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El superávit externo fortalece las expectativas oficiales, aunque persisten desafíos para el mercado cambiario

  • Mayo volvió a registrar un superávit en la cuenta corriente y consolidó un saldo positivo en los últimos doce meses.
  • El Gobierno espera que el ingreso de divisas continúe impulsado por las exportaciones y el desarrollo energético.
  • Una parte creciente de los dólares adquiridos para ahorro permanece depositada en el sistema bancario.
  • Los gastos por turismo al exterior se moderaron durante mayo respecto de los meses anteriores.
  • El Banco Central sostiene que gran parte de esos consumos se financian con dólares propios de los usuarios.
  • Los analistas prevén que el pago del medio aguinaldo podría incrementar la demanda de dólares durante las próximas semanas.

La economía argentina volvió a mostrar una señal positiva en el frente externo durante mayo, al registrar un nuevo superávit en la cuenta corriente pese a que los argentinos continuaron demandando divisas para ahorro y turismo. El resultado consolidó un saldo favorable acumulado de 5.109 millones de dólares en los últimos doce meses y reforzó las expectativas oficiales de que 2026 pueda convertirse en el primer año, después de un largo período, con un equilibrio sostenido en las cuentas externas.

El desempeño se produjo en plena temporada alta de liquidación de exportaciones agrícolas, un fenómeno habitual durante esta época del año, aunque desde el Gobierno consideran que la mejora no responde únicamente a factores estacionales sino que refleja un cambio más profundo en la estructura del comercio exterior.

Las proyecciones oficiales apuntan a que el ingreso de divisas continúe siendo elevado durante junio y julio, impulsado por el complejo agroexportador. Además, el Poder Ejecutivo confía en que el crecimiento de la producción energética, especialmente a partir del desarrollo de Vaca Muerta, permita sostener un flujo importante de dólares durante el resto del año.

Las estimaciones oficiales proyectan ingresos por comercio exterior cercanos a los 100.000 millones de dólares y un superávit comercial superior a los 20.000 millones. Ese resultado permitiría compensar el déficit generado por el turismo y otros servicios, además de mantener la capacidad del Banco Central para continuar fortaleciendo sus reservas mediante la compra de divisas.

Uno de los aspectos que también fue destacado por las autoridades monetarias corresponde al comportamiento de los ahorristas. Durante mayo, las compras de dólares por parte de personas físicas alcanzaron aproximadamente 2.667 millones de dólares, una cifra inferior a la registrada el mes anterior.

Del total adquirido para ahorro, alrededor de 700 millones de dólares permanecieron depositados en entidades financieras locales. Ese comportamiento es interpretado por el Gobierno como una señal de mayor confianza en el sistema bancario, ya que una parte creciente de los dólares comprados deja de destinarse al atesoramiento fuera del circuito financiero.

La permanencia de esas divisas dentro de los bancos amplía la disponibilidad de fondos para financiar créditos al sector privado y también facilita la colocación de instrumentos de deuda por parte del Tesoro en el mercado doméstico.

En cuanto a la demanda de divisas para turismo, los datos reflejaron una moderación respecto de los meses anteriores. Los consumos con tarjeta realizados por argentinos en el exterior totalizaron 619 millones de dólares, un nivel inferior al observado durante abril y considerablemente por debajo de los registros alcanzados durante la temporada de verano.

No obstante, distintos analistas consideran que ese rubro podría volver a incrementarse en los próximos meses como consecuencia del receso invernal y del aumento de viajes asociados a eventos deportivos internacionales.

También se mantuvieron relativamente estables las compras realizadas mediante plataformas internacionales de comercio electrónico y los pagos por servicios digitales prestados desde el exterior, dos segmentos que continúan representando una salida constante de divisas.

Desde el Banco Central recordaron que una parte importante de los gastos turísticos se cancela con dólares previamente adquiridos por los propios usuarios y depositados en cuentas bancarias, por lo que esos consumos no implican necesariamente una utilización adicional de reservas internacionales.

Sin embargo, el debate sobre el impacto del turismo emisivo en el mercado cambiario continúa abierto. Algunos economistas plantean la posibilidad de aplicar mecanismos impositivos específicos para encarecer el tipo de cambio destinado a viajes al exterior, con el objetivo de desalentar la salida de divisas.

De cara a las próximas semanas, los analistas también observan el efecto que podría generar el pago del medio aguinaldo. El ingreso adicional de liquidez a los hogares suele traducirse en una combinación de mayor consumo, cancelación de deudas y compras de dólares para ahorro o inversión.

En ese contexto, el comportamiento del mercado cambiario durante la segunda mitad del año dependerá tanto del ingreso de divisas por exportaciones como de la evolución de la demanda privada, en un escenario donde el fortalecimiento de las cuentas externas aparece como uno de los principales objetivos de la política económica.