF y otras siete empresas argentinas de B- a B.
- La agencia mantuvo perspectivas estables para todas las compañías beneficiadas.
- La mejora se apoyó en la disciplina fiscal, la desaceleración inflacionaria y la acumulación de reservas.
- YPF, Pampa Energía, Telecom y Transportadora de Gas del Sur figuran entre las empresas alcanzadas.
- S&P destacó una mejora gradual de la liquidez externa y del acceso al financiamiento.
- La calificadora advirtió que persisten riesgos y vulnerabilidades económicas que requieren seguimiento.
La mejora en la percepción internacional sobre la economía argentina comenzó a reflejarse también en el sector corporativo. Apenas unos días después de elevar la calificación de la deuda soberana del país, la agencia S&P Global Ratings anunció una suba en la nota crediticia de ocho de las principales compañías argentinas, una decisión que fue interpretada como una señal de mayor confianza en la evolución macroeconómica y financiera del país.
La calificadora elevó de "B-" a "B" las calificaciones en moneda local y extranjera de YPF, YPF Luz, Aeropuertos Argentina 2000, EDEMSA, Genneia, Pampa Energía, Telecom y Transportadora de Gas del Sur. En todos los casos mantuvo una perspectiva estable, lo que implica que, por el momento, no prevé cambios significativos en sus evaluaciones durante los próximos meses.
La decisión se apoyó tanto en factores propios de las compañías como en el contexto económico general de la Argentina. Según explicó la agencia, la mejora está vinculada a la estabilidad alcanzada por variables macroeconómicas que durante años condicionaron la capacidad de financiamiento de empresas y del propio Estado.
Entre los elementos valorados por S&P aparece el sostenimiento de la política de disciplina fiscal impulsada por el Gobierno nacional, la desaceleración de la inflación y el fortalecimiento gradual de las reservas internacionales del Banco Central. Para la agencia, estos factores contribuyen a reducir riesgos sistémicos y mejoran las condiciones bajo las cuales operan las compañías argentinas.
El informe señala además que las perspectivas estables otorgadas a las empresas reflejan la expectativa de continuidad del programa económico actual. En particular, considera probable que la administración nacional mantenga su estrategia de austeridad fiscal mientras avanza en la recomposición de reservas, un escenario que favorecería la consolidación del crecimiento económico y una reducción adicional de la inflación.
Otro de los aspectos destacados por la calificadora es la mejora en las condiciones de transferencia y convertibilidad, un indicador clave para los inversores internacionales. Este concepto se refiere a la capacidad de las empresas para acceder a divisas, transferir fondos al exterior y cumplir con obligaciones financieras internacionales sin restricciones significativas.
La actualización de las notas corporativas llega poco después de que S&P mejorara la calificación soberana de la Argentina, una decisión que fue presentada como el reconocimiento a una reducción de las vulnerabilidades económicas acumuladas durante los últimos años. Para la agencia, el país muestra avances graduales en materia de liquidez externa, lo que contribuye a sentar bases más sólidas para una recuperación sostenida de la actividad.
En ese sentido, el organismo destacó que el equilibrio fiscal alcanzado por el Gobierno permitió mejorar el acceso a fuentes de financiamiento tanto en los mercados de capitales como a través de organismos y prestamistas internacionales. Este aspecto resulta especialmente relevante considerando los importantes compromisos de deuda en moneda extranjera que deberá afrontar la Argentina durante los próximos años.
Sin embargo, la mejora de las calificaciones no implica la desaparición de los riesgos. S&P advirtió que la economía argentina continúa enfrentando desafíos estructurales y que la situación externa sigue siendo vulnerable a eventuales shocks internacionales o domésticos.
La agencia señaló que persisten desequilibrios económicos que requieren correcciones de largo plazo y que la liquidez externa aún presenta fragilidades. Por esa razón, si bien el escenario central es favorable, los analistas consideran que durante los próximos 12 a 18 meses podrían registrarse episodios de tensión que afecten la estabilidad económica.
Aun con esas advertencias, la calificadora concluyó que la combinación de superávits fiscales sostenidos y una mayor acumulación de reservas internacionales fortaleció significativamente el perfil financiero del país. Esa evaluación fue determinante para justificar tanto la mejora en la nota soberana como la actualización de las calificaciones corporativas.
Para las empresas beneficiadas, la decisión representa una mejora en su posicionamiento frente a inversores y acreedores internacionales. Además, podría facilitar futuras estrategias de financiamiento y contribuir a reducir costos financieros en un contexto donde el acceso al crédito continúa siendo uno de los principales desafíos para el sector privado argentino.